Cuotas sin interés: la guía definitiva para saber todo lo que ocurrirá

El debate encendido es sobre el precio contado vs. financiado y los costos ocultos en algunas modalidades de pago. Te explicamos lo que vas a necesitar a partir del 1 de febrero.

“Es el fin de las cuotas sin interés”, se resignaba un compañero cuando tomábamos un café esta mañana.

¿A qué te referís?, le pregunté de inmediato.

“Van a desaparecer las 12 cuotas sin interés y las 18 cuotas sin interés. Lo anunciaron Cabrera y Braun, ¿no lo viste?”

Claro que lo vi, pensé en el momento. Sin embargo, me pareció que vimos 2 cosas totalmente distintas.

Mi amigo se refería al plan de Mauricio Macri para transparentar precios, pero ¿de verdad se avecina el fin de los programas “Ahora 12” y “Ahora 18?, ¿no serán rumores malinterpretados?

Todo surgió como una denuncia del ministro de Producción, Francisco Cabrera y el secretario de Comercio, Miguel Braun, quienes reclamaban el costo oculto de las cuotas sin interés.

¿En qué consiste ese costo oculto de las tasas de interés?

Simple: los consumidores que hacen su pago al contado financian a quienes compran en cuotas ¡sin saberlo!

¿Se entiende?, le pregunté a mi amigo.

Así lo expliqué: los comerciantes incluyen en el precio un costo de financiamiento tanto a los que pagan al costado como a los que lo hacen en cuotas.

Y esto es exactamente lo que se busca evitar…

¿Te acordás cuando hace meses te hablábamos del costo oculto de las “cuotas sin interés?

En ese entonces, te contábamos que pagar en cuotas con tarjetas de crédito puede costar más del 8% anual, una consecuencia del impacto del seguro de vida sobre el saldo deudor.

¡Bah! Esto sin considerar gastos administrativos o de mantenimiento que tienen los clientes a la hora de conservar el plástico.

¿Ya ves el error en que incurrió mi amigo? Es natural, especialmente cuando no sabés el ABC de la economía argentina, algo que tenés que leer si querés entender cómo se mueve todo. Informe Especial

El precio de contado vs. financiado

A continuación te pongo a vos en contexto…

En febrero del año pasado, el Banco Central anunció la obligación de publicarse el Costo Financiero Total (CFT) del producto en los avisos publicitarios. La tipografía usada debe ser 5 veces mayor que la de tasa de interés.

Dicho sea de otro modo…

Hacemos una compra, digamos, por 1.000 pesos en 12 cuotas sin interés con una tarjeta del Banco Ciudad.

¿Sabés cuánto termina costando? 1.001,6 pesos.

Sí, sé que es una diferencia mínima, pero con el Supervielle, por ejemplo, ese costo pasaría a 1.082,5 pesos.

Los consumidores empezaron a presionar al Banco Central y éste empezó a sospechar de las entidades financieras que usaban el seguro de vida sobre el saldo deudor para así incluir cargos de forma engañosa en las promocionadas cuotas sin interés.

¿Y entonces?

Bueno, la idea no fue prohibir el cobro de este seguro…

El problema de las cuotas con tarjetas de crédito

No, el BCRA más bien dijo que las tasas de interés son libres, pero el banco debe reflejar sus ganancias de la forma más transparente posible.

Ocurría que se vendía con una supuesta “tasa cero”, pero luego se incluyen ítems ocultos difíciles de identificar para el cliente.

Pero había una traba para subsanar esto…

La ley impedía discriminar el precio en efectivo del precio de lista. Eso, sospechaba el Ejecutivo, hacía que los comercios trasladaran al precio de contado el costo de financiamiento de las cuotas sin interés.

Las 2 cámaras del ramo, la Cámara Argentina de Comercio (CAC) y la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), coinciden en el diagnóstico.

Entonces una heladera, un televisor o un lavarropas no valen igual en efectivo que en cuotas. Este sistema viene a transparentar y la gente sabrá bien lo que está pagando, según los impulsores de este esquema.

Un pago al contado financia al resto

Y para más, tan solo 30% de la población tiene 1 o más tarjetas de crédito. El 70% restante no puede financiar su compra por vía bancaria.

Este grupo de personas tienen apenas 2 opciones: pagar al contado y subsidiar al resto o caer en los créditos a sola firma, cuyas tasas son superiores al 100% anual.

Si eligen la primera tenés que saber que las tarjetas de crédito cobran a los comercios un interés que supera el 40% anual.

Según el plan de cuotas y servicios de VISA, que concentra más del 60% del mercado, un plan de 12 cuotas tiene una Tasa Nominal Anual (TNA) del 46%.

Cuando el cliente decide pagar en 12 cuotas sin interés una compra de 1.000 pesos al comercio, éste último recibe el total del importe de la compra menos la comisión de la tarjeta, del 3% y el costo del financiamiento, del 46%.

