¿Tiene alguna idea Macri sobre qué hacer con la inflacion en 2017?

Desde que inició su mandato, el Presidente de la República Argentina se propuso bajar el aumento sostenido y generalizado de los precios radicalmente. Sin embargo, los números de la inflacion 2017 lo contradicen. ¿Qué va a pasar en el futuro?

Desde que comenzó la campaña electoral del año 2015 hasta el día de hoy, el actual Presidente de la República Argentina ha sido criticado por no llegar a cumplir con una serie de promesas tanto políticas como económicas. Entre ellas, se encuentra el delicadísimo tema de la inflación.

Ay Macri… ¿cuántas veces tienen que decirte que no prometas cosas que no podés cumplir?

El tema es que la inflación es un estigma en la Argentina desde siempre y los políticos la utilizan ya sea para afirmar que lograrán combatirla o, de lo contrario, para asegurar que sus contrincantes no serán lo suficientemente hábiles como para hacerlo.

Mucho se ha dicho y se seguirá diciendo sobre las medidas que se utilizan para tratar de controlarla y esta no es la excepción. 

¿Qué pasa con la inflación macrista?

Ni bien asumió la presidencia Mauricio Macri, quien había utilizado a este caballito de batalla (tan criticado en tiempos kirchneristas, no sólo por su elevada cifra sino también por la negación completa de su existencia) para desprestigiar la gestión anterior y proponer un plan para controlarla, aclaró que el período en el que había afirmado que la inflación descendería, se iba a extender.

Primero se habló del segundo semestre del 2016 como la panacea en materia económica para la Argentina, pero entre otras tantas promesas que no se materializaron, el descenso de la inflación tampoco se logró.

Es decir, si bien no se sabe con exactitud qué cifra inflacionaria se había alcanzado en el anterior año, si se toman las proyecciones privadas, la inflación bajó en 2016. Sin embargo, no bajó lo suficiente como para que la opinión publica catalogara de exitosa la gestión macrista.

En julio del año pasado, el entonces ministro de Hacienda y Finanzas, Alfonso Prat Gay, admitió que una meta del 25% de inflación en 2016 era inalcanzable. Y en ese entonces, se atrevió a proyectar que una baja de esos números recién podría considerarse para marzo de 2017. 

Hoy por hoy la realidad es que las cifras del primer trimestre de 2017 generan dudas: a pesar de las medidas monetarias y fiscales, la inflación no cede y preocupa no sólo a los consumidores, sino también al Gobierno. Por el ajuste en los servicios públicos, los alimentos y la ropa, los precios aumentaron 2,4% en marzo, por arriba de lo esperado por el mercado.

Lo cierto es que se especula que habrá un repunte inflacionario en el segundo trimestre, algo que la consultora Elypsis ha tomado en cuenta para sus previsiones. Dicha consultora estimó que los próximos meses mantendrían un inquebrantable piso del 2%, una aceleración explicada, principalmente, por los ajustes del Gobierno que apuntan a recomponer las tarifas: en febrero, la electricidad y prepagas; en marzo, colegios y aumento de la luz; y en abril, el gas.

Mientras se extienda esta realidad, el recurso de Sturzenegger será aferrarse a la inflación núcleo, el indicador que mide la tendencia general de los precios, sin el efecto de los servicios regulados y los productos estacionales, y promete mejorar las perspectivas para la segunda parte del año.

Inflación vs. crecimiento económico: ¿se solapan sí o sí?

Los economistas se preguntan por ahora si todo tiene que ver con un repunte del ciclo económico, que disparó la demanda real del dinero del sector privado. Y en tal caso, si el Gobierno sacrificará esta variable para tratar de controlar la disparada de la inflación.

Claro y es que ante el nuevo repunte, la entidad que conduce Federico Sturzenegger subió el precio del dinero en 150 puntos básicos, con lo que busca mantener las expectativas inflacionarias que el Gobierno tiene para el año (entre un 12% y 17%) pero complica las posibilidades de recuperación económica que se observaba desde el último trimestre y que se esperaba con más vigor para antes de las elecciones.

Con los últimos datos difundidos por el Indec, el primer trimestre del año acumula una suba de precios de 6,3 por ciento. En términos interanuales, se llega a un 31,8%, por lo que evidencia una desaceración respecto de 2016. El Relevamiento de Expectativas del Mercado (REM) del BCRA -el promedio de bancos y consultoras privadas- para marzo era de 1,8%. Terminó siendo la mencionada 2,4%, o sea, seis puntos porcentuales por encima. El número del mes pasado fue incluso superior al que marcó el IPC Congreso para el mismo período: 2,2 por ciento.

La entidad demostró que, con tal de torcer las expectativas del mercado -que ya ubican el costo de vida de 2017 en el 21,2% anual- y ajustarse a su objetivo, está dispuesta a subir aún más la tasa de interés y varios economistas critican que esta política podría incluso poner en riesgo la incipiente recuperación económica que se insinuaba desde fines de 2016. 

En esta línea, Iván Carrino, analista económico y editor de El Diario del Lunes, explicó que: “la inflación es un impuesto que cobra el estado sin pasar por el debate legislativo. Y nadie que crea que tener menos impuestos es bueno para el crecimiento económico puede afirmar, al mismo tiempo, que bajar el impuesto inflacionario es recesivo para la economía. Para crecer de manera sostenida, lo malo no es bajar la inflación, sino tenerla”.

Si además de todo lo que te contamos en esta nota sobre la inflacion 2017, querés saber qué otros mitos andan circulando sobre sus efectos, no dejes de ingresar a este Informe Especial en el que vamos a tirar abajo otra mentira que se dice muy a menudo sobre la inflación. No te lo pierdas.

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