La plata recupera su rol histórico

¿Tenés una linterna, algunas pilas y algo de cinta adhesiva guardada en caso de emergencias como un apagón o un huracán? Seguro que sí. ¿Y qué tal 100 onzas de monedas de plata? Si no las tenés, deberías.

Si ocurre un colapso social o económico, donde los bancos, los cajeros automáticos y los lectores de tarjetas de crédito de los negocios no están funcionando, las monedas de plata pueden ser la única manera de comprar bienes en los comercios. Esta es una de las muchas razones por las que las ventas de monedas y lingotes de plata están a punto de dispararse.

Una vez que eso suceda, aparecerá la escasez y el precio de la plata puede subir a US$ 60 la onza, un 200% de ganancia desde los niveles actuales.

Como sabes, escribo muy a menudo acerca del rol del oro dentro del sistema monetario. Sin embargo, hablo poco de la plata. Algunos toman esto como señal de que no me gusta este metal. Sin embargo, eso no es cierto. De hecho, en una crisis extrema, creo que la plata puede ser más práctica que el oro como medio de intercambio. Una moneda de oro es demasiado valiosa para intercambiarla por una canasta de bienes en el supermercado. Pero una moneda de plata puede andar bastante bien.

La plata es más difícil de analizar que el oro, porque el oro casi no tiene otros usos más que como medio de intercambio o reserva de valor. La plata, por otro lado, tiene muchos usos industriales. Es tanto dinero como un verdadero commodity.

Esto quiere decir que el precio de la plata puede subir o caer sobre la base de su uso industrial y el ciclo económico, independientemente de los factores monetarios como la inflación, la deflación, y la tasa de interés. Sin embargo, la plata es una forma de dinero (junto con el oro, los dólares, el Bitcoin y los euros). Siempre lo ha sido.

Pienso que en el futuro los ahorristas y los inversores perderán la confianza en el dinero emitido por los bancos centrales y que comenzarán a demandar más dinero físico como el oro y la plata, tanto para preservar el valor como para utilizar como medio de cambio.

Es por ello que llamo a la plata “el dinero del pasado y del futuro”, porque su rol como dinero en el futuro es sencillamente un regreso a su rol original como dinero a lo largo de la historia.

La popularidad de la plata como patrón monetario se basaba en la oferta y la demanda. El oro siempre era escaso, pero la plata estaba más fácilmente disponible. Como dato aparte, es curioso que Carlomagno inventó la “flexibilización cuantitativa” en el siglo XIX al sustituir la acuñación de oro por plata e incrementar la oferta monetaria en su imperio.

La plata tiene la mayoría de los atractivos del oro. Tiene un grado uniforme, es maleable, relativamente escasa, y agradable a la vista. Después que el gobierno de los Estados Unidos prohibiera la tenencia de oro en 1933, las monedas de plata circularon libremente. La casa de la moneda de los Estados Unidos acuñó monedas de 90% de plata hasta 1964. El envilecimiento comenzó en 1965.

Dependiendo de cada moneda en particular, el porcentaje de plata cayó de 90% a 40% y luego a cero en la década del 70%. Desde entonces, las monedas en circulación en los Estados Unidos son de cobre y níquel.

Desde la antigüedad hasta mediados del siglo XX, los ciudadanos de ingresos modestos tenían algunas monedas de oro y plata. Hoy no hay en circulación monedas ni de oro ni de plata. Las que hay se mantienen fuera de la vista de la gente común.

El precio de la plata ha mostrado mucha resiliencia de cara a los “vientos de frente” que aparecen. Desde su máximo de US$ 20,37, el metal retrocedió un poco, pero hoy se mantiene por encima de los US$ 19. Y esto a pesar de eventos como el Brexit o la fortaleza del dólar, y una nueva ronda de comentarios de la Fed acerca de la suba de la tasa de interés.

Normalmente, cualquiera de estos eventos sería suficiente para enviar a la plata muy por debajo de sus máximos recientes. El hecho de que eso no haya sucedido es una señal muy clara con sentido alcista para la plata.

Además de aguantar bien frente a los vientos de frente, la plata está lista para trepar por algunos factores alcistas que todavía no se han incorporado a los precios. A pesar de las charlas sobre la suba de la tasa, y el dólar que se fortalece, lo cierto es que la economía de los Estados Unidos no podría tolerar un dólar más caro.

Esto generaría caída de precios en Estados Unidos y alejaría a la Fed de su objetivo para la inflación. La Fed no subió las tasas ahora y probablemente tampoco lo haga en lo que queda del año. Una vez que estas señales de facilidad monetaria se materialicen en el mercado, el dólar caerá y el precio en dólares de la plata irá hacia arriba.

No importa qué partido gane la elección en noviembre. Los Estados Unidos recibirán una vuelta de “dinero helicóptero” por el estímulo fiscal que monetizará la Fed en 2017.

Si gana Hillary, esto sucederá por el impulso al gasto en infraestructura y gastos sociales. Si gana Trump, lo mismo. Ya anunció la construcción de un muro para contener la inmigración mexicana. De cualquier manera, veremos mayor gasto público, mayores déficits y más impresión de dinero.

La anticipación de este evento por parte del mercado, a comienzos de noviembre, será una fuerza poderosa para la suba de la plata. Los inversores deben prepararse ahora, antes del salto.

Atentamente,

Jim Rickards
Para El Inversor Diario.

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