2016 es el año del endeudamiento: ¿qué pasa en el mundo?

Gigantescas empresas se han fusionado durante 2016, el origen para una enorme búsqueda de financiamiento y una inundación de Obligaciones Negociables en el mundo.

2016  hará historia. No por la salida del Reino Unido de la UE. Tampoco por las elecciones presidenciales en los Estados Unidos y menos aún por el regreso de la Argentina al mundo. No, este año será recordado por superar todos los récords de emisión de deuda en el planeta.

¿Qué está pasando?, ¿por qué hay tal necesidad de endeudamiento? Y más importante aún ¿es algo de lo que deberíamos preocuparnos?

Primero dejanos contarte que la deuda corporativa, también conocida como obligaciones negociables (ON), son activos de renta fija con características similares a los títulos emitidos por el Gobierno, dado que pagan una tasa de interés de forma periódica y, por lo general, devuelven el capital al final.

En realidad son inversiones fáciles de entender para la mayoría de los ahorristas porque informan por adelantado el cupón de renta que pagan y las fechas de esos pagos. Esto hace de las ON activos menos volátiles y en consecuencia, menos riesgosos que la renta variable.

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El récord histórico en la deuda corporativa

Lo cierto es que todos estamos en presencia de una búsqueda de financiamiento antes las fusiones protagonizadas por gigantes como la telefónica AT&T, el fabricante de chips Qualcomm, el grupo de fibra óptica CenturyLink y la compañía de cigarrillos British American Tobacco.

Esta acumulación de fusiones y adquisiciones que todavía no tienen financiamiento había llegado a 246.000 millones de dólares a fines de septiembre, muy lejos de los 900.000 millones de dólares de fines de 2015, según estrategas de crédito del Bank of America Merrill Lynch.

Hay más aún, esta cifra subió 87% a 460,000 millones después de una serie de recientes anuncios…

De acuerdo con Justin Dercole, de Barclays, la pregunta que surge acá es ¿en qué grado las fusiones y adquisiciones, que habían cedido en los últimos 6 meses, se han acelerado?

La respuesta se desconoce pero cada vez que uno ve estos repuntes hay una reacción en cadena, que a menudo lleva a una mayor actividad y mayores ventas de deuda.

La pregunta ahora es ¿cuáles son los más interesantes?

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Los bonos corporativos más atractivos

Hablando de deuda corporativa, Rodica Glavan, representante de Insight, sostuvo qe los inversores se han perdido oportunidades al no apostar en la deuda corporativa de los países emergentes y para ello esgrime 4 razones:

        1. Una clase de activo floreciente

Los inversores no son totalmente conscientes de la cantidad de oportunidades. El mercado de deuda corporativo ha protagonizado un fuerte crecimiento desde la crisis financiera global, y hoy tiene un saldo vivo de 1.7 mil millones de dólares.

Con ello fácilmente eclipsa a los bonos europeos y estadounidenses…

  1. Mejora de la liquidez

63% de los bonos corporativos emergentes tienen la calificación de grado de inversión, pese a los temores de los inversores en torno a la calidad crediticia de la clase de activo.

Una parte considerable de las empresas en muchos mercados emergentes han elevado su financiación mediante deuda en divisa extranjera -sobre todo en dólares- al aumentar la profundidad de sus mercados de renta fija.

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  1. Afianzamiento a los fundamentos

Los emisores corporativos emergentes suelen mostrar menores niveles de apalancamiento financiero y ofrecer mayores rentabilidades por cupón que sus homólogos desarrollados con calificaciones equivalentes, así como diferenciales crediticios más amplios.

  1. Valores lejos de la realidad

Las diferenciales a los que cotiza el crédito emergente figuran desde hace año. Dicho de otro modo, la clase de activo ha cotizado en mayores precios la mitad del tiempo en los últimos 14 años, un reflejo más bien del sentimiento que de los fundamentales.

De igual modo, el ruido político procedente de países como Brasil, Rusia y Sudáfrica también ha menguado. La decisión del Reino Unido de abandonar la UE y el ruido de las elecciones presidenciales en Estados Unidos hacen patentes los riesgos procedentes del mundo desarrollado.

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Caso Argentina

¿Qué ocurre mientras tanto en la Argentina?

En abril, la Argentina realizó la emisión de bonos más grande de la historia, por 16.500 millones de dólares para cancelar la deuda con los holdouts por 9.500 millones de dólares.

En los primeros 10 meses de 2016, el Tesoro colocó títulos en moneda extranjera por 24.700 millones de dólares.

Además, durante este año, la emisión de títulos de Tesoro ascendió a 45.800 millones de dólares, con lo que finalizará el año muy cerca de los 50.000 millones.

El gobierno de Mauricio Macri apeló a un mayor endeudamiento para afrontar un año presentado con características recesivas e inflacionarias.

Con el financiamiento en dólares obtenido cumple con los vencimientos de bonos sin comprometer reservas del BCRA, mientras que con lo recaudado en títulos afronta los gastos corrientes.

Al endeudamiento del gobierno se le agregaron 6.000 millones de dólares por emisiones de las provincias y otros 5.000 millones de dólares de bonos corporativos, cuyo monto se triplicó en 10 meses.

Un reporte de la consultora First Corporate Finance Advisores sostuvo que 2016 marcó un nuevo récord de emisiones de deudas corporativas en el mercado de capitales locales, que calculó en 4.948 millones de dólares los títulos privados colocados por la modalidad dólar linked entre enero y septiembre, 218% más que en igual período de 2015.

Si querés saber cuál es el estatus de la deuda corporativa argentina, solo tenés que acceder a este Informe Especial elaborado de forma totalmente gratuita por el equipo de Inversor Global.

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