¿Cuál es la traba para que la Argentina sea un mercado emergente?

La persistencia de los problemas económicos en el país imposibilita una mejora en la categoría sobre el mercado local. Descubrí los detalles en la siguiente nota.

Argentina pasará de ser un mercado de frontera a uno emergente. Esa, fue una promesa que llegó con la asunción de Mauricio Macri a la presidencia, pero esa mejora en la categorización de la economía local tiene una traba que no se ha podido solucionar todavía. Te invitamos a conocer cuál es en la siguiente nota…

Vamos con lo primero: ¿qué es un mercado de frontera?

Se trata de inversiones en países que son económicamente menos desarrollados que los emergentes. Incluso puede haber ausencia de una Bolsa de Valores propia. Naciones como Bulgaria, Nigeria, Kenya, Pakistán, Vietnam o la Argentina están en esa lista.

Algunos de los riesgos que enfrentan quienes entran en la frontera son inestabilidad política, escasa liquidez, excesos regulatorios, información financiera deficiente y las grandes fluctuaciones cambiarias.

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¿Por qué busca ser un mercado emergente?

Estas economías son propias de países embarcados en un proceso acelerado de crecimiento y desarrollo económico. Se caracterizan por modestos ingresos por habitante y mercados financieros más pequeños que el mundo desarrollado.

Estos condimentos hacen que los mercados sean atractivos en cuanto a retornos, pero con una volatilidad implícita mucho mayor. Incluyen economías como Brasil, Rusia, India y China (BRIC) hasta Turquía, Egipto, Grecia o Indonesia.

De frontera a emergente

La idea es recuperar el estatus de mercado emergente que ostentaban las acciones argentinas hasta 2009, puesto que el calificativo de frontera y sus implicaciones limitan a la renta variable.

El fondo de inversiones MSCI de Morgan Stanley planeaba reubicar al país en su índice de Emergentes al cabo de 1 o 2 años, una vez que se tuviese una visión más clara respecto al rumbo de la nación.

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Lo bueno de ser emergentes

Diego Martínez Burzaco, editor de Mercado en 5 Minutos, el principal efecto que la vuelta a un mercado emergente tendría sería la reducción de la tasa de financiamiento internacional  a través de la cual los distintos jugadores de la economía consiguen capitales frescos.

“Cuando dejás de ser un país de frontera y pasás a ser emergente, muchos fondos de afuera que no podían invertir en países de frontera pasan a tener la capacidad de hacerlo. Así, hay más demanda de los bonos y acciones argentinas, disminuyendo el rendimiento que ofrecen estos activos, lo cual favorece el endeudamiento”.

Pero esa idea parece por momentos más un sueño que una realidad dada la distancia que aún separa a los rendimientos de los bonos argentinos –incluso tras la caída que han registrado- respecto al resto de los emergentes.

De hecho, dentro del universo de los bonos de frontera, los títulos argentinos no son los más seguros y por eso aún queda espacio para acercarnos a los mejores.

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¿Cuál es la traba?

Argentina está hoy en la misma categoría que países como Jamaica o Trinidad y Tobago. En Europa los mercados de frontera son Croacia, Estonia, Lituania, Rumania, Serbia y Eslovenia. En África, quienes acompañan a Argentina son Kenia, Marruecos, Nigenia, Túnez, Ghana y Zimbabue.

Finalmente, en Asia podemos encontrar a Pakistán, Vietnam, Kuwait y Palestina.  Por supuesto, hay casos en los que claramente Argentina rinde menos que sus pares, pero en otros los retornos de los bonos son menores, lo que deja pensar que el país aún tiene margen para recortar su tasa.

Un ejemplo es el bono argentino en dólares a 2019 que rinde hoy a 3,50%, menos que los bonos de Kenia y Pakistán, que rinden 3,92% y 4,27% respectivamente

Croacia y Jamaica rinden menos que el bono argentino a 2019 con una tasa de 2,9% y 1,7%.

Luego está el bono local con vencimiento en 2024 que rinde 5,08%, menos que el 6,05% de Pakistán  o el 6,2% de Serbia, pero mucho más que el de Vietnam en 3,8% o el de Croacia en 3,6%.

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Peor aún: al comparar la deuda local  con la de los mercados emergentes, los bonos argentinos están lejos de ofrecer una seguridad comparable. Mientras que el Bonar 2019 rinde 3,51% en dólares, el bono al mismo plazo de Qatar rinde 1,45% y más lejos se ubica el bono de Corea que muestra una tasa de 1,19%.

Si nos valiéramos de los retornos que ofrecen los bonos argentinos vemos que aún falta recorrido para que legalmente  se les considere como emergentes.

Los rendimientos argentinos son típicos de frontera y dentro de este segmento, está en un nivel de rendimiento promedio. Esto abre la posibilidad de que los títulos a plazo fijo locales compriman tasas y se vuelvan más seguras.

Si querés saber cuáles son las acciones beneficiadas una vez que la Argentina pase a ser un mercado emergente, tenés que visitar este Informe Especial elaborado gratuitamente para vos.

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