En otras palabras, el consumidor habría destinado casi 500 pesos de la operación a financiarla sin saberlo…

Claro estos costos que el comercio absorbe o traslada a los precios son menores con los planes Ahora 12 y Ahora 18.

En las iniciativas gubernamentales se subsidia parte de la tasa de interés y el costo para el negocio, en este caso, oscila entre 10% y 15%.

Entonces, tal cual has leído, una parte de los consumidores financia a la otra, algo que evidentemente contribuye a la merma del capital de todos. ¿Querés conocer cuáles son los 7 pecados que destruyen tu poder adquisitivo?Informe Especial

Un descuento pago al contado

Pero es suficiente para que el Ministerio de Producción crea que los productos están más caro de lo que deberían, en parte por el peso de la financiación en su valor.

Desde el Ejecutivo, se ilusionan con que el precio efectivo provoque menos promociones, importes finales accesibles y eso ayude a combatir la inflación.

Ante el nuevo escenario, el consumidor tendrá suficiente información para decidir cuándo abonar en un pago y cuando hacerlo en cuotas.

Si el costo del financiamiento es menor a la inflación esperada, seguirá siendo conveniente pagar en más de una vez.

Vamos al grano: ¿qué cambiará?

¿Cuál será la diferencia para los consumidores a la hora de comprar un jean o un lavarropas?

El comercio va a exponer 2 precios:

  1. Precio contado

Es la opción más barata para pagar en el momento de compra con efectivo, pago con débito o cuotas con tarjeta de crédito.

Precio de financiación

Este valor es más alto que el contado porque incluye la opción que ofrece, un banco por ejemplo, para que el cliente pueda financiar su compra y pagar en 2 o más cuotas.

Se debe expresar junto al precio el costo financiero total (CFT) y la tasa de interés asociada.

El fin de las cuotas sin interés

Entonces vamos a decirlo de otro modo: este fin de semana sería el fin de las cuotas sin interés tal cual como las conocemos…

A partir de ahora, será decisión de los comercios absorber o no el costo de financiación en casos particulares.

Esto se puede dar, por ejemplo, cuando comercio tiene un stock amplio de un producto y para empujar la venta, puede igualar el precio financiado al contado y hacerse cargo del costo de financiamiento.

Con la medida tomada, el Gobierno tiene la esperanza de que los precios bajen entre 10% y 15% por la competencia entre comercios.

Además, habría una mayor puja entre los bancos para ofrecer mejores condiciones de financiamiento a los comercios.

Todo salió en el Boletín Oficial mediante la Resolución 51 E-2017, con la que el Gobierno oficializó el fin de las mal llamadas “cuotas interés” desde el próximo 1 de febrero.

La norma prohíbe la promoción de cuotas sin interés cuando exista un costo de financiamiento implícito y establecerá multas de hasta 5 millones de pesos para quienes no cumplan.

¿Adiós a las 12 cuotas sin interés?

¡Pero prestá atención!

Los programas Ahora 12 y Ahora 18 continuarán e incluso ofrecerán un costo financiero menor que el de las tarjetas, dado que busca incentivar el consumo que no pasa por su mejor momento.

Las cadenas, tanto los supermercados como las de electrodomésticos, deberán colocar cartelería especial que diferencia el importe en efectivo o pago con débito (o una cuota con tarjeta de crédito) del correspondiente a varios pagos con plástico.

¿Habrá resistencia del comercio?

La CAC respaldó la iniciativa porque “otorga racionalidad al precio de venta y equipara la distorsión que se produce en el mercado”.

Desde el supermercadismo advirtieron que el nuevo sistema retrae las ventas, dado que diversos estudios de mercado realizados por el sector detectaron que los consumidores están habituados al sistema de cuotas sin interés.

Desde las asociaciones de consumidores había escepticismo sobre la posibilidad de que se produzca una caída en los precios.

Por ejemplo, Héctor Polino, de la Asociación de Consumidores Libres, manifestó que “vivíamos en una ficción, porque nadie, con el proceso inflacionario que vive la Argentina, va a cobrar la última cuota, 365 días después, como si se la cobrara al día de hoy, sin interés”.

Cuotas con tarjetas de crédito: ¿qué pasará ahora?

En el futuro al Estado le quedará debatir el tema de los intereses cobrados por los bancos y las tarjetas de crédito, las comisiones y efectos sobre la rentabilidad de un comercio.

Además, este año, deberá tratarse en la Cámara de Senadores la Ley de Tarjetas, que regula los aranceles que deben pagar los comercios por el uso tanto de débito como de crédito en cada compra.

Más allá de que finalmente te lo hemos confirmado: las 12 cuotas sin interés y 18 cuotas sin interés continuarán, la pregunta es ¿cuándo nos conviene hacer uso de ellas?

Te contamos todo lo que necesitás saber en el Informe Especial que te presentamos de forma totalmente gratuita para vos.

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