Bonos CER: ¿nuevamente una opción?

La publicación del Régimen de Metas de Inflación reavivó el interés por los títulos de renta fija atados a la inflación. Te contamos qué deberías hacer y cuáles son las alternativas del mercado.

Los bonos CER, cuya particularidad es que tienen la tasa atada al nivel de la inflación, carecían de atractivo hace algunos meses, debido a que la inflación desaceleraba su ritmo y la economía empezaba su senda hacia la normalización, pero nuevos temores sobre el curso gubernamental han surgido y estas herramientas recobran protagonismo.

Todo sucedió con la publicación del Régimen de Metas de Inflación que llevará adelante el Banco Central y que la comunidad inversora observa con escepticismo, porque ven difícil que al final del mandato de Mauricio Macri se alcance la meta de una aceleración de precios de un dígito, relató la página web de Carta Financiera.

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¿Cuáles son los bonos CER?

Los bonos CER más conocidos son el Bogar 2018 y el Discount, que exhiben una suba anual en torno a 20% para el primero y 25% para el segundo. Ambos están hoy en máximos históricos.

También está el Boncer 2021, un bono atado a la inflación que el Gobierno colocó por primera vez en una década y despertó el interés del mercado que evalúa como atractiva la tasa de inflación versus el nivel de devaluación en el tipo de cambio, al menos en el corto plazo.

¿Por qué cobran nuevo atractivo?

Lo que sucede ahora es que las proyecciones inflacionarias que surgen del Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) son muy optimistas. Estos indicadores se mantienen por arriba de las metas presentadas por el Banco Central, lo cual da lugar a interpretaciones.

En la licitación de esta semana, la tasa de las Letras del Banco Central (Lebacs) a corto plazo se mantuvo por encima de 26,75%, otro indicador de que la inflación no desacelera al ritmo que se esperaba. ¿De qué depende entonces el Régimen de Metas de Inflación?

En realidad, todo se cierne a uno de los baluartes de la economía: la confianza en la moneda. Si los argentinos creen en las políticas oficiales, entonces probablemente se cumplan las metas inflacionarias.

Ante el escenario plagado de incertidumbre donde el Gobierno busca sacar el país a flote, las metas de inflación parecen un objetivo difícil de alcanzar, haciendo de este un buen momento para comenzar a tomar posiciones en bonos que ajusten por CER y cubrirnos así de ese riesgo que es la inflación, más ahora que los datos del renovado INDEC gozan de nueva credibilidad.

Los bonos que ajustan por CER, según Carta Financiera, han aumentado su demanda recientemente con subas en sus cotizaciones; el DICP, a un precio de 700 pesos ha experimentado la mayor suba desde principio de septiembre trepando 12,18% en su cotización.

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El desempeño de los bonos CER

Luego podemos encontrarnos con el TC21, que a pesar de tener la menor diferencia entre el precio de compra y el de venta –spread-, ha experimentado una compresión de ese dato desde 3,1% a 2,28% en cuestión de semanas y ahora acumula una suba mensual de 5,29%.

Lo que lo hace tan interesante es su vencimiento próximo, cuya vida transcurre durante casi todo el mandato del Gobierno actual.

Uno de los argumentos más sólidos que se presentan para adelantarse a tomar posiciones en bonos CER, es que en octubre se conocerían los primeros datos sobre el blanqueo y los mismos no suenan prometedores, lo que avivaría un rally del dólar que rápidamente se trasladaría a precios y podría borrar las ganancias obtenidas por las Lebacs de corto plazo que no ofrecen protección alguna contra dicho acontecimiento.

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¿Nos subimos a esta inversión?

Lo cierto es que ante el panorama que tenemos, los bonos que ajustan por CER representan una buena alternativa respecto a instrumentos en pesos en un contexto de tasas tanto de Lebacs como Badlar teniendo en cuenta que se espera que para fines de 2017 y 2018, las tasas de referencia se encuentren en 20% y 16%.

En caso de que las metas inflacionarias no sean alcanzadas, los bonos CER retribuirían una mayor tasa de interés real a los inversores que otras alternativas en moneda local.

Si tenemos en cuenta la divergencia que se presenta entre las metas de inflación del Banco Central y las expectativas del mercado se crea una oportunidad para el inversor de incorporar los bonos que ajustan por CER a la cartera de renta fija, dado que pueden generar una ganancia de capital en el corto plazo si las metas no se cumplen.

Esto nos permite cubrirnos ante un evento de depreciación del peso mayor al espero que reavive la inflación. Por esto, los bonos CER han resurgido como una protección a los desequilibrios a los cuales estamos acostumbrados.

De todos modos, si querés conocer una alternativa a los bonos CER, podés leer el siguiente Informe Especial en el que te contamos de otra forma de invertir que también se ha popularizado durante 2016.

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