¿Por qué los argentinos son malos inversores?

Nos vamos por lo fácil: compramos dólares en los bancos, apostamos al plazo fijo o nos refugiamos en Lebacs, sin saber que cometemos errores tácticos para nuestro futuro.

Hay que aceptarlo: los argentinos somos malos inversores.

Preferimos optar por lo sencillo, alcanzar el máximo rendimiento con el mínimo esfuerzo. Todos queremos dólares, pero ¿basta con comprarlos en el banco o hay una forma de multiplicar nuestros ahorros que no está a simple vista?

Lo que te vamos a contar a continuación podríamos titularlo como una manía argentina…

¿Comprar dólares en el banco? ¡Error!

En junio, la compra de dólares en los bancos fue de 2.370 millones. Al cierre del primer semestre, totalizó en 14.241 millones.

¿Y sabés qué? ¡Todos se equivocaron!

Y este error no es que surgió ahora. Ni algo que naciera con Mauricio Macri. En la época pre cepo cambiario, en pleno 2011, los ahorristas compraron 26 mil millones de dólares.

¡Una verdadera locura!

Más que nada, consideramos que es una locura porque existen mejores -mucho mejores- formas de invertir tu dinero.

¡Con el plazo fijo perdés plata!

Un segundo ejemplo que prueba que el argentino por comodidad no gana plata como podría es el plazo fijo.

Hoy un ahorrista recibe una tasa promedio de 17% anual si coloca su dinero a 30 días.

A medida que se extiende el período, ese rendimiento asciende, pero no es un incremento significativo. Si acaso 1% más.

¿Sabés que estás perdiendo plata en comparación con la inflación?

¡Estamos en la Argentina! Y la inflación proyectada para 2017 está por encima del 20%. Miralo así: le prestás al banco la plata y en vez de cobrar intereses, perdés dinero, porque rinde menos de lo que era en un principio.

Y cuidado con las Lebacs

Está todo bien si todavía no crees en lo que te estamos diciendo, por eso pero te vamos a aportar más pruebas. Desmontemos un tercer mito: las Lebacs.

El stock de Lebacs y de pases del BCRA superó los mil millones de pesos. En diciembre de 2015, cuando asumió Macri, el monto ascendía 300 millones. Sí, en 17 meses la cifra se triplicó.

¿Sabés lo que decía John Rockefeller, un importante empresario, inversor y filántropo americano?

A él se le acuña esta frase: “cuando mi limpiabotas invierte en la Bolsa, yo lo vendo todo”.

No quería marginar a un grupo. Su frase esconde una verdad: cuando todos se vuelcan en una inversión, algo está por explotar.

Y es que familias enteras se han volcado sobre las Lebacs. 60% de ese stock, por ejemplo, está fuera de los bancos.

¿Cuál es el peligro?

La más mínima chispa, lo que sea, podría cambiar el ánimo de los inversores y esos títulos se volcarían a la compra de bienes empujando a más inflación o adquisición de dólares.

Y eso por no decir que no sabemos si el BCRA podrá pagar una deuda de ese tamaño.

Invertir en dólares con inteligencia

Tres ejemplos. Una conclusión: somos malos inversores. Pero eso puede cambiar.

Hay, no una, sino varias formas de invertir en dólares de manera inteligente. No te quedes en la compra y venta. Tus ahorros se pueden multiplicar.

¡Ojo! Lo que te vamos a contar no tiene que ver con capacidad monetaria. Si sos un ahorrista argentino, entonces tenés una oportunidad de frente.

Queda en vos abrir esta puerta.

Podrías, también, preguntarte, ¿por qué invertir en otras alternativas?

Vamos a darte algunas razones irrefutables:

  • Beneficios para siempre

Los retornos a largo plazo de quienes invierten bajo una estrategia ajena a su propio país son mayores a los que concentran su capital en un lugar.

Si mantenés un porcentaje de tu capital en un solo activo, podría terminar por ser nocivo para vos. ¡Nadie podría predecir un eventual colapso!

  • En la variedad encontrás el gusto

¿Has escuchado el dicho “no pongas todos tus huevos en una misma canasta”?

Eso tiene que ver con diversificación, mantener las apuestas en varios lugares, sopesar distintos niveles de riesgo.

Vámonos a la ciencia de las probabilidades: mientras más diversifiques una inversión, mayores chances tenés de encontrar el éxito.

  • Protección financiera

Cada tanto, el lugar en el que invertís experimentará ciclos recesivos. Si tenés tu dinero en otros países, regiones o continentes, el desempeño puede generar ganancias increíbles.

Si mantenés una presencia en diferentes entornos geográficos, tenés la ventaja de aprovechar tantas oportunidades como imagines.

  • Cuidado con la volatilidad

Diversificarte suele agregar exposición a varias divisas, una táctica excelente si querés protegerte en un escenario cargado de volatilidad.

Así podés refugiarte mientras se revalorizan otras de tus estrategias.

Diversificar es la mejor estrategia que existe. Ni comprar dólares, ni apostar al plazo fijo, ni refugiarte en Lebacs. ¿Y dónde están las respuestas entonces? Recordá: si sos un ahorrista argentinos, tenés una oportunidad de frente.

¿Querés conocer las mejores alternativas para multiplicar tus ahorros? Accedé al informe especial que preparamos de forma gratuita para vos y no cometas más errores financieros en tu vida.

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