Nuestra fórmula simple de inversión

Lo que importa es dónde “colocar” su dinero dice Bill Bonner, en una columna para MoneyWeek que traducimos al español.

¿Qué pasará con las acciones mañana o pasado? Depende del Sr. Mercado.

Él va a hacer lo que quiera, cuando quiera y debe estar en un gran conflicto. Por un lado, los bancos centrales lo están tentando a que se relaje, que se divierta, que deje que los precios de las acciones vuelen. Por otro lado, recuerda lo que ocurrió la última vez que hizo eso: todos estaban pasándola tan bien, hasta que alguien llamó a los policías.

A medida que aumentan los precios de las acciones, más se aproxima el día en el que deban caer. No pueden volverse altísimos para siempre y, cuanto más elevado el precio, menos atractivas son las acciones. Ahora, el Sr. Mercado ve cómo se vende el dinero inteligente, silenciosamente, mientras el dinero tonto hace sus apuestas.

Si bien las acciones siguen a picos casi históricos, la economía se resbala, cae y se retira. La última decepción proviene del mercado inmobiliario. Como señala David Stockman, un ex político republicano devenido en autor, el housing starts (el indicador económico que mide la construcción de nuevas viviendas) cayó un 17% el mes pasado en comparación con enero.

“Pero, por favor, no culpemos al ‘tiempo’ una vez más. Los datos son de viviendas unifamiliares, los cuales son menos volátiles que en el caso de construcciones de departamentos. A una tasa anual de 593.000 unidades en febrero, fueron casi iguales en 2014”. Suponemos que, en un futuro no tan lejano, los precios de las acciones van a caer. Los inversores van a salir corriendo despavoridos y el banco central va a entrar en pánico.

¿Qué tiene que hacer un inversor? Nos mantendríamos alejados de las acciones por el momento. Muy peligrosas. El día del juicio final está, probablemente, muy cerca para ganar dinero. Si fuéramos jugadores, esperaríamos algunos días de venta desesperada. Luego, probablemente, nos volveríamos a meter.

La Reserva Federal (Fed) no va a tardar en seguir el ejemplo de Japón de apresurarse a comprar acciones ella misma. La Fed no puede hacer que la economía funcione mejor (salvo correrse del camino), pero es capaz de impulsar el mercado de valores. Tiene el dinero (ilimitado) y la estupidez (profunda) para hacerlo. Pero nosotros no somos jugadores. Queremos nuestro dinero en empresas sólidas a buenos precios.

¿Dónde las podemos encontrar? Bueno, si ha estado siguiendo nuestros comentarios recientes, aquí, en La última palabra, sabrá que nuestra decisión de inversiones principal es el “beta”.

La colocación de activos, no la selección de acciones, es lo que determina la mayoría de nuestros retornos de inversiones. Puede que también sepa que es probable que el mercado que le dé un buen retorno sea aquel que le dio retornos decepcionantes en el pasado.

Hoy, juntamos los dos, recurriendo a un colaborador en Buenos Aires, Rob Marstrand, para que nos guíe: “No podemos saber con seguridad cuánto va a ganar una empresa o grupo de empresas en los próximos años. Sin embargo, sí cómo se compara el precio actual de las acciones de una empresa con sus finanzas recientes”.

La pregunta es la siguiente: el precio, ¿es alto  o bajo? Para determinar eso, tenemos que observarlo desde distintas direcciones. Rob comparó el precio con las ganancias (P/E, por su sigla en inglés), con el valor libro (P/B), con las ganancias ajustadas a 10 años de Shiller (Cape) y también observó los dividendos registrados hasta el año 2015.

“Según el P/E podemos observar que Rusia (6,7), Italia (8,5), China (10,1) y Grecia (8,1) eran los más baratos y España (22,3), Portugal (20,6), Canadá (20,6), Suiza (20,6) y los Estados Unidos (20,3) los más caros.

Usando los dividendos, los más baratos parecían Rusia (5,7%), Brasil (4,8%), España (4,6%) y Portugal (4,3%) y los rendimientos peores estaban disponibles en Grecia (0,7%), Japón (1,7%) India (1,5%) y los Estados Unidos (1,8%).

Según el P/B, tanto Rusia como Grecia cotizaban debajo del valor de liquidación, con P/B de 0,7. Dicho de otra manera, a fines de diciembre, había una ventaja del 43% del valor de liquidación en ambos mercados (1 dividido 0,7% es igual a 1,43 o 143%). Eso indicaba un valor extremamente bajo en ambos casos. Las ganancias varían año a año, pero los valores libro son mucho más estables”.

Rob también usó el Cape de Shiller para comparar el precio con las ganancias durante los últimos diez años. “Según esta medida hubo cuatro mercados “baratos” con Capes de menos de 10. Ésos fueron Rusia (4,6), Brasil (8,8), Portugal (6,3) y Grecia (2,4). Entre los más caros, por encima de 20, encontrábamos a India (20,3), Suiza (23,1), Japón (25,9), Indonesia (26,6) y los Estados Unidos (27,8)”.

¿Quién fue el ganador? Rusia. Este país está barato según todas las medidas. Nos da el mayor valor. Y ¿quién nos da el peor valor? “Sólo un país es caro según todas las medidas”, dice Rob. “Los Estados Unidos”. Una fórmula simple de inversión: venda los Estados Unidos, compre Rusia.

Deja tu respuesta