La guía definitiva para identificar qué acciones evitar y qué acciones adquirir

El éxito de nuestras inversiones en la bolsa depende, en gran parte, del timming que nosotros manejemos. Sin embargo, también hay un gran porcentaje de esta responsabilidad que recae sobre las elecciones que hacemos en cuanto a qué activos seleccionamos.

Un inversor exitoso conoce bien dos variables: en qué activos conviene invertir y cuándo es preciso venderlos o comprarlos. Administrar con gracia estos dos elementos es la clave para ganar mucho dinero gracias los mercados financieros. 

Existen muchos artículos de Inversor Global que te explican en qué acciones precisas invertir, sin embargo, pocos de ellos te recomiendan a grandes rasgos, cómo podés hacer vos para identificar independientemente cuáles son los que tenés que evitar y cuáles son los que tenés que adquirir.

Por eso, en este artículo vamos a repasar lo que tenés que tener en cuenta a la hora de evitar una acción y lo que tenés que tener en cuenta al momento de adquirir una acción.

Cuándo adquirir acciones

Hay ciertas compañías que por sus propias características ya muestran signos positivos a la hora de analizar si comprar sus acciones. Algunas de ellas tienen un enorme potencial de retorno promedio a largo plazo y pueden tener beneficios espectaculares sobre el patrimonio del inversor con el paso del tiempo.

Éstas tienden a ser pequeñas pero con un modelo de negocios de gran escala, con la que se logran retornos explosivos. Si bien son alternativas a tener en consideración, hay que saber que los riesgos de apostar por ellas pueden ser elevados.

El primer aspecto, entonces, a tener en cuenta es que las empresas pequeñas -sobre todo en negocios muy innovadores- pueden tener retornos extraordinarios, pero también una alta posibilidad de fracaso. Por lo tanto, es importante que el inversor le preste atención a la diversificación del portafolio para evitar que un fracaso puntual produzca un daño demasiado grande en la cartera.

En resumen, las empresas más innovadoras y disruptivas pueden tener un extraordinario potencial de ganancias, especialmente cuando la posición se toma en la etapa inicial del negocio, cuando la empresa es todavía pequeña y muy dinámica. Sin embargo, tanto los riesgos a largo plazo como la volatilidad de precios a corto plazo son factores que deben tenerse en cuenta a la hora de invertir en estas compañías. La planificación y la disciplina son cuestiones centrales en esta clase de operaciones.

Otro aspecto a tener en cuenta a la hora de adquirir o no una acción es conocer su precio objetivo.

El precio objetivo de una acción en particular, es un indicio de cómo será la performance de la misma en un período de tiempo determinado. Muchos bancos y sociedades de Bolsa realizan análisis de empresas. En estos análisis, normalmente, dan un precio objetivo a las acciones de la empresa. Los medios financieros dan mucha publicidad a estos precios objetivo, pero no son algo absolutamente fiable. Realmente lo más importante de estos análisis son los fundamentos que se estudian en sí, ya que representan una buena descripción de la situación financiera y del negocio de la compañía y de sus perspectivas a futuro.

Es bueno leer estos análisis si tenés acceso a ellos, pero no debés obsesionarte con el precio objetivo que aparezca en ellos. Los analistas no pueden predecir el futuro, así que no podés esperar que acierten siempre. Es sólo una orientación. Lo habitual es que los precios objetivo estén por encima de la cotización de la empresa en ese momento. A veces el precio objetivo se interpreta como si fuera el precio “justo” de esa acción. Es decir, si la empresa cotiza a 15 y el precio objetivo es 18, se interpreta como que debería cotizar a 18 y todo lo que esté por debajo de 18 es un precio barato.

Cuándo evitar acciones

El modelo de negocio debe innovarse permanentemente

Especialistas del mercado apuntan a que un fuerte caudal económico es de vital importancia para el desarrollo de una empresa. Esta premisa es correcta, pero a la vez se olvida de algo: la innovación. Sin ir más lejos, citemos el ejemplo de Blockbuster. La empresa de videoclubes, que a principios 2010 ostentaba ganancias por 1.080 millones de dólares, en marzo del mismo año se declaró en bancarrota con una deuda de 975 millones de dólares.

En este caso, lo que le pasó a Blockbuster, es que no utilizó sus enormes ganancias para innovar el negocio. La recurrente tecnología de streaming—sirve para ver películas a través de Internet- fue uno de los verdugos de la empresa de videos, ya que la gente empezó a optar por la comodidad de la casa y el bajísimo precio que demanda esta herramienta para ver películas. Quizás si Blockbuster hubiese invertido en reestructurar su negocio, no se hubiese convertido en un dinosaurio.

El balance no son sólo las ganancias

Luego de hablar del modelo de negocio, es importante hacer una lectura detallada de la hoja de balance de una empresa. En un resultado trimestral, mire más allá de las ganancias de la firma. Se debe advertir una cierta solvencia en las finanzas de la empresa. Estas informaciones son públicas y pueden ser obtenidas en sitios de Internet como Yahoo Finance.

Analice el current ratio de la empresa

El current ratio consiste en la división de los activos corrientes de corto plazo (activos que la empresa tendrá disponibles en el transcurso de los próximos doce meses) por los pasivos de corto plazo (pasivos que la empresa tendrá que afrontar durante los doce meses siguientes). A partir de esta división, los acreedores miden la capacidad de pago de una empresa.

Si no te apetece el riesgo, salí

Existe una noción en el mundo de las inversiones que todo se trata de hacer números. No te engañes, es solo una parte del complejo cosmos de las finanzas. Si una firma debe afrontar más de un riesgo que le impida tener ganancias, vendé sus acciones. Solo mantenelas en caso que le guste el riesgo y que tenga la espalda para soportar una hipotética caída de sus ahorros.

Todos contra el CEO

Cuando una empresa anda mal, lo primero que hacen es apuntar a la mesa directiva, más precisamente al CEO.

Un caso reciente es lo que ocurrió este año con HP. La firma de computadoras, cuando era liderada por Leo Apotheker, no paraba de caer en Wall Street—durante su mandato en 2011, las acciones cayeron más de 40%. Decisiones suyas como la de retirar a HP del mercado de PCs, hicieron que los inversores empezaran a desconfiar. Cuando se decidió finalmente reemplazarlo por la ex CEO de eBay, Meg Whitman, la acción frenó la hemorragia.

El 21 de septiembre, el día que empezaron a correr los rumores que los días de Apotheker estaban contados, las acciones de la compañía subieron casi 10%. Es por eso que aquí también se necesita espalda financiera. El que compró acciones de HP cuando estaban en el suelo apostando a un golpe de timón –como un cambio de CEO-, seguro salió beneficiado. Pero los que venían de antes aún sufren las pérdidas.

Escepticismo con los ratings de los analistas

No todo lo que reluce es oro. A veces los analistas tienden a “inflar” la calificación de una empresa en el mercado bursátil. Por eso,es importante que usted sepa analizar los valores por sus propios medios y no confiar en lo que dicen los demás. Para eso, en este Informe Especial te decimos cómo convertirte en un buen inversor de forma rápida y acertada.
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