¿Qué son las opciones binarias y para qué te sirven?

Es probable que hayas escuchado hablar de ellas si estás familiarizado con el mundo de las finanzas. Más allá de cuál sea tu situación, si entraste a este artículo es para saber qué son o para profundizar tus conocimientos. Empecemos… 

Como sabés, el desarrollo de los mercados de capitales ha cobrado un ritmo vertiginoso en la última década, permitiendo que nosotros como inversores podamos acceder a una cantidad de instrumentos de inversión muy amplia y variada. 

Dentro de esta misma sección (“Aprendiendo”) podés encontrar otros artículos en los que me refiero a bonos o acciones. Sin embargo, en esta oportunidad te voy a hablar de una herramienta que gana adeptos en el mundo, pero que debe utilizarse con mucho reparo: las opciones binarias.

Como su nombre lo indica, se trata de un producto de inversión cuyo origen deriva del precio de un activo subyacente. Uno de los ejemplos más representativos son los contratos de futuros sobre distintos activos que se negocian en la Bolsa, como pueden ser futuros de commodities, monedas e índices. También se considera derivados a las opciones financieras, sean estas opciones tradicionales o las opciones binarias.

Dentro del terreno de las inversiones, una opción binaria es aquella cuya rentabilidad es, o bien una cierta cantidad fija de algunos activos, o bien nada en absoluto. Además, tenés que saber que los dos tipos principales de opciones son efectivo-o-nada o activos-o-nada.

La opción binaria en efectivo-o-nada paga una cantidad determinada de dinero en efectivo si al vencimiento de la opción el valor cotiza por encima de lo pagado “in-the-money”, no recibiéndose nada en caso contrario (“out-the-money”).

¿Por qué “binarias”?

Las opciones de esta naturaleza son conocidas por ese nombre ya que solo pueden ofrecer dos resultados posibles sin intermedios.

Como te dijimos antes, la determinación del resultado es equivalente al mecanismo utilizado en las opciones tradicionales. Si la opción está “in the money” al vencimiento, entonces el inversor gana todo el dinero o el grupo de activos que está en juego. En cambio si la opción está “out of the money”, el inversor pierde la totalidad del dinero invertido.

Una de las principales diferencias con las opciones financieras convencionales es que las opciones binarias presentan períodos de vencimiento extremadamente pequeños: pueden ser segundos, minutos, horas o hasta un día. En contraste, las opciones tradicionales vencen a fin de cada mes en Wall Street y se pueden ejercer en cualquier momento, algo que no está permitido con las opciones binarias.

Cuando se analiza un producto derivado, generalmente el riesgo asociado a los mismos es alto, por lo que los inversores cuyo perfil es más conservador debe evitarlos. En el caso de las opciones binarias este riesgo se amplifica, ya que al haber dos resultados posibles, con 50% de probabilidad de ocurrencia, el inversor puede hasta duplicar su inversión en un breve lapso de tiempo o perderlo todo.

A diferencia de otros instrumentos financieros, donde uno habla de rentabilidad esperada con cierta probabilidad de ocurrencia, en el caso de las opciones binarias los dos resultados posibles están predeterminados antes de invertir. Esto es, el inversor apuesta a que el activo subyacente está a un precio mayor o menor al que paga al momento de invertir y el porcentaje de rendimiento de la inversión, tanto si acertó como si no, está predeterminado.

Los contratos de opciones binarias han estado disponibles Over-The-Counter (OTC), es decir, vendidos directamente por el emisor al comprador. Éstos eran considerados “instrumentos exóticos” y no había ningún mercado líquido para el comercio de estos instrumentos entre su emisión y expiración. A partir de 2008, varios sitios webs comenzaron a ofrecer plataformas de operación electrónica de opciones binarias. En la actualidad se estima que existen globalmente más de 90 de este tipo de plataformas ofreciendo opciones binarias sobre más de 125 activos subyacentes.

Un ejemplo concreto


Supongamos que la onza de oro está en 1.200 dólares y un inversor invierte 1.000 dólares en una opción binaria del commodity, apostando al alza. El contrato tiene un vencimiento de 30 minutos. Si el inversor gana, se llevará un rendimiento de 70%. Si pierde, dejará todo el monto invertido. Transcurrido los 30 minutos, la opción expira. Si el oro cotiza por encima de 1.200 dólares, el inversor cobra 1.700 dólares. Si el oro está por debajo de ese nivel, entonces perderá todo.

Esta información no es la única que marcará la diferencia a la hora de convertirte en una gran inversor. Para eso, vas a necesitar ahondar y profundizar tus conocimientos y para eso hemos elaborado un Informe Especial gratuito y especialmente para vos.

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