Federico Tessore: Una carta a nuestros críticos

Ayer estaba reunido en un banco, con sede en el barrio de Puerto Madero en Buenos Aires, con un simpático pero determinado directivo que me empezó a hacer todo tipo de preguntas sobre Inversor Global.

En un momento me comenta que su mujer le había pasado un email nuestro y me confiesa, “no es el tipo de contenido que a mí me gusta, me parece un tanto amarillista…”.

Algo similar me pasó el sábado pasado, cuando mi cuñado en el medio de una reunión familiar me dijo algo como “Los emails de ustedes están en el límite, no entiendo cómo tienen tantos seguidores…”.

Cada tanto tengo ese tipo de planteos. El denominador común de estas “críticas” es el mismo. Personas que no están cómodas con nuestro sistema de marketing y forma de comunicarnos. Personas que se quejan de que somos muy agresivos o de que exageramos, de que somos “poco serios”….

Por eso hoy decidí escribir una carta a mis críticos. A los críticos de Inversor Global.

La carta no intenta ser una defensa de nuestra empresa, ni una justificación de algo con lo que no estamos cómodos o convencidos. No siento que tengamos que defendernos de nada. Ni estoy enojado con nuestros críticos ni mucho menos. Ni estoy incómodo o inseguro de cómo nos manejamos como empresa.

Y tampoco intento transmitir que nosotros no nos equivocamos o que no podemos mejorar y evolucionar. Para nada, estamos todo el tiempo intentando mejorar, evolucionando, tratando de brindar un servicio cada vez mejor. Invertimos mucho dinero, tiempo y energía para esto. Y valoramos enormemente el feedback de nuestros suscriptores. E intentamos estar cerca de ellos y aprender todos los días.

Por eso cambiamos tanto y tan seguido.

Lo que te voy hablar hoy va por otro lado. Se trata de la filosofía general detrás de Inversor Global.

Primero es fundamental que aclaremos nuestra misión como empresa u organización: Acercar la revolución que se dio en el mundo de las inversiones personales a la mayor cantidad de personas posibles.

Durante los últimos años el mundo financiero se desarrolló de una forma impresionante. Y hoy cualquier persona, tanto vos como yo, sin importar donde vivamos ni cuánto dinero tengamos, podemos invertir como los grandes inversores globales y, más importante, podemos lograr la misma libertad financiera.

Es solo cuestión de primero saber que es posible y segundo tener el conocimiento necesario para plasmarlo en una realidad. Nuestro objetivo es que la mayor cantidad de personas conozcan esta nueva realidad y luego acompañarlos en el camino hacia la libertad financiera.

Pero para lograr esto, para cumplir nuestra misión y objetivo no podemos ni debemos ser “políticamente correctos”. Ni podemos hacer lo mismo que hace todo el mundo. Porque si lo hacemos, nunca nos vamos a acercar a nuestro objetivo.

¿Por qué?

Primero, y fundamentalmente, porque el mundo de las inversiones es aburrido y abstracto. Si nosotros en Inversor Global hablásemos como lo hacen los bancos, difícil y aburrido, no tendríamos más de 50.000 suscriptores sino unos pocos cientos. No llegaríamos con nuestro mensaje a casi nadie.

Por eso uno de los objetivos fundamentales de nuestro marketing es tocar las emociones. Porque, lamento informarte estimado lector, todos sin excepción compramos guiados por las emociones. Compramos identidad, sentido de pertenencia, aspiraciones, en definitiva, emociones.

Nosotros en Inversor Global intentamos atraer al mundo de las inversiones a millones de personas por ese camino. Apelando a las emociones, al entretenimiento, al suspenso, a las historias. ¿Hay alguna otra forma efectiva de llegar a un público masivo con un mensaje aburrido?

Te voy a responder: “No, no lo hay”.

En definitiva, no hay que tener miedo o vergüenza de vender. No hay porque esconder la venta. La venta es un elemento fundamental de nuestra vida y por eso en Inversor Global no tenemos ningún reparo en venderte. Porque confiamos en nuestro producto y porque sabemos que si formas parte de nuestra comunidad, tus finanzas van a estar mucho mejor.

Pero para eso te tenemos que provocar. Te tenemos que obligar a salir de la zona de confort. Te tenemos que sacar de tu cabeza los prejuicios y limitaciones. Y no hay ninguna forma de hacer eso si no es con mensajes contundentes y emocionales.

Segundo, decidimos que uno de los pilares de nuestra empresa iba a ser la independencia. Para eso decidimos basar nuestro negocio 100% en las suscripciones que voluntariamente nuestros lectores pagan. No aceptamos pagos por publicidad ni recibimos comisiones por manejar el dinero de nuestros clientes. Esto asegura que seamos 100% independientes porque nuestros ingresos dependen de que nuestros clientes estén satisfechos, compren y renueven nuestros productos.

Gracias a esto no dependemos de ningún banco que “nos influya” para recomendar una inversión determinada o de un gobierno que “influya” para imponer una visión determinada. Somos libres de opinar lo que queramos cuando queramos.

No creo que haya una empresa en la Argentina con este nivel de independencia.

Y gracias a esta independencia podemos ser mucho más efectivos en nuestro mensaje y podemos cumplir nuestra misión de decirte cosas que nadie se anima a decirte. Esto está directamente relacionado al tercer pilar de nuestra filosofía.

Tercero, porque creemos que es fundamental que como organización, y por el bien de nuestros lectores, nos focalicemos en los hechos de difícil ocurrencia pero de tremendo impacto. Acá es donde muchos lectores se molestan porque nos tildan de “amarillistas” o “polémicos” en nuestra comunicación.

