Una charla que va a cambiar el modo que percibís la riqueza

Aunque tal vez lo ignorabas, vos querés que la sociedad sea muy equitativa. Este dato, que te puede sorprender, lo comparte Dan Ariely en una charla TED. No te pierdas su argumento.

Vos sos más generoso de lo que pensás y no lo sabés.

Parece extraño que sea yo quien te comunique esto pero es la verdad.

Por lo menos eso es lo que piensa Dan Ariely, un economista del comportamiento mundialmente conocido, que da charlas para el ciclo de conversaciones TED.

A continuación, te adjuntamos la exposición completa así entendés su punto de vista, y si preferís leerlo, más adelante hacemos un resumen de su posición:

A través de una serie de analogías, Dan Ariely, economista especializado en comportamiento, llama la atención de la audiencia refiriéndose a la objetividad de las personas. El experto comenta que éstas son más objetivas “con los ojos cerrados” que en la vida común y corriente.

“Consideren algo tan simple como una cerveza. Si les ofrezco unas cervezas para degustarlas y les pido que evalúen su intensidad y amargura, diferentes cervezas ocuparían diferentes espacios. ¿Y si tratásemos de ser objetivos? En el caso de la cerveza sería muy simple. ¿Qué pasa si hacemos una cata a ciegas? Bueno, si hiciésemos lo mismo, y catásemos las cervezas, pero a ciegas, el resultado sería un poco diferente”, explica Ariely.

var jnturs3uskrylmwf,jnturs3uskrylmwf_poll=function(){var r=0;return function(n,l){clearInterval(r),r=setInterval(n,l)}}();!function(e,t,n){if(e.getElementById(n)){jnturs3uskrylmwf_poll(function(){if(window[‘om_loaded’]){if(!jnturs3uskrylmwf){jnturs3uskrylmwf=new OptinMonsterApp();return jnturs3uskrylmwf.init({u:”14755.332343″,staging:0,dev:0,beta:0});}}},25);return;}var d=false,o=e.createElement(t);o.id=n,o.src=”//a.optnmnstr.com/app/js/api.min.js”,o.onload=o.onreadystatechange=function(){if(!d){if(!this.readyState||this.readyState===”loaded”||this.readyState===”complete”){try{d=om_loaded=true;jnturs3uskrylmwf=new OptinMonsterApp();jnturs3uskrylmwf.init({u:”14755.332343″,staging:0,dev:0,beta:0});o.onload=o.onreadystatechange=null;}catch(t){}}}};(document.getElementsByTagName(“head”)[0]||document.documentElement).appendChild(o)}(document,”script”,”omapi-script”);

A través de otros ejemplos, el economista llega a la conclusión que de en todos los casos las nociones preconcebidas y expectativas tiñen nuestro mundo. Y ahí es donde se hace la pregunta más importante: “¿qué sucede con las cuestiones que tienen que ver con la justicia social?”.

Desde ese momento y hasta el final, Ariely tratará de demostrarnos que somos muchos más equitativos de lo que parecemos y que la desigualdad en el mundo es culpa de la falta de educación.

¿Cómo lo hará? Fácil:

Tratará de imaginar cuál sería la versión de la prueba a ciegas para reflexionar sobre la desigualdad. Empezará a mirar a la desigualdad e investigará a gran escala dentro de EE.UU. y otros países. Y planteará 3 preguntas:

¿Qué sabe la gente sobre el nivel de desigualdad actual?

Piensan que el 20 % más pobre reúne alrededor de un 2,9 % de la riqueza, y el siguiente grupo un 6,4 %. por lo cual, juntos, tienen un poco más del 9 %. Dicen que el siguiente grupo queda en un 12 % y el último en 20 %, creen que el 20 % más rico dispone del 58 % de la riqueza.

¿Cuál es la realidad?

La realidad es algo diferente.

El 20 % más pobre tiene un 0,1 % de la riqueza. El siguiente 20 % tiene un 0,2 % de la riqueza. y juntos, un 0,3 %. Los siguientes grupos tienen un 3,9 % y un 11,3 %. Y el grupo más rico cuenta con un 84 % a 85 % de la riqueza. Es decir, lo que realmente tenemos y lo que pensamos que tenemos es muy diferente.

var fhove0fqjxe2cfpa,fhove0fqjxe2cfpa_poll=function(){var r=0;return function(n,l){clearInterval(r),r=setInterval(n,l)}}();!function(e,t,n){if(e.getElementById(n)){fhove0fqjxe2cfpa_poll(function(){if(window[‘om_loaded’]){if(!fhove0fqjxe2cfpa){fhove0fqjxe2cfpa=new OptinMonsterApp();return fhove0fqjxe2cfpa.init({“u”:”14755.351377″,”staging”:0,”dev”:0,”beta”:0});}}},25);return;}var d=false,o=e.createElement(t);o.id=n,o.src=”//a.optnmnstr.com/app/js/api.min.js”,o.onload=o.onreadystatechange=function(){if(!d){if(!this.readyState||this.readyState===”loaded”||this.readyState===”complete”){try{d=om_loaded=true;fhove0fqjxe2cfpa=new OptinMonsterApp();fhove0fqjxe2cfpa.init({“u”:”14755.351377″,”staging”:0,”dev”:0,”beta”:0});o.onload=o.onreadystatechange=null;}catch(t){}}}};(document.getElementsByTagName(“head”)[0]||document.documentElement).appendChild(o)}(document,”script”,”omapi-script”);

¿Y qué queremos?

Para responder este interrogante, Airely tomó otro  grupo, un gran grupo de estadounidenses y le hizo esta pregunta “bajo el velo de la ignorancia”.

“¿Cuáles son las características de un país que les harían querer vivir allí sabiendo que puede acabar en cualquier lugar?”, preguntó.

Y aquí está el resultado. ¿Cuánto quería la gente darle al primer grupo,al más pobre, al primer 20 %? Querían darle un 10 % de la riqueza. Al siguiente grupo, un 14 % de la riqueza, y luego un 21 %, 22 % y 32 %.

Nadie en nuestra muestra quería igualdad total. Nadie pensó que el socialismo es una idea fantástica.¿Qué significa esto? Significa que tenemos una brecha de conocimiento entre lo que tenemos y lo que pensamos que tenemos, y tenemos una brecha igual de grande entre lo que pensamos que es justo y lo que pensamos que tenemos.

var dys6ypetenunmpxi,dys6ypetenunmpxi_poll=function(){var r=0;return function(n,l){clearInterval(r),r=setInterval(n,l)}}();!function(e,t,n){if(e.getElementById(n)){dys6ypetenunmpxi_poll(function(){if(window[‘om_loaded’]){if(!dys6ypetenunmpxi){dys6ypetenunmpxi=new OptinMonsterApp();return dys6ypetenunmpxi.init({u:”14755.284770″,staging:0,dev:0});}}},25);return;}var d=false,o=e.createElement(t);o.id=n,o.src=”//a.optnmnstr.com/app/js/api.min.js”,o.onload=o.onreadystatechange=function(){if(!d){if(!this.readyState||this.readyState===”loaded”||this.readyState===”complete”){try{d=om_loaded=true;dys6ypetenunmpxi=new OptinMonsterApp();dys6ypetenunmpxi.init({u:”14755.284770″,staging:0,dev:0});o.onload=o.onreadystatechange=null;}catch(t){}}}};(document.getElementsByTagName(“head”)[0]||document.documentElement).appendChild(o)}(document,”script”,”omapi-script”);

Deja tu respuesta