Esto puede pasar en la Argentina si el dólar vuelve a subir

Si querés entender qué es lo que sucede cuando la divisa extranjera pega un salto y cómo impacta sobre los precios de la Argentina, no dejes de leer este artículo. 

La palabra devaluación causa pánico en la mayoría de los argentinos.

Razones sobran para que esto ocurra ya que cuando una devaluación monetaria acontece se experimentan una serie de efectos negativos como el aumento de la inflación, tarifazos de servicios públicos -ya que al devaluarse, las tarifas se ven atrasadas con respecto al costo real- erosión de los ahorros en moneda local y la pérdida de salario real.

Si bien las devaluaciones también tienen efectos positivos hoy no nos vamos a focalizar en ellos. Todo lo contrario: queremos despejarte una duda muy puntual.

¿Qué pasará con la devaluación del peso frente al dólar en lo que queda de 2017 y cómo va a impactar eso en la inflación y, consecuentemente en los precios?

Como sabrás, la crisis política en Brasil tuvo su impacto económico en la Argentina, con una mayor devaluación del peso que lo llevó a su máximo histórico. Si bien ahora el dólar volvió a bajar algunos centavos, la mayoría de los analistas auguran que, para fin de año, el dólar llegará a los 17 pesos y monedas.

Es decir, tarde o temprano una devaluación de la moneda local va a experimentarse y es mejor saber de antemano cuáles van a ser sus consecuencias.

¿Qué sobresalto sufrió el dólar en 2017?

Después de sólo 12 meses de calma, una nueva bomba política estalló hace algunos días en el país vecino: uno de los diarios más importantes del Brasil, el O Globo, informó que los dueños del frigorífico JBS colaboraron con la justicia aportando audios y videos que prueban el aval del Presidente Michel Temer en el pago de sobornos millonarios al detenido ex presidente de la Cámara de Diputados Eduardo Cunha.

Al tratarse del principal socio económico de la Argentina, las repercusiones por el escandalo político en Brasil no tardaron en llegar al país. Principalmente afectaron a determinadas acciones y al valor del dólar. Por un lado, los papeles de la petrolera Petrobras Brasil se hundieron un 13,72 por ciento, hasta los 69,20 pesos cada una y lideraron los ajustes dentro del Merval, que cayeron 3,19%, hasta situarse en las 20.982,45 unidades.

Tras varias jornadas en calma, el valor del dólar minorista saltó casi 40 centavos esa tarde y se vendió a 16,26 pesos, según el promedio que realizó el Banco Central (BCRA). De esta forma, el billete alcanzó niveles que no tocaba desde enero pasado. El dólar mayorista se disparaba en tanto 39 centavos y se vendía a 15,99 pesos en el MULC. En tanto, el dólar blue operaba a 16,17 pesos.

El precio del dólar trepó tan rápidamente porque, tradicionalmente, a los argentinos el billete verde nos sirve de refugio. El dólar es un activo financiero que el gobierno nacional no puede manipular. No puede devaluar, no puede emitir, y casi que no lo puede confiscar. Por dicho motivo, si percibimos riesgo en el horizonte, preferimos estar bien munidos de divisas yanquis.

Sin embargo, con respecto al impacto en la inflación, Gabriel Zelpo, economista jefe de la consultora Elypsis, dijo: “No esperamos que tenga un impacto significativo en los precios, sobre todo porque todo el mundo espera un dólar a 17,40 pesos o superior a fin de año, y los valores actuales están alejados de esas proyecciones. Si bien fue un salto, está dentro de lo esperado”.

Suele pensarse que el tipo de cambio es el responsable número uno de la inflación. Pero en realidad, esta es una idea errónea. Es que el dólar es un producto más de la economía y, como tal, no puede determinar lo que sucede con todos los bienes de la economía. Lo aclaro, se dice que la inflación es la suba generalizada de los precios. Si esto es así: ¿cómo el hecho de que se mueva el precio de un solo producto (el dólar), hará que se muevan todos los demás?

Sostener que porque sube el dólar hay más inflación es como sostener que porque el kilo de papa está más caro, hay más inflación.

No es así. Si la cantidad de dinero se mantiene constante (digamos en $100), y el kilo de papa sube de $ 20 a $ 30 pesos, entonces los individuos deberán, o bien comprar menos papas, lo que reduce su demanda y presiona nuevamente a la baja el precio, o bien comprar la misma cantidad de papas y menos cantidades de otros bienes, reduciendo el precio de éstos. Si no se modifica la cantidad de dinero en la economía, el nivel general de precios se mantiene.

El correlato entre el dólar y la inflación

Por su parte, Amilcar Collante, economista del Centro de Estudios Económicos del Sur (Cesur), también minimizó el impacto de la devaluación de los últimos días sobre los precios, aunque planteó que una mayor escalada del tipo de cambio podría acelerar la inflación . “Si se queda en el 3% podría tener impacto mínimo, pero si llega a irse a mayores niveles es posible que ocurra. Hablamos de un mayorista por encima de los $ 16,40 y un minorista arriba de los $ 16,70. Hay un trecho para llegar a ese nivel”, planteó.´

Cada vez que el dólar sube, el foco funcionarios, economistas y consumidores se orienta hacia los precios, que suelen moverse hacia arriba acompañando al tipo de cambio, como ocurrió con la última gran devaluación, de fines de 2015. Según los analistas, allí operan factores concretos de la dinámica económica como las expectativas de futuras depreciaciones.

Según Tiscornia, las variaciones del dólar impactan directamente en algunos sectores de la economía vinculados con el comercio exterior. “Eso se da sobre los productos que se pueden exportar o importar que están vinculados a un precio en dólares, como el petróleo o los electrónicos. Si el tipo de cambio sube, aumenta el costo de reposición en igual proporción, y si esos precios están metidos en el IPC, impacta en la inflación”, explica el economista.

“En otros sectores como los servicios, que no tienen que ver con el dólar, los aumentos de precios son comportamientos especulativos que no tienen ninguna lógica”, completa.

Otro factor influyente es el historial inflacionario de la economía local, que condicional las expectativas e impide que el peso sea considerado reserva de valor. “No tenemos un ancla nominal ni una moneda que permita respaldar ahorros o como unidad de cuenta. En la Argentina no pasa y usamos el dólar en esa función. Cada vez que salta el dólar, modificamos todos los precios en función de eso “, plante Zelpo.

“Tenemos una historia atrás de una política económica y una macroeconomía desequilibrada, no hay una moneda de referencia estable y todo se piensa en función del dólar. Es más una cuestión de expectativas, y hasta que no tengas una moneda creíble e inflación estable durante años, no se va a resolver. Sólo con esas expectativas, un salto del tipo de cambio genera remarcaciones en el momento, como una forma de cobertura”, concluye Collante.

No dejes de ingresar a este Informe Especial en el que vamos a tirar abajo otra mentira que se dice muy a menudo sobre la inflación. No te lo pierdas.

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