¿Qué es el precio objetivo y por qué los inversores tienen que tenerlo en cuenta?

Tal vez ya escuchaste esta expresión o tal vez no. Ya sea que te suene familiar o no, es necesario que sepas su significado ya que gracias a él vas a poder delimitar estrategias de inversión y ganar dinero.

En todos nuestros artículos te hablamos de la importancia de saber o conocer la mayor cantidad de términos financieros que puedas. Nosotros creemos, que a través de su conocimiento, podés adoptar o encontrar distintas formas de ganar dinero.

En este caso, hoy te vamos a contar la importancia del término “precio objetivo” y como, a través de que lo entiendas y te familiarices con el concepto, vas a poder ganar plata.

Precio objetivo: ¿qué es?

Una de las claves para poder invertir con éxito, al menos dentro del paradigma del análisis fundamental, que tan buenos resultados ha brindado a inversores famosos y desconocidos, consiste en poder separar el valor de un activo de su precio de mercado.

¿A qué nos referimos con esto? A que en muchas oportunidades estos valores difieren, es decir, el valor de un activo hace referencia a lo que va más allá del precio al que cotice en ese momento.

¿Por qué es importante reconocer esta diferencia?

Eso es básicamente porque la lógica de la estrategia de inversión en esta línea se basa en que, tarde o temprano el precio del activo se acercará a su verdadero valor, por eso es que encontrando oportunidades en acciones cuyo precio este subestimado por el mercado pueden lograrse excelentes retornos como los que tanto anhelan muchos inversores.

Para lograrlo, lo más importante es analizar las compañías a través de sus números y noticias. Tener esto en cuenta puede darnos una buena descripción de la situación presente de la empresa y de sus perspectivas de futuro.

No tan rápido…

Hasta acá parece bastante sencillo el proceso, después de todo, existen muchísimos analistas dispuestos a calcular el verdadero valor de un activo, y lo único que debería hacer el inversor es tomar las decisiones correctas en base a estos cálculos.

Si bien es muy probable que se informe a través de análisis e opiniones de especialistas, no se obsesione con el precio objetivo que ellos le transmitan. Los analistas no conocen el futuro, así que no espere que acierten siempre. Es sólo una orientación.

Sin embargo, no es en vano que los más exitosos inversores resalten el hecho de que los estimados sobre el valor de una acción deben ser realizados de forma independiente y con criterio propio. Si se trata de encontrar diferencias entre el valor de un activo y su precio de mercado, probablemente la mayor parte de los analistas de Wall Street no puedan ayudarnos.

Debería suponerse que precisamente el trabajo del analista consiste en darle un estimado de valor que no esté influenciado por los movimientos del mercado, para ayudarnos a tomar mejores decisiones. Sin embargo, parece mucho más probable que en este caso sigan las modas del mercado, y no un análisis independiente de las perspectivas de la empresa.

El poder está en vos

Lamentablemente, para obtener valores objetivos estimados con independencia y sentido común, no se puede confiar en el análisis de otras personas, mucho menos cuando estas pueden tener ideas o incluso intereses diferentes a los nuestros.

No existe un sustituto posible para el involucramiento propio y el esfuerzo intelectual y emocional de tomar decisiones de inversión bajo nuestra propia responsabilidad. El esfuerzo es grande, la recompensa también, depende de cada uno decidir si va o no a emprender el fascinante camino del análisis fundamental por su propia cuenta.

Lo habitual es que los precios objetivo estén por encima de la cotización de la empresa en ese momento. A veces el precio objetivo se interpreta como si fuera el precio “justo” de esa acción. Es decir, si la empresa cotiza a 15 y el precio objetivo es 18 se interpreta como que debería cotizar a 18 y todo lo que esté por debajo de 18 es un precio barato. Más bien el precio objetivo es el precio al que debería vender un inversor de corto/medio plazo, en opinión del analista que emite el informe, si la cotización lo alcanza en los próximos 6-12 meses.

También es habitual que los analistas muevan los precios objetivo según la evolución de la Bolsa, sin que hayan cambiado las perspectivas de la empresa. Es habitual que estos precios objetivo suban cuando la Bolsa suba y bajen cuando la Bolsa baja. Quizá en parte sea una forma de cubrirse las espaldas para no dar un precio demasiado alejado de la cotización.

Comentarios

Articulos Relacionados

Compartido