Inflación 2018: ¿Será que Mauricio Macri alcanzará la meta?

Ya Federico Sturzenegger ha admitido que no cumplirán la promesa de una aceleración de precios entre 12% y 17% para 2017, pero el año que viene es una nueva historia.

Alcanzar una meta inflacionaria de entre 12% y 17% en 2017 es prácticamente una batalla perdida para el Banco Central.

En julio pasado, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) marcó 1,7% y sumó 13,8% en su acumulado de 2017.

Eso quiere decir que en siete meses superó la parte baja de la banda. De acuerdo con economistas, la inflación en 2017 cerrará ligeramente por encima del 20%.

Federico Sturzenegger, presidente del BCRA, ha admitido que perdió esa batalla, pero ha dicho que el foco está puesto en 2018.

Está claro que el Gobierno subestimó las dificultades de conseguir una reducción más rápida de la inflación en 2017, luego del gran repunte del 2016.

¿Será que 2018 es el año de la victoria para Mauricio Macri?

Ya sabemos que la administración macrista prepara un Presupuesto para 2018 en el que los gastos crecerán apenas por debajo de una inflación promedio, estimada en 15%.

Se trata de un alza de precios superior a las metas que se fijó el Banco Central para el IPC, de 8% a 12%.

¿Es más realista?

Desde el BCRA dicen que si el año los precios no convergen con la meta, continuarán con la política de altas tasas.

En ese sentid, nos parecemos a lo que atravesó Brasil en la década pasada: rendimientos altos en moneda local para dominar los precios, pero con el peligro de profundizar el atraso cambiario.

Nueva estrategia de fijación de precios

“Pese a los programas de desinflación, nuestro foco está puesto en que la inflación mensual para finales del año sea de 10% anual”, expresó Sturzenegger.

En el BCRA insisten en que no van a dudar a la hora de endurecer su política monetaria restrictiva, con altas tasas de interés, si observan un cambio de tendencia.

Y acá va un inciso…

Según Sturzenegger, si la inflación va bajando, “las estrategias de fijación de precios de las empresas tendrán que ir cambiando”.

Cuando la inflación baja, los precios tienen un mayor contenido informativo y los consumidores tienen más capacidad para comprar entre distintos vendedores y bienes.

¿Por qué colocarnos una meta inflacionaria?

Iván Carrino, director de Contraeconomía, sostuvo que las metas nos permiten saber si estamos caminando en buena dirección y cuánto nos falta para alcanzar los objetivos.

Al mismo tiempo, comparar las metas con lo que efectivamente sucede es lo que necesitamos para corregir el rumbo.

En el sistema de metas de inflación, lo que busca es alcanzar un registro. A fines de 2016, la inflación venía reduciéndose. “Eso nos hacía pensar que la meta era alcanzable. Sin embargo, hoy los números cambiaron”.

¿Puede lograrlo?

No es probable.

Teniendo en cuenta los números, podemos hacer un ejercicio para saber dónde terminará la inflación en 2017.

El ejercicio consiste en plantear que sucederá si el ritmo de descenso es exactamente igual al ocurrido en 2016.

La inflación debería caer a 0,8% promedio en los últimos cuatro meses. Si ocurre la meta inflacionaria no se cumplirá, pero cerraría el año con un aumento de precios de 18,9%.

Otro escenario. La suba de luz y gas impacta con más fuerza en octubre. Si ese es el caso le agregamos algunos puntos al cálculo final.

Inflación en 2018: complicaciones

La definición de una meta trae tensiones inevitables: obligará al Estado a negociar aumentos salariales para empleados públicos que no se alejen de un dígito.

Y sí, esa presión la veremos también en las paritarias.

Además, la tesis es que lejos de enfriar la economía, la desinflación permitiría una genuina mejora del poder adquisitivo y un ambiente de mayor estabilidad para atraer inversiones.

Eso, entre otras cosas, permitirá que se acelere el otorgamiento de préstamos indexados por UVA: se estima que de los 3.000 millones de pesos otorgados por mes, el sistema financiero pasaría a unos 5.000 millones a fin de año.

Pero aún así, alcanzar 10% de inflación en 2018 luje un objetivo complicado.

¿Cómo alcanzará la meta de inflación en 2018?

Eso sí, el BCRA contará con una ayuda extra: el nuevo índice del Indec. Este se tendrá en cuenta para llevar adelante la política monetaria.

El truco es que con el nuevo cálculo, el impacto fuerte de la suba de tarifas que se avecina queda diluído.

Desde Balanz Capital, por ejemplo, nos revelan que en 2018 el nuevo índice se ahorrará 3,72% de inflación.

Si el incremento de precios fuese de 17% para la zona metropolitana, para todo el país descendería a 13%.

Interesante, ¿cierto?

Esto obedece a que el índice GBA pasó a tener una ponderación de 44%, pero también a un recálculo de precios. Algunos rubros pasan a tener más peso que otros en el índice.

Hay dos cambios clave: el gasto en transporte bajó su ponderación en la canasta de consumo elaborada por el Indec de 11% al 5,2% y servicios domiciliarios del 8,6% al 4,7%.

Por ejemplo, la suba del boleto del colectivo que se dará en la zona metropolitana tendrá un efecto menor en el índice. También sucede con electricidad o gas.

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