Es el fin del impuesto al cheque

El presidente Mauricio Macri quiere cumplir con una de sus promesas de campaña antes de las elecciones legislativas. Te contamos cuáles son las alternativas que se barajan.

El próximo paso del presidente Mauricio Macri, confiado tras los resultados de las PASO, será presentar la reforma tributaria. ¿Su contenido? Nada más y nada menos que el fin del impuesto al cheque.

Impuesto a los débitos y créditos bancarios. Así se llama. Se le conoce como impuesto al cheque y fue instrumentado por Domingo Cavallo en 2001.

¿Bueno o malo?

Tan simple como que corrían otros tiempos.

Impuesto al cheque

El impuesto al cheque se cobra a débitos y créditos efectuados en cuentas abiertas por los diferentes bancos.

Este impuesto fue diseñado con carácter transitorio. No era más que un vehículo para salir de la profunda crisis fiscal en la que se encontraban las arcas del Estado luego de la crisis económica de 2001.

Pero su vigencia se prorrogó una y otra vez. Se convirtió en un gravamen más.

Presión tributaria en la Argentina

Lo cierto es que entre 1998 y 2016, la presión tributaria total pasó de 21,4% a 34% del PBI. No es poca cosa.

La presión tributaria se ubica por encima del resto de los países de la región, en igualdad con los desarrollados, según el Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento (Cippec).

Desde que se instaló Mauricio Macri, el Gobierno redujo retenciones, actualizó el esquema de Ganancias y bajó el impacto del impuesto al cheque para Pymes.

¿Estocada final?

Y el test para el Gobierno quedaba a fines de 2017, cuando vence el impuesto al cheque, el adicional a los cigarrillos y el que grava el capital de las cooperativas.

Ahora supimos qué harán…

El presidente Mauricio Macri analizó los avances de la reforma tributaria y ahora creen que l mejor será darle un fin al impuesto al cheque antes de las elecciones.

Una especie de anticipa a lo que se vendrá en temas impositivos después de octubre. Sí, una promesa electoral.

Pero el tributo no dejará de existir realmente, sino que podrá ser tomado como pago a cuenta de Ganancias o Bienes Personales, en el caso de trabajadores autónomos.

En caso de ser monotributista, que no esté alcanzado por el gravamen o si el pago excede las liquidaciones mensuales, el pago será devuelto por la AFIP.

Para algunos de los especialistas se trata de uno de los tributos más distorsivos que existen en la Argentina y una de las principales fuentes de recaudación después del IVA y Ganancias.

Un paso complicado

Además es coparticipado, lo que lo fue convirtiendo en intocable durante los últimos años. Al Gobierno, por supuesto, no le ha sido fácil encontrarle reemplazo que no impacte en los ingresos estatales.

Durante 2016, la AFIP recaudó por el impuesto al cheque 131 mil millones de pesos, lo que representó un incremento del 35% en forma interanual.

En 2017, el ritmo de crecimiento es aún mejor y supera los 14.000 millones de pesos promedio por mes.

Se espera que los cambios se hagan gradualmente, por lo que el primer año se podrá descontar hasta 20% y así sucesivamente hasta llegar a los cinco años.

Ese será el primer cambio y el Gobierno espera realizarlo ante de las elecciones legislativas para así ganar simpatía entre los electores.

¿Y los Ingresos Brutos?

Pasado octubre, avanzará sobre el resto de los impuestos que quiere modificar y el primero será el impuesto sobre los Ingresos Brutos, pero necesitará de un acuerdo con las provincias

Los ingresos brutos son recaudados por las provincias y representa la mayor parte de la recaudación de los distritos.

Se dice que entre todos es el más distorsivo y lo que se persigue es su eliminación. Es negativo si la Argentina quiere crecer de forma sostenida.

El problema es que al eliminarse representa hasta 80% de lo que recaudan algunas provincias. No la tendrán fácil.

Por eso es que se manejan un par de opciones.

  1. Podría proponerse la reducción generalizada de sus alícuotas
  2. Su eliminación lisa y llana, a cambio de la implantación de un impuesto a la Venta Final.

Esa idea tuvo un adelanto con la baja de la alícuota en el caso de los créditos hipotecarios en algunos distritos.

Otra alternativa es un “Plan Canje” con los gobernadores. Parte de lo que las provincias perderán de recaudar por el posible fin del impuesto, será retribuido por la Nación con el cumplimiento del fallo de la Corte Suprema que obliga al gobierno de Macri a aumentar en 15% las transferencias por coparticipación.

¿Por qué no eliminar estos impuestos?

En ambos casos se intentan reemplazaro o se buscan compensaciones. Nadie planea eliminarlos.

No se trata de eliminar porque se quiere beneficiar al que cumple y castigar al que evade, en referencia a que muchos tienen cuentas bancarias, pero no pagan lo que deberían.

Y ya que hablamos de este tema, lo más adecuado es que conozcas algo que en la Argentina ha hecho daño a la economía durante años.

Se le llama el mito del impuesto a los ricos. ¿Querés saber de qué trata? Te lo contamos en el informe especial que hemos preparado de forma totalmente gratuita para vos.

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