¿De qué te tenés que cuidar con las liquidaciones?

Se ven liquidaciones en todas las vidrieras, pero aunque parezcan grandes oportunidades muchas de ellas terminan siendo trampas para el consumidor. Enterate de cuáles son para poder protegerte. 

Como seguramente te habrás dado cuenta, las marcas de ropa han empezado a liquidar sus productos de la temporada de invierno mucho antes de lo normal. En algunos casos, lo han hecho incluso a principios de la llegada del frío. Ya no es raro ver por todos lados los famosos carteles de “Sale”, “OFF” y “Precios Rebajados”.

Esto se debe a la fuerte caída en las ventas y al aumento de costo; además con una inflación que llega al 30% en el primer semestre del año y una caída del salario real del 5,5% —según la Fundación Mediterránea— los consumidores están más reticentes a hacer gastos extras.

Con este panorama, las expectativas para el período de “Liquidaciones por cierre de temporada”, que inició el primero de agosto y termina el 30 de septiembre, son bajas. La reducción del consumo es demasiado fuerte y también sucede que cada vez son más los consumidores que, a pesar de los grandes descuentos, se niegan a comprar debido a que creen que están siendo engañados.

Y, en muchos casos, tienen razón. No son pocos los comercios que no cumplen con lo establecido por la Ley 3.504, sobre acciones de promoción de ventas. Son muchas las trampas que utilizan las marcas para atraer compradores y terminar aprovechándose de ellos.

Para que no se aprovechen de vos en el momento de hacer compras, seguí leyendo y entérate de cuáles son las estafas más comunes diseñadas para atraparte.

¿Cuáles son las trampas más comunes?

No hay Stock

Uno de los engaños más comunes es cuando una marca publicita una rebaja pero en el momento en que el cliente se presenta en el local para comprar el producto le avisan que no hay stock. Según la ley, si la publicidad fue hecha en un medio de comunicación masivo se debe informar indicar el período de vigencia de la promoción en una tipología legible y con un lenguaje fácil de comprender.

Además, la ley establece que si de verdad se agota el stock del producto, inmediatamente debe darse por finalizada la promoción y anunciar este hecho a través de los mismos medios utilizados anteriormente para su anuncio.

Si esto no se cumple, uno tiene el derecho a obtener un producto equivalente a aquel agotado, de calidad parecida y al mismo precio ofrecido en la rebaja de precios. Si se hace una denuncia, el mismo vendedor debe comprobar que todas las unidades prometidas en la promoción han sido vendidas.

Cierre definitivo

Esto es cuando un local comunica el fin de sus actividades con un solo objetivo en mente: engañar a los consumidores con descuentos imposibles durante meses y meses. Según la ley, esto sólo debe hacerse por el cierre o traslado de un local y la situación no puede extenderse por más de dos meses.

En esos casos, también está prohibido incluir productos que hayan sido adquiridos o incorporados a la tienda dentro del período de liquidación.

Todo está junto

Es la típica situación en que un producto con su precio rebajado se encuentra junto a otro que tiene un valor de lista o un descuento distinto. Esto, obviamente, genera una confusión en el cliente. Sobre esta cuestión, la ley establece que los productos deben estar separados de una manera en que pueda identificare con facilidad el porcentaje de descuento que se ofrece en cada caso.

Una trampa aún más común y en la que seguro habrás caído más de una vez es cuando en un local hay una mesa que dice “Desde $300” pero resulta que tan solo unos pocos productos están a dicho precio y la gran mayoría están mucho más caros.

Precios confusos

Otra trampa es cuando el precio anterior y el rebajado de un producto no son legibles con facilidad, al contrario de lo establecido por la ley. Otro engaño a tener en cuenta es cuando se sube un precio un 20% y una semana después se ofrece con un porcentaje de descuento del 20%, por ejemplo. Esto está prohibido. Hay que tener en cuenta que el precio anterior es aquel que fue aplicado a productos iguales durante el mes inmediatamente anterior a cuando se realiza la rebaja.

Malas ofertas

Uno de los peores engaños es cuando se ofrece como “oferta” una prenda dañada o de mala calidad. Esto es un engaño ya que deben venderse productos de primera calidad al igual que el resto de los productos que son ofrecidos en la tienda.

Otra cuestión son los saldos. En ese caso, sí son productos con un precio más bajo debido a estar deteriorados, tener un defecto de producción o por estar discontinuados o usados y reconstituidos. Pero, de acuerdo a la ley, debe informarse la falla y las condiciones de los productos ofrecidos.

Si te encontrás con algunas de estas situaciones, podes realizar la denuncia ante Defensa del Consumidor. Debes guardar el ticket de compra, todo tipo de material gráfico donde figure la promoción, ya sean revistas o folletos y, en lo posible, sacar fotos en el local.

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