Cómo superar el miedo a invertir en activos de riesgo

La volatilidad puede ser un gran aliado para tus finanzas. Solo tenés que hacer uso correcto de la misma y a continuación te mostramos de qué manera es posible lograrlo.

Los inversores se enfrentan a diario con el desafío de ganarle la carrera al riesgo.

Si bien la respuesta más obvia sería invertir en los instrumentos más seguros para evitar las preocupaciones que trae consigo exponerse a la volatilidad, todos en el mercado saben que tal principio haría que el impredecible mundo de las inversiones perdiera su razón de ser, ya que son los activos de riesgo, los que ofrecen mayores posibilidades de darte las ganancias de tu vida.

Dicho esto, hoy queremos compartir con vos una estrategia para invertir en riesgo sin temerle al mismo.

Después de todo, no podés perderte la oportunidad de invertir en las posiciones con más potencial en estos momentos, simplemente porque un poco de temor se interpone en el medio.

La clave para invertir en activos de riesgo

En principio, tenés que familiarizarte con el Hedging, que en el entorno financiero se refiere a todas aquellas operaciones de cobertura realizadas con el objeto de anular o reducir el riesgo de un instrumento en posesión de una empresa o de un inversor minorista.

De ahí, que todos los fondos de inversión creado para cumplir con este propósito se denominan fondos de cobertura o hedge funds.

Ahora bien, una operación de hedge inmuniza una inversión determinada y, por lo tanto, la neutraliza ante escenarios negativos.

No obstante, es importante tener claro que no vale la pena contrarrestar todas las fuentes de riesgo de un activo, dado que de hacerlo así,  terminarías con una posición sintética libre riesgo y por ende, libre de un retorno significativo.

Entonces, ¿cómo podés inmunizar parcialmente tus apuestas sin resignar todo el potencial de ganancias que ofrecen?

Veamos cómo podés proteger tu cartera de manera estratégica, en función de los activos que más interesan a los inversores en casa: los atractivos bonos argentinos.

Estos papeles acarrean un riesgo representativo pero en un universo de tasas de interés bajas, se convierten en una oportunidad de inversión difícil de rechazar.

¿En dónde radica el riesgo de los bonos argentinos?

Al cierre de de la semana pasada, el AA46 – título que vence en abril de 2026- rendía 7,30%, mientras la tasa de rendimiento de un bono soberano estadounidense a treinta años operaba en 2,95%.

El rendimiento del AA46 es de 730 puntos básicos; dicho retorno puede descomponerse en dos integrantes:

  1. El riesgo Fed que vendría representado por el diferencial del título con el papel del Tesoro estadounidense.
  2. Riesgo país argentino.

Respecto al riesgo Fed, un inversor que decida posicionarse en el AA46 está indirectamente haciéndolo también sobre la parte larga de la curva soberana norteamericana.

Comprarse la parte larga de la curva argentina expone al inversor no solamente al riesgo local, sino también a los cambios en la política monetaria de los Estados Unidos, definidos por la Fed.

Supongamos que un inversor sólo quisiera ser compensado por el retorno que el AA46 concede por riesgo local. Si este fuese el caso, debería realizar una operación de cobertura sobre la otra parte del riesgo que no quiere, lo que podría lograrse en el mercado off-shore utilizando swaps de tasas de interés.

Un swap es un contrato que permite a su tenedor pagar tasa fija (o variable) y recibir a cambio tasa variable (o fija). Estos instrumentos constituyen uno de los mercados más líquidos del mundo, dado que todo el segmento corporativo precisamente hedgea  el actual riesgo Fed con swaps.

Si el tenedor del AA46 se posiciona en un contrato de swap a 30 años pagando tasa fija y ocurriese una suba de tasas en los Estados Unidos no anticipada por el mercado, su swap experimentaría una revalorización a los nuevos precios a su favor.

Por lo tanto, si la posición original “long AA46” se inmuniza parcialmente con una posición adicional de un swap largo a tasa fija, terminaríamos con un activo sintético que sólo expondría al inversor a riesgo argentino y neutral, por lo tanto, a suba de tasas internacionales.

En base a las diferentes maneras de cubrirte por invertir en bonos argentinos, podés comprender el rol fundamental que tienen los derivados financieros.

Estos permiten distribuir la probabilidad a la que el inversor quiere estar expuesto de acuerdo a sus preferencias.

A través de los derivados financieros, podés controlar hasta cierto punto tu propia incertidumbre.

Los mercados de derivados permiten al inversor decidir con antelación, qué parte del riesgo total al que lo expone un activo, decide tolerar.

Es justamente esta diversificación del riesgo la que permite identificar y seleccionar el perfil de retorno de una posición.

Si no querés encargarte vos mismo de estas operaciones de cobertura, es importante que sepas que los Fondos Comunes de Inversión (FCI) también te permiten diversificar el riesgo en tus inversiones.

Recientemente, han surgido nuevos fondos de este tipo en la Argentina. ¿Querés conocerlos?

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