8 claves para ahorrar más y mejor

Se trata de la parte del ingreso que no se consume y es por esto eso es que el primer paso para invertir. Los siguientes tips lo ayudarán a profundizar este hábito.

Nery Persichini/Editor de Revancha Argentina 

1. Mantenga a raya los “gastos hormiga”.

Son esos pequeños “gustitos” que usted se da cotidianamente, pero que -de forma imperceptible- se llevan buena parte de su ingreso todos los meses. Comidas al paso, cafés frecuentes, golosinas y cigarrillos son algunos de los rubros que -poco a poco- minan su capacidad de ahorro. Para contrarrestar los gastos hormiga, puede introducir pequeños cambios en su dieta que, a largo plazo, serán beneficiosos para la salud y el bolsillo. Llevar viandas al trabajo, tomar agua en vez de gaseosas y comer frutas son excelentes medidas para mejorar.

2. Lleve un registro diario de gastos.

Si usted desconoce cómo el dinero se va de sus manos seguramente no solo tenga problemas para ahorrar sino también para llegar a fin de mes. Sin control, los gastos hormiga tienen vía libre para seguir. Para evitar esto, le sugiero anotar diariamente los consumos. Hoy no hay excusas. La tecnología está de nuestro lado. Puede cargar la información de gastos en aplicaciones gratuitas para smartphones o mismo en la “nube” a través de las planillas de cálculo que Google Drive ofrece libremente.

3. Ahorre a principios de mes, luego gaste.

Postergar el ahorro para fin de mes termina siendo, en muchos casos, una misión titánica. Las obligaciones diarias terminan inclinando la balanza en su favor cuando usted no tiene conducta financiera. Para romper el círculo vicioso, le recomiendo comenzar a ahorrar un porcentaje pequeño del ingreso, apenas lo reciba. Puede empezar con un 5% e ir subiéndolo progresivamente. De esta manera, el acto de ahorrar se hará parte de su rutina y podrá perfeccionarlo con el tiempo.

4. Aléjese del hedonismo del consumo.

Si usted prioriza el placer inmediato, esto se vuelve un enemigo que atenta contra su capacidad de ahorro. Vivir como si no hubiera un mañana hace que sus necesidades de consumo superen con creces su presupuesto mensual. Paradójicamente, esta falta de dinero puede generar lo opuesto a la felicidad, es decir, insatisfacción porque no hay dinero que alcance. Como medida correctiva, usted debe consumir lo más despojado de necesidades de placer.

5. Evite pagar el mínimo de la tarjeta de crédito.

El uso de plásticos facilita mucho el consumo, pero no debe olvidarse de que significa contraer una deuda. Y como tal, ese compromiso debe pagarse. Abonar el monto mínimo del resumen significa refinanciar la deuda original. Es decir, se convalidan cargos financieros inesperados y elevados que encarecen, y hasta pueden superar la compra original. Para que esto no le ocurra, pague la totalidad del resumen al día.

6. No abuse de los préstamos personales.

Los créditos a sola firma son mucho más caros de lo que aparentan. Las compras financiadas en cuotas, que sólo exigen documento y recibo de sueldo, ocultan un elevado costo financiero. La suma de todas las cuotas termina siendo monto mucho mayor al original. Por eso es fundamental que usted incorpore el hábito de sumar el valor de todas las cuotas y lo compare con el precio de lista. De esa forma, podrá evaluar si realmente le conviene comprometer su capacidad de ahorro a futuro o si resulta más provechoso efectuar un solo pago.

7. Venda lo que no use.

No vea los sitios de compra-venta online con ojos de consumidor. En cambio, navegue con mente de vendedor para generar ingresos extra. Si usted no usa parte de sus pertenencias, entonces rentabilícelas para cumplir con sus objetivos de ahorro. Todo artículo tiene valor de reventa. Piense que su vieja consola de juegos, su celular antiguo o su armario pueden reportarle una mayor utilidad en forma de efectivo en su bolsillo. Si obtiene mayores ingresos, le será más fácil ahorrar.

8. Contraste su situación con la del entorno.

Las comparaciones no siempre son odiosas, en particular si lo que usted quiere saber es si su sueldo es el que corresponde. Las remuneraciones generalmente no son estáticas, sino que están sujetas a negociación. Hable con sus colegas y verifique en sitios y redes sociales laborales para darse una idea de los valores que maneja el mercado. Si usted no está recibiendo lo que merece en términos salariales, puede hablar con su empleador para sugerirle una mejora o comenzar a buscar horizontes más prometedores.

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