¿Por qué Trump perjudica a los bonos argentinos?

Tras la victoria del polémico candidato estadounidense las tasas locales saltaron hasta 180 puntos básicos y ahora los títulos a 30 años pagan 8%. ¿A qué se debe este efecto?

El terremoto Donald Trump sacudió al mundo. No sólo en términos políticos sino también económicos. La reñida elección entre el candidato republicano y la demócrata llenó de volatilidad a los mercados hasta que el 8 de noviembre se conoció al sucesor de Barack Obama.

Desde ese momento en adelante los mercados se dejaron de caracterizar por sus anteriores comportamientos oscilantes y se marcó una clara tendencia.

Sí, sabemos que la más grande victoria la obtuvo la renta fija. En Wall Street no paran de anotarse récords los 3 índices más representativos de la economía estadounidense: S&P 500, Dow Jones y Nasdaq.

Pero como te dijimos, la victoria de Trump desató un efecto dominó, una especie de daño colateral que empezó a explotar y, obviamente, también hubo perdedores.

Los bonos argentinos, grandes perdedores

La baja en el precio de los bonos del Tesoro -y su consecuente suba en el rendimiento que en la actualidad se ubica en 2,48%- impacta directamente en lo que deben pagar otros países, como la Argentina, al emitir deuda.

Eso si no tenemos en cuenta que si crece la incertidumbre y se confirma una mayor aversión a los emergentes, también se amplía la brecha de rendimientos…

De allí que analistas pidieran al Gobierno de Mauricio Macri prudencia a la hora de decidir si realiza o no nuevas emisiones de deuda.

Recordemos que también las provincias y las empresas se encuentran a la espera, dado que querían lanzar emisiones antes de que finalizara el año.

Entonces como te dijimos la tasa del bono del Tesoro norteamericano generó un impacto inmediato en toda la deuda emergente.

El motivo es que en la medida en que los títulos norteamericanos presentan mayor rendimiento, se vuelven menos atractivas otro tipo de oraciones y los inversores exigen un “premio mayor” para comprar.

La gran caída

Los bonos argentinos se llevan la peor parte de esta ecuación…

Desde las elecciones se ha generado una huída de fondos de mercados emergentes, un fortalecimiento del dólar frente a otras divisas y un incremento en los costos de endeudamiento para los países en vías de desarrollo.

Así es como el Bonar 2024 -que supo alcanzar un máximo histórico a comienzo de noviembre en niveles de u$s 120,60 y que llegó a rendir 4,20%- entró en una fase correctiva y actualmente rinde 5,85%, es decir, su tasa interna de retorno escaló 165 puntos básicos.

Otros títulos con mismo año de vencimiento dentro de Latinoamérica, como los de Brasil, evidenciaron un descenso en su precio de 8.4% y un rally de la tasa de 119 puntos básicos, mientras que Colombia ha mostrado una suba de la tasa interna de retorno de 100 puntos básicos. Los rendimientos de los papeles peruanos a 2027 subieron 109 puntos.

Concretamente, para el tramo medio de la curva de rendimientos, los activos locales se encuentran en el primer puesto entre los títulos que más han visto subir sus tasas. En un análisis ajustado por plazo, la brecha se hace aún mayor ya que el bono del tramo medio argentino vence antes que todos los demás mencionados.

Para plazos más largos, el Discount Ley Argentina con vencimiento en 2033 perdió 13% de su precio desde sus máximos de agosto pasado, cayó u$s 117,70 hasta los u$s 102 actuales, lo que desde el punto de vista de la tasa supuso un avance de 180 puntos básicos ya que, en los máximos mencionados el activo rendía un 6,2% y hoy rinde un 8% en dólares.

El Bonar 2036 perdió un 14,9% de su valor con un salto de 116 puntos básicos en su tasa, que pasó de rendir 6,34% en septiembre a mostrar tasas actuales del 7,5%.

En último lugar, para el plazo de 30 años, Argentina también ocupa el primer puesto entre los países cuyos costos de financiamiento mostraron las mayores subas ya que el Bonar 2046 perdió 17,30% desde los máximos de septiembre de u$s 115,80 hasta los u$s 96 dólares actuales, con un salto de su tasa de 158 puntos básicos de 6,42% a 8%.

 

Expectativas para el largo plazo

Lo cierto es que la caída en los precios que sufrieron los bonos de largo plazo en dólares abrió puntos de entrada más atractivos.

Durante varios meses, los inversores fueron más cautos en los títulos de largo plazo, pero ahora se sienten más cómodos elevándolos a la categoría de comprar.

¿Cómo funciona esto?

Existe la expectativa de que la creciente oleada de mala noticias se detenga y sea finalmente contrarrestada por buenos resultados del blanqueo, una mejora en los datos de la economía y fuertes niveles de liquidez domésticos.

La pregunta que conviene hacernos ahora es si será el momento de apostar a estos bonos que ya dejan casi el 8% anual o será preferible esperar a que se produzcan caídas adicionales.

Bonos internacionales: ¿qué pasará con ellos?

Si no te conformas con el aspecto local, te contamos qué está ocurriendo con los bonos internacionales en este momento y cuál es la proyección que tenemos.

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