Deberías acostumbrarte a invertir a largo plazo

A la hora de establecer una estrategia de inversión, es de suma importancia tener en cuenta cuál es tu perfil de tolerancia al riesgo. Sin embargo, en numerosas ocasiones, las condiciones están dadas para ir en contra de esa tendencia. Ésta puede ser runa de esas.

Muchas veces se presentan oportunidades que aunque no se identifiquen con el tipo de negocios con el que te sentís cómodo, son una alternativa que no debés dejar pasar.

Pero, ¿de cuál te estamos hablando?

Muchas veces el mercado de valores presenta alternativas en las que la jugada maestra debe realizarse a seis meses o un año como máximo. Esto, principalmente por la volatilidad que puede tener el sector al cual pertenezca la acción que luce atractiva, o por el comportamiento inestable de las cotizaciones de la misma. Desde luego, este tipo de negocio es de alto riesgo, por lo que la precisión es la clave.

Otras veces, las inversiones a largo plazo, brindan la oportunidad de jugar con el comportamiento de las inversiones, teniendo en claro que los retornos no se verán de la noche a la mañana. Más allá de la evidente posibilidad de adquirir bonos o instrumentos de deuda con fecha de vencimiento a diez años generalmente, los papeles de empresas pueden ser manejados con horizontes de compensación superiores  24 meses.

Pero no son las únicas

Casualmente, la última licitación de Lebac arrojó como novedad una menor participación de inversores en el plazo más corto. De casi el 80% que venía suscribiendo a 35 días, la proporción bajó ahora al 73%, uno de los niveles más bajos registrados en los últimos meses.

En cambio, se registró cerca de un 27% de inversores que optaron por alargar plazos, especialmente a 63 y a 98 días. En esa línea, y según el sitio Ámbito.com, el mensaje que dio el mercado fue muy evidente: con un tipo de cambio que tendría escasos movimientos en los próximos meses, lo más conveniente es asegurar tasa por un período más prolongado.

Variables condicionantes

La baja de la inflación que se estima para agosto y se mantendría en los próximos meses le otorga al titular del Banco Central, Federico Sturzenegger, un margen bastante cómodo para continuar con la reducción de tasas.

Lo que es más, en las últimas semanas surgieron algunas críticas de parte de analistas y consultores económicos por los rendimientos en pesos excesivamente positivos que estaría auspiciando el BCRA. Con un aumento generalizado y sostenido de los precios que para los próximos doce meses ya se proyecta por debajo del 23%, tasas cercanas al 29% resultan todavía elevadas.

Esto se evidencia ya que los inversores prefieren seguir firmes en las Lebac que apostar sus fichas al dólar, como mínimo hasta fin de año. El blanqueo dispuesto por el Gobierno resulta un elemento insoslayable no sólo para asegurar cierta tranquilidad del mercado cambiario, sino también para sostener a los bonos que se mantienen en valores muy cercanos a sus máximos históricos.

Si la divisa extranjera no sufre modificaciones y los tipos siguen bajando (el escenario más probable para los próximos meses), entonces es una jugada muy provechosa posicionarse en Lebac a plazos más largos.

Aún la curva sigue invertida: es decir que el BCRA paga más por los plazos cortos que por los largos, señalando que el proceso de reducción de rendimientos aún está lejos de haber concluido.

Para tratar de evitar una renovación de Lebac a rendimientos sensiblemente inferiores a los actuales, la lógica por lo tanto es estirarse a plazos más largos. Para 90 días, por ejemplo, los rendimientos se ubican en 27,3%. Es muy probable que a fin de noviembre, si no hay sorpresas con la marcha de los precios, la tasa en ese momento de las Lebac se ubique bien por debajo de esos valores.

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