No permitas que la próxima crisis financiera te tome por sorpresa

La mayoría de los expertos advierte que  la renta variable será la más golpeada en el próximo quiebre de los mercados. Conocé a continuación que podés hacer para evitar que esto afecte tus finanzas.

Mucho se habla sobre que una crisis financiera podría desencadenarse en cualquier momento. Más allá de si esto es cierto o no, lo que realmente importa es que vos como inversor estés preparado y que un quiebre sorpresivo no te sorprenda bajo ninguna circunstancia.

En esa línea, a continuación vamos a presentarte las apreciaciones de los especialistas que advierten cuáles serían los activos más afectados en ese escenario y qué tipo de estrategia podés abordar para salir ileso de un eventual colapso.

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Tené cuidado con las acciones

 De acuerdo con el consenso del mercado, la próxima recesión destrozaría a los inversores de renta variable. Esta postura parte de que la creencia en torno a que no hay más alternativa que la renta variable muestra que los tendencias bajistas en la plaza financiera no terminan hasta que las economías han pasado al menos cuatro recesiones.

En esa línea, teniendo en cuenta que los Estados Unidos solo ha atravesado dos recesiones desde el pico del año 2000, hace que la renta variable sea muy vulnerable a la próxima contracción.

Según datos de Estrategia de Inversión, la última vez que Wall Street se desplomó dramáticamente, la economía global estaba justo en medio de la gran depresión financiera. El índice S&P 500 cayó alrededor de un 60% desde octubre de 2007 a marzo de 2009, fecha en la que tocó mínimos históricos. Los analistas explican que esa caída no significó que las acciones estuvieran excesivamente baratas, sino más bien “en descuento”.

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Considerando que la mayoría de los índices neoyorquinos se encuentra experimentando valoraciones récord en períodos recientes, es lógico pensar que algún tipo de corrección podría tener lugar en cualquier momento. Esto no significa que tenés que dejar de invertir en renta variable, sino que lo ideal es que sigás una estrategia de diversificación, como te explicamos en este Informe Especial totalmente gratuito. 

Ahora bien, es importante tener claro un principio clave, antes de definir un plan para invertir y protegerse ante una crisis financiera

Para reducir la exposición de tus ahorros al riesgo y mantener un nivel aceptable de rentabilidad, tu selección de activos debe centrarse en combinar activos refugios con otros de carácter defensivo.

Aunque muchos consideran que un instrumento de inversión refugio es igual a uno defensivo, la realidad es que  existen diferencias. Refugios como el oro por ejemplo, han ganado recientemente popularidad en las carteras de los inversores, ya que se espera que este tipo de herramienta tenga un buen desempeño en tiempos de turbulencias de mercado.


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Los activos defensivos por su parte, también muestran un atractivo similar. Sin embargo, mientras uno refugio se comportan como activos defensivos, no todos los activos defensivos son activos refugio.

Un activo se considera defensivo cuando se introduce en la cartera con el fin de que genere un retorno sostenible, al tiempo que reduce la volatilidad. En el caso de los refugios, si bien funcionan como protección, no ofrecen mayor margen de ganancias. 

Otra diferencia fundamental, más allá de la ya mencionada, es que los activos refugio tienen una correlación bastante menor al comportamiento de las acciones vinculadas a empresas de gran capitalización bursátil -que influyen en gran medida en la performance de los índices-, lo que mejora aún más el perfil de riesgo de cartera/retorno. En lugar de elegir entre los dos, los inversores pueden combinar las ventajas de ambos.

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¿Qué puede hacer un inversor para protegerse de una crisis financiera?

En el contexto de incertidumbre actual, podés seguir una estrategia que se centre en las siguientes decisiones:

 Lo primero que debe hacerse es tomar selectivamente ganancias de posiciones en renta libre compradas e ir incrementando el dinero en efectivo en la cartera. Este debería mantenerse en moneda extranjera, como dólares por ejemplo.

-Seguidamente, los inversores podrían incrementar su presencia en activos de renta fija de “baja duration”, denominados en dólares y de países soberanos desarrollados y estables. En simultáneo, es recomendable reducir posiciones en renta fija de “larga duration”, principalmente en un entorno de bajas tasas de interés como el actual y donde los bancos centrales están interviniendo activamente.

-En lo que a mantener presencia en renta variable se refiere, se debe evitar la concentración y diversificarse entre sectores y compañías de bajo “beta”. Los ETFs de sectores e índices pueden servir en este sentido, puesto que reducen notablemente la volatilidad que afecta a una acción en particular.

– Por último, es ideal que los inversores se cuiden de tomar el oro como un refugio “general” contra crisis. Es recomendable recurrir a ello solo en la medida que aparezcan señales de inflación en países desarrollados (algo que aún no sucede) o en caso que el dólar (internacionalmente hablando) acentúe la depreciación del último año. Para este caso puede utilizarse el índice “DX” (que mide la paridad del dólar norteamericano contra una canasta de 6 principales monedas internacionales).

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