Los trucos del puerta a puerta: dónde y cómo conviene hacerlo

Si bien el precio de los productos al tipo de cambio es más barato, tarda cierto tiempo en ingresar en el país y al sumar el coste de envío, se achica la brecha.

Llegó el día. Tras tantas idas y vueltas, los argentinos finalmente volverán a comprar productos en el extranjero y recibirlos en casa sin pasar por Aduana, pero ¿el régimen de puerta a puerta nos conviene a todos? Si es así, ¿dónde compramos? Y ¿en cuánto sale realizar una compra fuera del país?

Primero dejanos contarte que para simplificar la tarea, la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) lanzó un micrositio donde –a través de guías e instructivos- detalla las claves y puntualiza el “paso a paso” del servicio para las compras en el exterior.

Todos los pasos del puerta a puerta

El destinatario recibirá una notificación del correo informando la existencia de un envío a su nombre e indicando el número de tracking asociado.

Luego deberá ingresar al servicio con clave fiscal y colocar el número de tracking del envío, el valor y la descripción de la mercadería a recibir, tras lo cual se emitirá automáticamente la declaración jurada para su impresión, vigente durante 24 horas.

También debes confirmar la recepción del producto los 30 días corridos de recibido, usando una clave fiscal nivel 3 o superior. Este paso es imprescindible para recibir otro envío.

¿Cuánto es el tributo? Corresponde al 50% del excedente de la franquicia, siendo esta de 25 dólares a utilizarse en un solo envío y una vez por año. Además, la mercadería no puede superar los 2 kilos, ni superar los 200 dólares.

¿Cuánto sale comprar con el puerta a puerta?

Tanto La Nación como Clarín elaboraron una calculadora que permite estimar el precio desde el lugar de envío hasta el domicilio del destinatario.

La calculadora pasa el importe a pesos con la cotización del dólar del día, cifra a la que se suma el impuesto correspondiente y arroja un valor final. Debe tenerse en cuenta que al valor arrojado por la calculadora deberá sumársele el costo del envío previsto.

Un producto cuyo valor es de 200 dólares, a un tipo de cambio de 15,11 pesos, tendría un valor inicial de 3.022,40 –sin coste de envío-, más un impuesto de 1.511,20 pesos, da una cuenta de 4.533,60 pesos.

Por 200 dólares, por ejemplo, puede conseguirse un celular Samsung Galaxy J7, a través del portal web Amazon.com. Mientras tanto, en MercadoLibre.com.ar, el mismo teléfono se consigue en 5.000/6.000 pesos.

De todos modos, siempre hay trucos y formas de escapar a esos gastos extra. La pregunta clave es: ¿Dónde conviene hacer nuestras compras?

Puerta a puerta: otros ejemplos

Una Mochila Fjallraven Kanken daypack cuesta 1.360,08 pesos, mientras que en portales locales se consiguen en poco más de 2.000 pesos

Igual sucede con una campera de pluma, cuyo precio es de 1.445,09 pesos, cuando en Argentina vale unos 1.800 pesos. La diferencia más notable podría encontrarse en un producto como las zapatillas ASICS running, que en el extranjero cuesta 1.338,77 pesos, cuando en el país son casi 3.000 pesos.

Si bien, el precio al tipo de cambio es más barato, tené en cuenta que el producto tarda cierto tiempo en ingresar al país, pasar los controles de Aduana y llegar al servicio de envío. A eso le sumamos el costo de envío, haciendo que la brecha no sea tan enorme entre adquirirlo acá o en el extranjero.

Recordá que la calculadora no toma en cuenta el sistema de Courier –correo privado- por la variación y diferencia de rangos que se manejan en el sector. Allí entran en juego la velocidad de envío, el tamaño, producto y la empresa por la que se trae, así como el país de origen.

También tené en cuenta que el precio de envío no es igual si se compra en grandes sitios de comercio online como Amazon o e-Bay porque tienen convenios particulares con cada prestador a partir de grandes volúmenes de comercialización, lo que causa que tengan valores más bajos.

Un problema con el empleo

El reto que representa la apertura del puerta a puerta es que un gran sector crítica que esta modalidad genera desempleo, por lo que el Gobierno regulará la apertura de importaciones para proteger la producción local en sectores sensibles.

Por lo demás, las autorizaciones obedecerán a la fórmula de abrir los mercados internos para lo que no se fabrique localmente.

El ritmo de baja en los niveles inflacionarios, que asegura el Gobierno se estaría registrando ya en el segundo semestre, avalaría esta posición. Gran parte del Gabinete económico considera que ya no sería necesaria la amenaza de mayor entrada de productos finales como mecanismo para frenar la suba de precios.

La fórmula continuará al menos hasta que el nivel de empleo muestre síntomas de reactivación y el Gabinete económico pueda comenzar a diseñar un próximo plan industrial que absorba los puestos de trabajo que se pierden en algunos sectores no competitivos.

El freno al ritmo de autorización de importaciones registrado en los primeros meses del año ya mostró un primer síntoma en junio. Según los datos de la balanza comercial publicados por el INDEC, las compras del exterior cayeron 17,3%, llegando a  los 4.690 millones de dólares.

Ahora la pregunta es dónde nos conviene hacer nuestras compras. Te presentamos una buena alternativa en el siguiente Informe Especial que podés revisar de forma totalmente gratuita.

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