Países en crisis: ¿buena o mala inversión?

Los fondos de mercados emergentes registraron en julio el ingreso más grande de su historia, impulsado por el carente atractivo de las naciones desarrolladas.

La salida del Reino Unido de la UE; el fallido golpe de Estado en Turquía o el abrupto cambio político en Brasil son eventos que han agitado a los mercados bursátiles del mundo, al punto de degradar sus calificaciones de deuda, derrumbar el valor de su moneda o sacudir sus Bolsas, pero ¿es sinónimo de que sean una mala inversión?

Lo cierto es que estas crisis reflejan las dificultades a las que se enfrentan los inversores, que huyen de bajos retornos del mundo desarrollado hacia los riesgos de los mercados emergentes.

No pintaba bien el año 2016 para estos mercados. Con la suba de tasas de la FED en diciembre del año pasado, empezaron preocupados por el deterioro del crecimiento económico, altos niveles de deuda y declive de flujos comerciales, pero terminaron por ser los más atractivos.

Eso nos lleva de nuevo a la pregunta: ¿los países en crisis son una buena o mala inversión?

¿Invertir en Turquía?

No pareciera el mejor momento para invertir en Turquía. A mediados de julio el país fue el epicentro de un frustrado golpe de Estado y 17 días antes el aeropuerto de Estambul fue blanco de un atentado terrorista.

Esto siembra dudas sobre la estabilidad política del país, pero para sorpresa de todos, las inversiones globales que más han rendido en la última semana fueron las turcas. Sus bonos de deudas y las acciones de empresas subieron 6,6% y 3,8%, respectivamente, su precio en dólares, según Merill Lynch.

BIST 100 TURQUIA

Fuente: es.investing.com

Lo cierto es que los mercados emergentes son conocidos por sus giros bruscos. El precio de una acción puede volar hoy y mañana descender bruscamente sin aviso, pero los inversores ansiosos de ganancias parecen estar dispuestos a correr ese riesgo en un momento en que los bonos soberanos de los países desarrollados ofrecen tasas negativas.

En cambio, un bono de deuda turca al 9% anual resulta tan tentado, por más que el país tenga una inflación del 8,7% y que la lira turca esté en descenso.

¿Invertir en Brasil?

El escándalo político concerniente a Dilma Rousseff –y su posterior reemplazo-, los problemas económicos, la imagen negativa de la organización de los Juegos Olímpicos y el virus del zika, tampoco pintan la mejor imagen de Brasil.

Pese a todos los inconvenientes, el índice MSCI Brasil acumula un alza de 60% desde enero. De acuerdo con el índice global de bonos de mercados emergentes realizado por J.P. Morgan para Brasil, el retorno es de 24%, el tercer mejor entre 66 países, mientras que los bonos corporativos han tenido un rendimiento de 22%.

BRASIL

Índice MSCI Brasil. Fuente: Google Finanzas

Una prueba de cómo le ha ido a este mercado en 2016 es que durante los últimos años el real se ha desplomado frente al dólar, pero entre enero y agosto, la moneda ha repuntado 24%.

Las acciones y bonos de mercados emergentes están en buena racha desde principios de 2015, liderados por Brasil (54% de alza en dólares) y Sudáfrica (24% arriba durante el mismo período).

En resumen, Brasil es la más buscada dentro de un sector que ha sorprendido este año.

BOVESPA

Fuente: Google Finanzas

Detrás de los mercados emergentes

¿Qué está sucediendo con los países en crisis? El parcial repunte en el precio del petróleo, una mayor calma política en Brasil y una sensación de que China no dejará que el yuan se hunda han sido los protagonistas.

La razón de fondo de este flujo de dinero hacia activos de alto riesgo es la dificultad que enfrentan muchas instituciones, desde grandes fondos de pensión y aseguradoras hasta fondos de cobertura, para generar ganancias en un mundo con tasas de interés negativas.

Es una presión que se vio exacerbada con el shock que sufrieron los mercados tras el Brexit, que apuró a los inversores hacia los emergentes.

Esto incluye a Mongolia, donde la asunción de un nuevo gobierno y la sensación de que el mercado de commodities ha tocado fondo provocan una estampida compradora de bonos soberanos, cuyo rendimiento oscila entre el 8% y el 16%.

¿Vale la pena apostar a los emergentes?

Lo cierto es que los fondos de bonos de mercados emergentes registraron en julio el ingreso más grande de su historia, impulsado en parte por la caída de las tasas de interés a largo plazo en Estados Unidos, Europa y Japón.

También es verdad que hay muchos escépticos sobre los mercados emergentes en general, citando cuestiones más amplias que van desde la inflación hasta la corrupción política, factores que probablemente socavarán la continuidad de cualquier auge que tenga lugar en estos mercados.

Vos tenés que decidir a cuál grupo pertenecés…

Aunque la Reserva Federal norteamericana todavía tiene margen para aumentar su tasa de interés, hay menos temor que hace un año a que la tasa suba sostenidamente y absorba el dinero colocado en economías regionales.

De acuerdo con el Instituto Internacional de Finanzas, un lobby de bancos que monitorea el flujo global de capitales, el mes pasado ingresaron 25.000 millones de dólares de inversiones en emergentes, la mayoría de América Latina y Asia.

Una de las opciones más prometedoras la tenés a la vuelta de la esquina. Para saber cuáles son las acciones más beneficiadas tenés que ingresar al siguiente Informe Especial elaborado gratuitamente para vos.

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