¿Qué indicadores tenés que conocer para saber invertir?

En esta nota te contamos cuáles son aquellos indicadores que tenés que tener en cuenta a la hora de empezar una nueva inversión.

A la hora de invertir, uno quiere estar lo más seguro posible de que su apuesta rendirá frutos. Para ello, trata de averiguar lo más posible y tomar en cuenta todos los factores que influyen a la hora de decidir dónde invertir.

Cuando se analiza una inversión hay una gran variedad de factores, tanto cualitativos como cuantitativos, que pueden brindar información valiosa para ayudarnos a elegir. Sin tomar en cuenta los detalles específicos pertenecientes a cada indicador, sí es fundamental fijarse y observar cuáles son las diferentes clases de métricas matemáticas y qué indican sobre el activo en cuestión cada una de ellas.

Una vez que termines de leer esta nota ya sabrás cuáles son y podrás tomar mejores decisiones a la hora de invertir.

A continuación los distintos ratios…

Ratios de crecimiento

Una estrategia que puede ser altamente rentable a largo plazo es invertir en acciones de alto crecimiento. Si suponemos que el ratio precio-ganancias se mantiene estable en el tiempo, a medida que más rápido crezcan las ganancias de la compañía, más rápido debería también aumentar el precio de las acciones.

¿Cómo se miden las tasas de crecimiento? Es simple. Generalmente se compara la evolución de las ventas y ganancias en el tiempo. Si los datos son trimestrales, lo que se hace es analizar los reportes de un trimestre en relación con el mismo trimestre del año anterior.

Con este método, se evita el impacto de las variaciones estacionales.

Una cuestión totalmente distinta es cuando se trata de negocios con crecimiento explosivo e inestable. En estos casos, es posible que las tasas de crecimiento sean bastante volátiles. Por esta razón es más conveniente analizar los datos en comparación con las tasas de crecimiento promedio a largo plazo.

Y, al mismo tiempo, no darle demasiada consideración a un trimestre específico con tasas de crecimiento excesivamente altas o bajas.

Hay un aspecto muy importante que hay que tener en cuenta…

La tasa de crecimiento en muchos casos tiende a desacelerarse en el tiempo. Es relativamente más sencillo crecer a mucha velocidad sobre una base pequeña de ventas. Mientras el negocio aumenta de tamaño y va madurando con el tiempo, esta velocidad de crecimiento tiende a reducirse.

Esta desaceleración del crecimiento no tiene que preocupar al inversor ya que, en muchos casos, es un fenómeno bastante habitual y natural en muchos casos. Por otro lado, es conveniente tener en cuenta esta dinámica cuando uno hace proyecciones a futuro de las tasas de crecimiento pasadas y presentes.

Ratios de rentabilidad

Estos ratios son los que se encargan de indicar la eficiencia que tiene el negocio para generar ganancias por cada dólar de ventas o de activos. Te damos un ejemplo:

El retorno sobre activos y el retorno sobre el patrimonio neto se dedican a evaluar la rentabilidad en función del capital que posee la compañía, mientras que el margen bruto y el margen operativo se dedican a analizar la rentabilidad sobre ventas en diferentes niveles del estado de resultados.

Aquellas empresas que tienen niveles de rentabilidad superiores al promedio son las más efectivas cuando se trata de generar ganancias para los inversores. Esto habla de la calidad del negocio y su fortaleza competitiva.

Hay momentos en que un negocio está generando mayor rentabilidad que sus competidores en la industria. Esto suele ser la evidencia de ventajas en áreas como la escala de costos, el poder de marca, o la posesión de patentes exclusivas, entre otras cosas.

Los estudios estadísticos demuestran que aquellas compañías que tienen ratios de rentabilidad por encima de la media suelen ser las que generan retornos atractivos para sus accionistas. Esto no es una casualidad.

Por esta razón, invertir en empresas que tienen ratios de rentabilidad altos y sustentables suele ser una estrategia ganadora en el tiempo.

Ratios de valuación

Estos ratios son unas de las herramientas más famosas en el mercado. Ellos se encargan de indicar en qué medida el precio del activo es alto o bajo en comparación con los fundamentos del negocio. ¿Cuáles son algunos de los ratios más comunes?

El ratio precio-ganancias, el precio-ventas o el precio-flujo de caja, entre muchos otros.

Es indicadores, en sí, se dedican a estandarizar los precios del activo. Como simplemente analizar el precio de mercado de manera aislada no ofrece demasiada información, termina siendo más revelador el comparar este precio frente a las ganancias y otras medidas importantes del valor del negocio.

Este tipo de ratios se usan para realizar todo tipo de comparaciones. Uno puede analizar la evolución histórica del ratio para la misma empresa o hacer una comparación con el promedio de mercado y compañías del mismo sector.

Lo importante es siempre asegurarse de seleccionar activos que sean comparables en términos de variables como sus tasas de crecimiento y calidad fundamental.

También es primordial considerar que algunas compañías merecen una valuación superior al promedio ya que ofrecen características que son especialmente atractivas para los inversores. Cuando sucede esto, un alto ratio de valuación no siempre es indicador de que el activo esté sobrevalorado. Mientras haya mayor calidad, los ratios deberían ser más altos.

De esta misma manera, si los fundamentos de la compañía se están deteriorando, ningún precio es lo suficientemente bajo para comprar. Aquellas empresas que poseen ventas en continuo descenso o tienen un alto nivel de endeudamiento suelen cotizar a bajos ratios de valuación. Este hecho no las convierte en una inversión atractiva.

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