Todo lo que sabemos sobre la reforma tributaria que se viene

Se avecinan cambios definitivos en Ganancias, Bienes Personales, IVA, monotributo y renta financiera, que afectarán a los tres niveles de gobierno: nacional, provincial y municipal.

¿Sabías que un ciudadano promedio paga entre 47,5% y 57,9% de su ingreso total en contribuciones al Estado? Los números pertenecen al Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF) y son la antesala a la reforma tributaria que prepara la administración de Mauricio Macri para dar punto y final a este oscuro panorama.

Te explicamos cuál es la definición de la reforma tributaria, qué impuestos alcanzará, cuáles serán sus modificaciones y, lo más importante, cómo afectará tu bolsillo.

No se trata de un secreto. Forma parte del plan de reordenamiento de la economía en el mediano plazo que alcanzará a los impuestos como Ganancias, Bienes Personales, IVA, monotributo, impuestos internos, renta financiera y un revalúo inmobiliario en el interior.

IMPUESTOS ARGENTINA

Fuente: Banco Mundial

El presidente Mauricio Macri adelantó que habría una reforma fiscal a principios de año: “en la Argentina nos debemos un profundo cambio en los gravámenes. Es un buen momento para empezar a plantearlo en la discusión del Presupuesto 2017”.

La pista más reciente la reveló el subsecretario de Desarrollo de la Nación, Nadin Argañaraz, quien no solo adelantó sobre la creación de una comisión integrada por 13 miembros para elaborar un proyecto que apuntara a una reforma tributaria, sino que esta alcanzaría a los tres niveles de gobierno: nacional, provincial y municipal.

¿Qué significa reforma tributaria?

Como bien sabés, todos pagamos impuestos al gobierno para obras, mantenimiento o servicios. Algunos son el Impuesto Sobre la Renta (ISLR) o al Valor Agregado (IVA), entre otros.

Entonces el objetivo de una reforma tributaria es cambiar la forma y el fondo en la manera de cobrar los impuestos (tasas porcentuales, tiempos, excepciones).

¿Cuál es el concepto de la reforma tributaria? Básicamente se busca aumentar o disminuir la cantidad de dinero que recibe el Estado por concepto de impuestos. Por ejemplo: si un Estado tiene unas finanzas públicas sanas, una administración pública eficiente, su población tiene una vida aceptable y la economía tiene un desempeño sobresaliente, de modo que puede buscar una baja en la cantidad de tributos que cobra a sus habitantes. También sucede al caso contrario.

Reforma tributaria 2016: ¿qué busca?

¿Por qué es necesaria la reforma fiscal en la Argentina? De acuerdo con el IARAF, la carga tributaria durante 2003, con Néstor Kirchner en el poder, representó el 21,4% del PBI, mientras que en el 2015, ya alcanzaba 34,9%, la mayor presión tributaria de la historia.

Lo que persigue entonces la reforma fiscal es obvio: reducir la presión tributaria que se duplicó entre 2003 y 2015. ¿Y cómo se haría? Básicamente a través de la reducción de impuestos como el IVA –un primer paso fue excluir a jubilados del cobro para satisfacer necesidades básicas-, o la eliminación de otros tributos distorsivos.

¿Qué incluiría la reforma tributaria 2016 Argentina?

Esos impuestos distorsivos a los que hicimos referencia son Bienes Personales y los ingresos brutos que cobran las provincias.

También se estudian cambios importantes en Ganancias, aunque la mayoría están ligados con las escalas pendientes a discutir por parte del Congreso.

Parte de la lista también incluye la eliminación de la figura del Monotributo y que se paguen dos impuestos básicos como el IVA o Ganancias, pero con un elevado nivel del mínimo no imponible actualizado automáticamente cada año.

Lo que pasará con Bienes Personales

La inflación tiende a distorsionar el impuesto a los Bienes Personales. La última vez que se actualizó fue en 2007 cuando se elevó el mínimo a 305.000 pesos, equivalentes entonces a 100.000 dólares.

Todo bien hasta acá, pero entre 2007 y 2016 hubo una inflación superior al 20% por año y continuas devaluaciones. De este modo, al 31 de diciembre de 2015, ese monto eran apenas 21.000 dólares.

