Agro: Las mejores alternativas para financiar tu emprendimiento

El financiamiento de los bancos al agro fue, históricamente, una herramienta necesaria para que el sector pueda planificar, en base a productos que llevan años para dar ganancias, y que requieren del capital para invertir con mucha anticipación.

Si bien siempre hubo líneas disponibles, en años más recientes se dio una mayor especialización de acuerdo al sector. Y con las últimas medidas del Gobierno, que eliminó las retenciones para algunos productos y las redujo para otros, mejorando las expectativas a futuro, terminó de delinearse la oferta para trabajar a la medida de cada productor.

Las propuestas de los diferentes bancos tienen algunos aspectos en común: están diseñadas para todos los negocios, desde el pequeño inversor que tiene que renovar maquinaria, hasta los más grandes que necesitan para una campaña determinada

Los préstamos, en general, son con un plazo máximo de hasta siete años y en dólares. También se promociona la financiación con tarjeta de crédito, en la mayoría de las entidades con un plazo de 180 días y con tasas muy bajas, desde 0% a 2%.

En cuanto a las alternativas para compra de maquinaria, la opción más explotada es el leasing, que permite ir pagando el capital de trabajo a medida que se utiliza.

Desde los bancos destacan el crecimiento de las carteras especializadas. Por ejemplo, Pablo Bullrich, gerente de Agronegocios de Santander Río, explica que cuentan con 14 mil clientes agro – representan el 10% del total del rubro Empresas Medianas y Pequeñas del banco- y estas firmas concentran el 25% de los créditos destinados al segmento.

La entidad cuenta con líneas de financiación en dólares con tasas de 4,5 a 6,5% (TNA) y con plazos que van de 180 días a seis años. Están disponibles para proyectos de inversión, compra de maquinarias y capital de trabajo.

La financiación apunta a empresas agropecuarias cuya actividad principal sea la producción, procesamiento o acopio de mercaderías que cotizan en moneda extranjera en mercados externos, que podrán de esta manera financiarse en dólares sin la necesidad de presentación de contratos de venta a futuro.

En tanto,  la tarjeta Santander Río Agro, permite financiar la compra de insumos, bienes de capital y la contratación de servicios en comercios vinculados a la actividad agropecuaria. Además cuentan con alianzas con proveedoras de insumos y fabricantes de maquinaria agrícola, que le permite ofrecer a sus clientes convenios de tasa 0% por  plazos que van desde los 90 hasta los 270 días, según cada caso.

Otra opción es la línea de inversión productiva, para la ampliación de la capacidad productiva en los destinos: proyectos de inversión, compra de hacienda de cría, bienes de capital, compra de maquinaria agrícola, leasing de maquinaria agrícola. Esta línea  es con  tasa fija  en pesos,  de 22% (TNA)  y hasta  4 años.

En el caso de Galicia las propuestas se dividen en siete opciones. Una de ellas es tarjeta Galicia Rural, que ofrece financiación directa y con acuerdos a tasa 0%, hasta 180 días.

En préstamos hay diferentes variables: para proyectos de inversión son en dólares, de entre 5 y 7 años de plazo. Existe una opción especial en pesos o dólares para financiar capital de trabajo a cosecha y con vencimientos de acuerdo al ciclo productivo, de hasta 360 días, y el leasing y préstamos prendarios para la adquisición de maquinaria e implementos agrícolas. Hasta 49 meses de plazo según el destino.

Por otro lado, la Línea Productiva Galicia, a 36 meses de plazo, para inversiones en bienes de capital y compra de cheques de pago diferido, con una tasa 22% TNA.

Macro es otra de las entidades que desarrolló un sector específico para el agro. Una alternativa de fácil acceso es una línea de crédito -a sola firma- destinada a productores agrícolas y ganaderos de carne o leche, para financiar los gastos de producción y desarrollo de cultivos de la campaña agrícola.

Es un producto que se ajusta al flujo de ingresos del productor a través de un pago íntegro de capital e intereses al vencimiento del préstamo. Van de los 270 días a los 36 meses.

También tienen propuestas para grandes proyectos de inversión como compra de campos, inversiones de capital como la construcción de silos, instalación de equipos de riego o tambos, entre otros.

Además de las herramientas de financiamiento a medida, Macro ofrece un conjunto de acciones que se enmarcan en el plan Campo XXI, con diferentes beneficios del tipo transaccionales, con opciones como cuenta corriente en pesos o caja de ahorros en pesos o dólares;  financieros con acuerdo en cuenta corriente y una línea de siembra de 270 días.

Entre las entidades públicas, Banco Nación cuenta con AgroNación, una tarjeta especial para socios, que permite decidir los vencimientos de sus operaciones. Permite a sus usuarios diferir el pago de sus consumos en hasta 365 días y realizar compras en hasta 12 cuotas, consecutivas o alternadas de montos iguales o distintos.

El Banco Provincia de Buenos Aires también tiene diferentes herramientas. Las líneas crediticias pueden ser para la inversión, especializadas para rodeos vacunos de tambos, con un financiamiento del  100% de los animales en pesos y a 5 años.

También cuenta con una línea especial para tambos, por $1.5 millones y hasta 36 o 60 meses según el destino. En el caso de las cerealeras, ofrece almacenaje en silos o préstamos con destino a siembras.

De esta manera, el sector va encontrando diferentes herramientas para financiarse y proyectar a largo plazo, una de las condiciones para que el agro pueda crecer.

Deja tu respuesta