Entrar a Wall Street en octubre: ¿la mejor o la peor decisión?

Los inversores que siguieron el consejo de abandonar el mercado en mayo y que aún no han regresado a la Bolsa, deberían pensarlo 2 veces antes de  volver el mes que viene.

Un conocido dicho de la Bolsa sostiene que vendamos en mayo y regresemos luego –sell in may and go away-, pero exactamente ¿en qué momento debíamos volver al mercado bursátil?

En Estados Unidos, el mes de mayo no solo representa el cambio de estación (verano), sino que también es sinónimo de cerrar carteras, liquidar posiciones y pasar las vacaciones con tranquilidad.

Lo que sucede es que el comportamiento de las Bolsas en verano suele ser muy volátil, pese a la caída en el volumen de negociación, especialmente tras las turbulencias iniciales en los mercados desde inicios de año.

Fue así como hace unos meses los expertos recomendaban, casi al unísono, salir de las Bolsas cuanto antes, para volver a comprar pasado el calor veraniego debido a las múltiples incertidumbres que se avecinaban, especialmente el Brexit que fue en junio.

//

Sin prisa hacia Wall Street

De acuerdo con el sitio MarketWatch, los inversores que siguieron el consejo de abandonar el mercado en mayo –y que se han perdido parte de las subas del año-, no deberían tener tanta prisa por volver a la Bolsa.

El columnista de MarketWatch, Mark Hulbert, explicó que octubre perfila como el mes más volátil en todo el calendario. “Todo apunta a que el mínimo de octubre será el más bajo que los niveles alcanzados a finales de septiembre”.

De hecho, apunta a que podría mucho más bajo y que hay 25% de probabilidades de que los mínimos del mes que viene estén 5% por debajo del cierre de este mes. “En otras palabras, hay buenas razones que explican que octubre podría unirse al grupo de meses en los que se recomienda estar fuera del mercado y rodeado del confort del efectivo”.

//

¿Nos lanzamos o esperamos?

Según Hulbert, lo más probable es que algunos traders probablemente miren los mismos datos históricos y se lanzarán a los mercados en los mínimos de octubre antes de esperar a principios de noviembre. “Esto podría funcionar ya que la recuperación desde los mínimos de octubre se produce en Halloween”.

La recomendación para el experto es simple: no dejarnos seducir por la complacencia solo porque el mercado ha batido las previsiones que se habían lanzado a finales de mayo. “Al vendamos en mayo y regresemos luego  todavía le queda un mes más”.

No olvidemos que desde mayo los mercados han pasado por una montaña rusa que ha recorrido las fuertes caídas post Brexit, la recuperación posterior y los temores, no solo a una suba de tipos por parte de la Reserva Federal estadounidense, sino a la victoria de Donald Trump. En Europa, las Bolsas siguen con su particular calvario con la vista puesta en Deutsche Bank y el sector bancario.

¿Por qué octubre será tan malo?

Todos los analistas advierten que una corrección de mercado es inminente. Después de todo, se trata del retroceso temporal en el precio dentro de un mercado en alza, algo que sucede especialmente en un contexto en el que el valor de una acción suba a un ritmo superior al del activo real.

Cuando esto ocurre, por lo general vemos una ola de ventas en masa, dado que los inversores venden toneladas de acciones con la mayor rapidez para evitar pérdidas y vemos así un cambio en los precios generales del mercado. Si disminuye 10%, se considera una corrección.

En los próximos meses nos enfrentamos al clímax de la campaña electoral en Estados Unidos, una nueva temporada de resultados en Wall Street y una suba de tipos por parte de la Reserva Federal, siempre que los datos económicos no presagien una catástrofe.

//

Detrás de la corrección del mercado

De acuerdo con los analistas, el mercado buscas excusas para vender y una posible suba de tipos a finales de año puede ser perfecta. La última vez que inició un ciclo monetario alcista, el mercado fue de 1% hasta 5,5% en caída…

Si una corrección se acerca sería tomada como algo natural. El contexto mundial ha hecho que en el último año los inversores hayan visto a la Bolsa americana como uno de los pocos lugares en los que encontrar algo de rentabilidad para sus carteras.

Después de las subas de 2016, los índices estadounidenses tienen un precio-beneficio de entre 15 a 20 veces, por encima de su media histórica.

Esto sucede especialmente en el sector energético, tocado por la caída de los precios del petróleo que llevó su valoración cercano a las 59 veces. El resto se mueve cómodamente entre las 15 y 20 veces.

Deja tu respuesta