Para que tengas una idea esto significa que cualquier persona con un pequeño departamento debe abonar este impuesto sin que implique necesariamente riqueza. Es así como el impuesto a Bienes Personales desaparecerá. Así es, el gobierno de Macri busca sustituirlo con el impuesto a la herencia. Te explicamos cómo es el proceso.

¿Cómo es el impuesto a la herencia?

Lo primero que hará el macrismo, ley por delante, es subir el mínimo no imponible desde 2017 hasta 2019. El primer año sería de 800.000 pesos, el segundo de 950.000 y el último de 1.050.000.

La lógica es paulatinamente alcanzaría a menos contribuyentes, tras lo cual desaparecerá. Sería una forma de reducir la pesada carga tributaria existente en Argentina.

Luego se gravará la herencia. No se trata tampoco de una idea ocurrida al gobierno argentino. Su aplicación es común en Estados Unidos, Japón, España, Francia o Suecia y otros más cercanos como Brasil, Uruguay y Chile.

¿No sabés cómo funciona? El impuesto a la herencia consiste en la transmisión gratuita de bienes, entre los que se incluyen donaciones, legados, beneficios por fideicomiso y otros originados por cobro de seguros cuando quien los contrató no es el beneficiario.

Una revolución en Ganancias

Tras el blanqueo de capitales –o amnistía fiscal como también se le conoce-, la prioridad es la modificación del Impuesto a las Ganancias, tributado por aquellos trabajadores con un salario bruto mensual de 30.000 pesos. La actualización de este régimen vendría en 2017 una vez sea discutido por el Congreso.

La escala es una tabla determinada por 7 rangos que fijan el porcentaje de tributación que el trabajador debe pagar según su salario. Esta modificación es un tema fundamental para devolverle progresividad al aumento, ya que a tras 15 años sin actualización se permitió que una persona con un ingreso de 40.000 pesos mensuales, pague la misma cantidad de 400.000 pesos.

Una modificación extra que se encuentra bajo estudio es el pago a cuenta de Ganancias del Impuesto al Cheque y volver a las escalas del mínimo no imponible para los trabajadores de cuarta categoría de Ganancias que funcionaba antes del gobierno de Fernando De La Rúa, a comienzos del 2000.

Ingresos Brutos por IVA

Desde el Gobierno también consideran reemplazar Ingresos Brutos por un IVA provincial.

Según Argañaraz, el impuesto a los Ingresos Brutos se cobra en todas las etapas: a un insumo agrícola, que luego toma la industria que también lo paga y al mayorista, como si se tratara del refinanciamiento de la tasa de interés.

Del otro lado de la acera, su competencia: las importaciones solo pagan una vez el producto.

Por eso la solución pensada es sustituirlo por el IVA,  se le dará visibilidad al gasto público.

Viejos impuestos se van, otros nuevos se vienen

El impuesto inmobiliario está bajo estudio para la recuperación de contribuyentes. Se trata de una competencia de provincias y legislaturas. La valuación fiscal de las propiedades está desactualizada y miles de viviendas o campos se reinscribirían al valor de mercado y deberían tributar.

También se ha conversación elevar el tope de facturación del monotributo, de 400.000 pesos. Quienes lo superen deberán pasar al régimen de autónomos y pagas IVA y Ganancias.

Además, se evalúa una suba de impuestos internos que se aplican al tabaco, bebidas alcohólicas, gaseosas, automóviles, telefonía celular, objetos suntuarios, embarcaciones y aeronaves, pero con cautela para no dañar las economías regionales.

El efecto de una reforma tributaria

Iván Carrino, editor de El Diario del Lunes, sostuvo que menos impuestos derivan en un menor peso para la actividad privada.

Tasa impuestos

En su más reciente libro, Estrangulados, le dedica un capítulo entero a la enorme cantidad de impuestos que pagamos, que se acerca al 40% del PBI, pero sube notablemente para los que trabajan en el sector formal.

Su conclusión es sencilla: para que el país crezca, se necesitan bajar impuestos. Su complemento será la reducción del gasto público. “Tenemos un déficit de casi 500.000 millones de pesos para finales de año, por lo cual reducir la carga tributaria sin incrementar el déficit es nulo”.

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