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3 SECRETOS PARA CONVERTIRTE EN UN INVERSOR EXITOSO

En este Informe Especial te contamos cuáles son las tres cosas más importantes a considerar antes de invertir un solo peso.

Siempre es oportuno recordar cuestiones básicas de inversión. Es por eso que hoy queremos darte el “ABC” que todo inversor debería tener presente antes de desembolsar un solo peso.

Eso es lo que te quiero contar en este breve Informe Especial.

Los inversores más exitosos SIEMPRE y sin excepción tienen en mente los siguientes tres elementos al momento de invertir:

Eje número 1: la “correcta” mirada macroeconómica-microeconómica

Sin una comprensión de entorno macroeconómico, cualquier selección de activo de inversión está hecha, básicamente, a ciegas.

Es crucial entender las variables fundamentales y el rumbo general de la economía local e internacional, para poder seleccionar un activo de manera inteligente a fin de capitalizar la visión de mercado que tenemos.

Sin una comprensión de entorno macroeconómico, cualquier selección de activo de inversión está hecha, básicamente, a ciegas.

Esto no implica acertar a TODOS pronósticos de manera precisa, sino estimar razonablemente para qué lado se moverán las variables, y cuáles dominarán por sobre otras.

Por ejemplo, si el dólar se moverá por encima o por debajo de la inflación y las tasas de interés.

Un caso concreto de esto: podemos seleccionar un plazo fijo que pague una tasa del 20% anual, pero si la inflación de hoy y/o la futura superan a ese número, o mañana el dólar sube un 25% durante ese período, dicha inversión terminará no siendo provechosa, sino más bien una “desinversión”, dado que su retorno tanto en términos reales como en dólares será negativo.

En concreto: es crucial una correcta comprensión del entorno actual y una buena estimación del contexto futuro. Lo que los inversores más reconocidos hacen cuando invierten es elegir un activo que “vehiculice”, precisamente, la mirada macroeconómica que tienen sobre lo que creen que efectivamente ocurrirá.

Eje número 2: la selección del activo

El segundo elemento a tener presente es, efectivamente, la selección del activo. Es importante conocer las características particulares de los activos y los costos asociados a la operación de los mismos.

Con esto me refiero a las comisiones en la compra-venta de nuestro operador de bolsa, las tasas del activo que elegimos, las fechas de pago, la moneda en la cual está denominado dicho papel (si paga en pesos, dólares, pesos atados al dólar, etc), y toda la “letra chica”.

Estas cuestiones no son ni más ni menos que una serie de pormenores implicados en la inversión que sí o sí deben conocerse antes de ejecutarse la estrategia.

Como vemos, sin una correcta comprensión de las características de los instrumentos de inversión, es muy poco probable que podamos elegir uno con criterio, lo que termina bajando sensiblemente las chances de que efectivamente obtengamos ganancias.

Eje número 3: el timing

Por último (y no por esto, menos importante), el timing también es un elemento fundamental. Con esto me refiero al momento de entrada y salida de la inversión; o sea, al momento en el que decidimos comprar/vender una acción.

En el mundo financiero, podemos tener una excelente comprensión de los fenómenos económicos por venir, y podemos conocer y seleccionar los activos correctos para obtener un beneficio de esa lectura de la realidad, pero si el timing para hacer esa inversión falla, todo el plan se puede ir por la borda.

Para ilustrar este punto pensemos en lo que pasó con la bolsa local luego del triunfo de Donald Trump en las elecciones norteamericanas.

En este caso, si vendimos futuros del MERVAL, apostando a la baja, antes de la elección, y los volvimos a recomprar en algún lugar del “valle” del gráfico (más o menos entre el 10 y el 20 de noviembre), ganamos dinero.

Esto es así porque las expectativas del mercado durante ese entonces eran bajistas, y, como nosotros habíamos apostado a la baja, habíamos “vendido caro”, volviendo a recomprar con el precio deprimido (o sea, “comprando barato”).

En caso contrario, si cerramos nuestra posición después del 20 de noviembre, entonces perdimos dinero, incluso habiendo predicho la baja. ¿Por qué? Porque falló el timing. En el segundo caso, simplemente debimos haber cerrado la operación antes, capitalizando las ganancias acumuladas.

La baja efectivamente ocurrió, pero si los contratos los compramos tarde o los vendimos a destiempo, las ganancias de la jugada se pudieron haber esfumado, y de hecho pudimos haber incurrido en pérdidas, dado que las transacciones bursátiles tienen comisiones.

En resumen…

  • - Sin una correcta mirada macro-micro económica, se invierte a ciegas, lo cual aleja a la inversión de una apuesta inteligente y considerada, y la acerca a una cuestión de “fe”, donde el inversor apuesta cual timbero en un casino, sin cuantificar potenciales ganancias y riesgos.
  • - También, sin un correcto entendimiento de las características de los instrumentos de inversión disponibles en el mercado, es altamente probable que nuestra inversión termine no siendo efectiva, limitando el potencial de obtención de ganancias.
  • - Por último, si el timing no es bueno, podemos ganar menos o incluso perder, por haber entrado y/o salido de nuestra inversión a destiempo.

Saludos

Juan Ignacio Fernández