¡Un año sin default! ¿Cómo le fue a los bonos que nos regresaron al mundo?

La Argentina se endeudó por 16.500 millones de dólares en 2016, monto que pagó a los holdouts y para ello emitió 4 bonos argentinos post default. ¿Continúa el interés por los títulos locales?

¡La Argentina está de cumpleaños! Hace un año decidió ponerle punto final al default que se extendió por más de 15 años en el país. ¿Cómo lo hizo? Se endeudó por 16.500 millones de dólares, una cifra que la administración macrista colocó en bonos. ¿Te has preguntado cómo le ha ido a esos títulos?

Los 4 bonos emitidos por el Gobierno para pagar a los holdouts cotizan desde hace un año en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires. Es un tema polémico, pero es indiscutible que ese endeudamiento permitió que Argentina desembarcara en los mercados, una vez más.

Vamos a hacer un poco de memoria…

Nos situamos en 2016 y el Gobierno coloca 16.500 millones de dólares en bonos de hasta 30 años a una tasa promedio de 7,2%.

Los bonos argentinos post default

Oficialmente son conocidos como “Bonos Internacionales de la República Argentina bajo Ley de Nueva York” a vencer en 2019, 2021, 2026 y 2046.

Más allá de la reinserción financiera, lo que dejaron estos títulos al cumplimiento de un año desde el regreso de la Argentina, fueron ganancias de hasta 19% y un recorte de la tasa de retorno de 1,4%.

En concretos: los títulos conocidos con el prefijo Bonar 19, 21, 26 y 46 han ganado 12,5%, 16%, 18% y 19% cada uno, si tenemos en cuenta el aumento del precio  los pagos de cupón desde su emisión.

El encanto del Bonar 2046

Se trata del instrumento de deuda más largo, pero ¿qué hizo tan seductor al Bonar 2046?

  • Tiene un cupón anual de 7,625% en dólares, una cifra sustancial en comparación con las de otros países
  • Tiene una interesante tasa interna de retorno (TIR) cercana al 7% en dólares, otro factor atractivo para grandes inversores
  • También es atractivo su riesgo de duration, una medida porque indica dos cuestiones fundamentales: 1. el promedio de vida del bono y 2. la sensibilidad que tiene el precio del título ante cambios en la tasa de interés.

Bonos post default: inversión VIP

Pero ¡ojo!

Solo se han beneficiado de estos los grandes inversores, los institucionales, dado que la lámina mínima para acceder a estos bonos es de 150.000 dólares.

Tampoco es que la administración de Mauricio Macri no quisiera que invirtieras en sus bonos

Según explicaba Diego Martínez Burzaco, presidente de MB Inversiones, como los bonos no estaban listados en la Securities Exchange Comission (SEC), el equivalente a la Comisión Nacional de Valores (CNV), solo los pueden comprar inversores calificados, dejando fuera al minorista.

Los inversores calificados son los grandes bancos de inversión, fondos de cobertura o de pensión, principalmente en los Estados Unidos y Europa.

Pero no te preocupes. Más adelante te contamos cuáles son los mejores bonos para un minorista.

Máximo interés por los bonos argentinos

Lo cierto es que el interés por los bonos argentinos es extraordinario.  Sin ir más lejos, los bonos provinciales emitidos en 2017, que fueron por 3.600 millones de dólares, tuvieron una demanda de casi 4 veces lo emitido.

También cuando se emitió para pagar a los holdouts la demanda superó la oferta 4 veces: 67.000 millones de dólares cuando se emitían 15.000 millones de dólares.

Y es que más allá del riesgo crediticio de cada provincia, el interés sigue latente. Si hoy emitiera bonos Santa Cruz, aún con sus problemas financieros, veríamos a los mercados detrás.

Si bien el Bonar 2046, uno de los 4 con los que debutó la Argentina en los mercados, fue el más demandado, hoy no es el más recomendado. ¿Sabés por qué?

El riesgo de los bonos largos

Los títulos de largo vencimiento son muy atractivos por su alto rendimiento, pero tienen una mayor duration y, por tanto, son más riesgosos ante modificaciones del entorno de tasas.

Los inversores que compraron el AA46 esperaban que, de un día a otro, la Argentina se volviera un país más seguro y estable. Es decir, una reducción del riesgo país.

Además, como el mundo estaba en condiciones de normalidad, no se veía en el horizonte ningún cambio brusco en la tasa libre de riesgo, contaba Nery Persichini, editor de Revancha Argentina.

Los tenedores del AA46 así especulaban con una reducción de tasa de interés, algo que ocurrió entre abril y septiembre de 2016 cuando la cotización trepó 15%.

Pero esta tendencia se detendría a mediados de septiembre y luego, en noviembre, se revertiría por motivos internacionales, como lo es el efecto Donald Trump.

La incertidumbre tras la victoria del republicano empujó a inversores y fondos a retirar sus capitales de economías riesgosas, como es el caso de países de la talla de Argentina o Brasil, y repatriarlo a Norteamérica.

Por si fuera poco, como la promesa de Trump tiene una impronta de expansión del gasto públicos, los inversores empezaron a descontar que los Estados Unidos aumentaría su déficit fiscal y, por tanto, debería recurrir a más endeudamiento o más inflación.

Luego tenemos que entre el 22 de septiembre y el 1 de diciembre, el Bonar 2046 retrocedió 17,4%, pero como en octubre este bono pagó su cupón semestral, esto amortiguó el deterioro original, dejando la pérdida en 14,1% desde el máximo.

Si tenés un perfil conservador o moderado, evitá los bonos largos. Posicionate en títulos con vencimientos más cercanos de forma que los cambios en la tasa no afecten tu portafolio.

De todos modos, como te decíamos antes, te ofrecemos un abánico al que podés entrar y ganar. Accedé al informe especial que hemos elaborado de forma gratuita para enterarte de cuáles son los bonos con mejor potencial.

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