La inflación no da tregua y llegó al 2,6% en abril

El Índice de Precios al Consumidor registró en abril una suba de 2,6% y en el primer cuatrimestre del año acumuló un incremento de 9,1%, informó ayer el Instituto Nacional de Estadística y Censos.

La inflación no da su brazo a torcer y encendió más de una alarma. En concreto, lo que sucedió fue lo siguiente: el índice del Indec fue de 2,6%. Si bien Federico Sturzenegger, presidente del Banco Central, advirtió a tiempo que abril sería un mes delicado, el dato sorprendió a todos.

Por ejemplo, en el Relevamiento de Expectativas del Mercado, los analistas proyectaban que la inflación sería de 1,9%. Quien más se arrojaba era Bloomberg al sostener que ascendería a 2%, no más.

Sin embargo, el Indec dio cuenta que esta suba del 2,6% estuvo compuesta por un alza del 0,68% de los precios regulados, del 0,26% de los estacionales, y del 1,52% de lo que se conoce como inflación núcleo. En el primer cuatrimestre del año, y con una inflación del 9,1%, los precios regulados explican un alza del 3,17%, los estacionales el 0,88, y la núcleo el 5,02%. En el cuatrimestre, y con una inflación del 9,1%, la suba de Alimentos y Bebidas tuvo una incidencia de 3,15 puntos, Vivienda y Servicios Básicos, donde se juntan las tarifas de los servicios y los alquileres, el 1,66 puntos; Transporte y Telecomunicaciones 1,18 puntos, como las subas más significativas.

Desde que comenzó la campaña electoral del año 2015 hasta el día de hoy, el actual Presidente de la República Argentina ha sido criticado por no llegar a cumplir con una serie de promesas tanto políticas como económicas. Entre ellas, se encuentra el delicadísimo tema de la inflación.

El tema es que la inflación es un estigma en la Argentina desde siempre y los políticos la utilizan ya sea para afirmar que lograrán combatirla o, de lo contrario, para asegurar que sus contrincantes no serán lo suficientemente hábiles como para hacerlo.

Mucho se ha dicho y se seguirá diciendo sobre las medidas que se utilizan para tratar de controlarla y esta no es la excepción. 

¿Qué pasa con la inflación macrista?

Ni bien asumió la presidencia Mauricio Macri, quien había utilizado a este caballito de batalla (tan criticado en tiempos kirchneristas, no sólo por su elevada cifra sino también por la negación completa de su existencia) para desprestigiar la gestión anterior y proponer un plan para controlarla, aclaró que el período en el que había afirmado que la inflación descendería, se iba a extender.

Primero se habló del segundo semestre del 2016 como la panacea en materia económica para la Argentina, pero entre otras tantas promesas que no se materializaron, el descenso de la inflación tampoco se logró.

Es decir, si bien no se sabe con exactitud qué cifra inflacionaria se había alcanzado en el anterior año, si se toman las proyecciones privadas, la inflación bajó en 2016. Sin embargo, no bajó lo suficiente como para que la opinión publica catalogara de exitosa la gestión macrista.

En julio del año pasado, el entonces ministro de Hacienda y Finanzas, Alfonso Prat Gay, admitió que una meta del 25% de inflación en 2016 era inalcanzable. Y en ese entonces, se atrevió a proyectar que una baja de esos números recién podría considerarse para marzo de 2017. 

Hoy por hoy la realidad es que las cifras del primer trimestre de 2017 generan dudas: a pesar de las medidas monetarias y fiscales, la inflación no cede y preocupa no sólo a los consumidores, sino también al Gobierno. Por el ajuste en los servicios públicos, los alimentos y la ropa, los precios aumentaron 2,4% en marzo, por arriba de lo esperado por el mercado.

Lo cierto es que se especulaba con que habríá un repunte inflacionario en el segundo trimestre, algo que la consultora Elypsis ha tomado en cuenta para sus previsiones. Dicha consultora estimó que los próximos meses mantendrían un inquebrantable piso del 2%, una aceleración explicada, principalmente, por los ajustes del Gobierno que apuntan a recomponer las tarifas: en febrero, la electricidad y prepagas; en marzo, colegios y aumento de la luz; y en abril, el gas.

Y finalmente esas expectativas se estarían cumpliendo. Entonces, ¿qué va a pasar mientras las cosas sigan así? Por una parte, mientras se extienda esta realidad, el recurso de Sturzenegger será aferrarse a la inflación núcleo, el indicador que mide la tendencia general de los precios, sin el efecto de los servicios regulados y los productos estacionales, y promete mejorar las perspectivas para la segunda parte del año.

Por otro lado, el Central seguirá jugando con la tasa a medida de que vea que la inflación cesa pero combinará esa política con la de mantener el programa Precios Cuidados hasta septiembre de 2017. Sin embargo, el programa Precios Cuidados está recibiendo fuertes críticas, si querés saber cuáles son, no dejes de ingresar a este Informe Especial elaborado especialmente para vos.

Comentarios

Articulos Relacionados

Compartido