La inversión más segura del mundo ya no será un refugio

Los bonos del Tesoro de Estados Unidos ya no son ejemplo de una inversión segura. En esta nota te contamos qué es lo que está pasando con ellos y qué les espera.

Los bonos del Tesoro de Estados Unidos, respaldados por todo el crédito y fe de Estados Unidos, son considerados la inversión más segura del mundo. Pero ya no más. El terremoto que se sintió en el mercado el viernes 9 de este mes podría anunciar el final de la burbuja de bonos. O simplemente podría ser el principio del final. De cualquier manera, esta locura del mercado de bonos va a terminar. Y la gente común perderá su dinero, como siempre.

El bono de diez años TMUBMUSD10Y, actualmente, tiene un interés del 1.6%. Es decir, alguien que compra hoy y lo posee por diez años ganará esa tasa de interés durante dicho período. Ese es el interés de diez años más bajo de la historia.

Ni siquiera cuando la economía estadounidense colapsaba, durante la Gran Depresión, el interés cayó tan bajo. Durante el pánico de principios de la Segunda Guerra Mundial, cuando Hitler, Mussolini, Stalin e Hirohito parecían que iban a adueñarse del mundo y los inversores buscaban puertos seguros para su dinero, tampoco el interés cayó tan bajo.

En lo que va del año, la inflación del salario estadounidense ha promediado alrededor de 2,1%. Entonces no sería disparatado suponer que, a su debido tiempo, la inflación general será al menos eso sino más. Esto significa que tu bono de diez años en realidad te dejará más pobre. Esto es suponiendo que la inflación no se acelera, algo que sí ha hecho generalmente en el pasado.

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Si la inflación supera el 2,1% por año, alguien que compra un bono y paga solo 1,6% será perjudicado. Se habrán aprovechado de él.

Lo que generó la caída del viernes no fue la preocupación por una inflación, sino las sugerencias hechas por el miembro de la junta de la Reserva Federal, Eric Rosengren, de que las tasas de interés podrían subir más pronto de lo que se espera.

Tasas de corto plazo más altas generalmente son malas para los poseedores de bonos. La gente se vuelve más reticente a atar su dinero por una década para ganar un 1,6% si pueden ganar algo así a corto plazo. Cuando las tasas a corto plazo suben, los intereses de bonos a largo plazo tratan de compensar. Esto significa que los precios de estos bonos caen.

El principio general de inversión es ahorrar hoy U$S 100 esperando tener U$S 110, o U$S 150, en el camino. Ahorrar U$S 100 hoy con la espera de tener U$S 90 en diez años parece una manera extraña de hacer las cosas.

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¿Qué pasa con Estados Unidos?

No es sorprendente que Estados Unidos esté en esta situación si se toma en cuenta el crecimiento lento, el bajo poder de fijación de precios y la actividad de los bancos centrales alrededor del mundo desde la crisis financiera del 2008. Además, pocos inversores pueden recordar otra cosa que no sea un mercado alcista en los bonos.

El mercado de los bonos tocó fondo en 1982 y ha estado en subida la mayor parte del tiempo desde entonces. Los cupones de tu bono no subirán, entonces existe un límite sobre cuánto deberías pagar por ellos.

Las generaciones futuras puede que vean este momento y no puedan creerlo. “¿Qué pensaba esa gente?”, podrían preguntarse. No solo es una garantía que los bonos actuales perderán su poder de compra, también enfrentan otro riesgo.

Uno de los dos candidatos para la presidencia de Estados Unidos es un hombre que va de quiebra en quiebra y quien ya ha especulado públicamente con no pagar la deuda nacional. Solo está un par de puntos abajo en las encuestas. ¿Los ciudadanos estadounidenses le prestarían dinero a Trump por diez años a un interés del 1.6%? La mayoría de los bancos estadounidenses ya tuvieron que tomar esa decisión y no le prestan bajo ningún precio.

En lo que va del año, los estadounidenses han puesto U$S 165 mil millones más en los fondos mutuales de bonos indefinidos y ETFs de bonos. En total, los inversores han puesto U$S 4,1 billones en fondos de bonos.

Lo más preocupante de todo es que debido al planeamiento financiero en serie, la gente que posee la mayor cantidad de dinero en bonos son los típicos inversores retirados y viejos que dependen de los ingresos de estas inversiones.

La buena noticia es que los mercados de bonos generalmente no son tan volátiles como los de acciones. Aquellos que quieren salirse no tienen que hacerlo corriendo. Los bonos no se hundirán en precio rápidamente.

Un punto de referencia útil para esto es el Vanguard Total Bond Market ETF. Incluso si el ETF cayera a sus bajos del 2013 rápidamente, eso solo sería una caída de casi el 5%.

Pero lo que sucedió el viernes sirve como recordatorio de que el mundo financiero está apilado encima del mercado de bonos. Si los bonos se hunden y los intereses se disparan, no habrá donde esconderse. Los bonos corporativos también caerán. Una suba en las tasas de interés a largo plazo también golpeará al mercado de acciones.

 

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