Te hago una pregunta, ¿qué tan probable era que el gobierno de Cristina Kirchner, que había ganado las elecciones a fines de 2011, imponga el corralito cambiario que impuso poco después del triunfo? ¿Qué tan probable era que el mercado inmobiliario de Estados Unidos colapse en 2008?

Por solo mencionar dos hechos “improbables” que adelantamos en Inversor Global y que ayudó a miles de nuestros lectores a salvar su patrimonio. Dos hechos, sobre todo el de 2011, que no valieron criticas fuertes, amenazas, persecuciones, condenas.

Pero en la historia hay un montón de hechos más que fueron improbables en su momento, pero que ocurrieron y tuvieron fuerte impacto.

Todo está explicado por la famosa curva de Gauss o de distribución normal, que muchos de nosotros estudiamos en Estadística. La misma dice que la mayoría de los hechos “normales” están en el centro de la curva, esto implica que tienen mayor probabilidad de ocurrencia.

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En los extremos hay acontecimientos que son menos “normales” y que tienen menor probabilidad de ocurrencia. Pero como estudió el ensayista Nassim Nicholas Taleb en su libro “El Cisne Negro”, estos hechos no solo ocurren sino que además tienen un enorme impacto sobre nuestras vidas.

Por eso, en Inversor Global estamos en el negocio de explorar los extremos, aquellos sucesos de difícil ocurrencia pero de un tremendo impacto sobre nuestras vidas.

Nuestro rol, nuestra relación con nuestros clientes no es como un proveedor de información. Sí es cierto que brindamos noticias, pero es un tipo de noticia especial: aquellas que podes encontrar en los extremos de la curva de distribución.

Las noticias más comunes son publicadas por los medios de comunicación tradicionales en grandes cantidades. Se trata de las noticias que muestran a sus lectores el mundo como se lo imaginan. Son las noticias que les dicen que hoy será como ayer y mañana será como hoy. Es lo mismo que hacen los economistas de las corrientes principales, proyectan algo muy parecido a lo que está pasando ahora. Para ellos los sucesos improbables nunca ocurren…, son siempre “políticamente correctos”….

Pero nosotros somos un medio de comunicación e investigación alternativo. Presentamos visiones, noticias e ideas que son alternativas a aquellas que son presentadas en la corriente principal.

Esto no quiere decir que nuestras visiones y recomendaciones siempre estén en lo cierto. Pero lo que publicamos es distinto, innovador, fresco, no es de la corriente principal. No es lo que piensa “todo el mundo”. Y nuestros lectores pagan, a veces mucho dinero, por acceder a esas opiniones distintas, que no se encuentran en otros lados.

Y gracias a esto pueden lograr resultados extraordinarios.

Los inversores, por ejemplo, en promedio no tendrán rendimientos superiores al 5% anual promedio en dólares en el largo plazo. Ese es el rendimiento promedio de los inversores de la corriente principal de pensamiento. Eso terminan ofreciendo los bancos y brokers “respetables”.

Pero nuestros editores e investigadores trabajan muy fuerte para encontrar formas de hacer más dinero. Y esa es la causa por la cual nuestra publicidad financiera les parece tan agresiva o amarillista a muchas personas. Le ofrece a nuestros lectores una posibilidad de lograr algo que muchas personas saben que es poco probable.

Muchos inversores seguirán logrando una rentabilidad de entre 3% al 5% promedio y con suerte. Muchos otros perderán dinero. Solo unos pocos lograrán mejores resultados, apostando a algunas de las ideas o estrategias que están en los extremos de la curva.

Por eso nuestras propuestas son audaces y contra intuitivas. Y por eso, la mayoría de las veces va en contra de la corriente de pensamiento principal. Porque la única forma de lograr retornos extraordinarios es haciendo las cosas que la mayoría de las personas no se animan a hacer.

Si hacemos las cosas igual que el resto, vamos a tener resultados igual que el resto. Retornos promedio. En cambio, si nos animamos a irnos al extremo, ahí es donde surgen los retornos extraordinarios.

Nosotros en Inversor Global estamos en ese juego. Y nos encanta ese juego. Y no tenemos vergüenza de admitirlo. Esa es nuestra misión. Para eso nos pagan nuestros lectores.

Si esos lectores están buscando ideas “normales” o corrientes, pueden ir a un diario y acceder a las noticias sin pagar nada. En cambio, si quieren ideas alternativas, que los desafían, que los provocan, se quedaran en Inversor Global.

Pero lo importante de las ideas y estrategias que publicamos en Inversor Global no son tanto los retornos extraordinarios que podes lograr. Lo realmente importante es que te pueden salvar la vida.

¿Por qué?

Simple, supongamos que un suceso de difícil ocurrencia implique que el mercado puede bajar un 60%, o que un bono de un gobierno puede entrar en default o que te pueden confiscar los ahorros que están en tu banco.

Ahora, ¿qué pasa si ocurren? ¿Qué impacto tienen sobre tu vida?

Te destruirían, te “matarían” financieramente, ¿no es cierto? Por eso es tan importante focalizarte sobre este tipo de eventos.

Y lo mismo ocurre con los eventos positivos. ¿Qué pasaría si tuvieras la posibilidad de invertir en una empresa como Facebook o Google antes de que nazca? Cambiaría tu vida ¿no es cierto?

Sí, por eso tiene sentido focalizarse en los extremos. Primero, porque los extremos terminan ocurriendo mucho más de lo que pensamos. Y segundo, porque cuando ocurren tienen un impacto enorme sobre nuestras vidas.

¡Buenas inversiones!

Federico Tessore

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