Bueno, los expertos de Merrill Lynch publicaron recientemente un informe en el que aseguran que el sector es muy barato al analizar algo tan básico como precio-beneficio.

No es para menos, porque las acciones tecnológicas son caras. La industria cotiza 50% por encima de su media histórica, justo al nivel en el que lo hacían durante la burbuja tecnológica.

A la hora de revisar uno a uno los valores hay varias firmas que estos expertos apuestan comprar dentro del sector, que pagan dividendos y cuya valoración es baja.

Eso sí, son compañías cuyos negocios son más cercanos a lo que podríamos considerar como economía tradicional dentro de la propia tecnología, según Estrategias de Inversión.