Prepará una cartera a prueba de balas con esta inversión

Invertir en armas puede producirte exorbitantes ganancias ya que las acciones de empresas ligadas a esta industria no dejan de subir por los atentados terroristas en el mundo.

El mercado bursátil puede estar lleno de vaivenes y volatilidad, pero hoy podés preparar una cartera a prueba de balas con una inversión que ha tenido una rentabilidad récord en 2016 con un amplio margen para mejorar.

Muchas acciones no son mencionadas más que en susurros en las plazas de Wall Street, pero cotizan a lo grande. Más allá del debate ético, las empresas que fabrican armas se esconden en los rincones de Nueva York.

Invertir en armas: ¿un negocio rentable?

Es así como Lockheed Martin (LMT), el líder mundial en fabricación de armas, ha reportado un incremento en sus ganancias en medio de fuertes gastos en defensa por parte de los gobiernos.

LOCKHEED MARTIN

Fuente: Google Finanzas

La contratista de defensa de Estados Unidos subió 2% en su última sesión en Wall Street para alcanzar una rentabilidad de 20% durante 2016.

No es la única con ese excepcional desempeño

Northrop Grumman Corporation (NOC), el tercer mayor contratista militar norteamericano y Raytheon, otra corporación industrial, también tocaron máximos históricos y continúan superando todas las expectativas.

grumman

Fuente: Google Finanzas

El negocio de las armas según el Gobierno

Claramente, es un buen momento para estar en el negocio de la guerra. Los conflictos en todo el mundo no escasean. De hecho, sea Hillary Clinton o Donald Trump quien gane las elecciones presidenciales en Estados Unidos el futuro para este negocio se ve brillante.

Clinton es vista como un halcón en política exterior y ha apoyado la idea de mantener un ejército fuerte. Trump está a favor de ampliar el papel de los militares y se comprometió a borrar a ISIS del mapa.

Tras el escándalo de los atentados

La empresa más resaltante es Lockheed que ha recibido un impulso tras su adquisición de Sikorsky por 9 mil millones de dólares, con lo que ahora se encarga de fabricar los famosos helicópteros Black Hawk y Marine One.

El optimismo que envuelve a esta industria tiene sentido desde la ola de conflictos en estos últimos años. La oleada de ataques terroristas como el de Niza, Francia o el ataque al aeropuerto de Estambul muestran que el terrorismo en general e ISIS, en particular, son una seria amenaza.

Lo increíble que con los atentados estas empresas se vuelven más fuertes…

En noviembre de 2015, con la declaración de guerra de Francia al Estado Islámico, las acciones de las empresas de armas registraron subas que alcanzaron 7% tras los atentados en París.

La masacre en Orlando, durante junio pasado, no solo reavivó el debate sobre el control de armas, sino que también se dispararon los papeles de los grandes fabricantes de armas en Norteamérica.

Las empresas más beneficiadas

Las más beneficiadas con estas acciones son empresas como Sturm Roger & Company, el cuarto mayor fabricante de armas en Estados Unidos, con ventas por 544 millones d dólares al cierre de 2015, que se anotaba un beneficio de 8,50% en la Bolsa de Nueva de Nueva York.

STURM ROGER

Fuente: Google Finanzas

La cotización de Smith & Wesson también se incrementaba en 6,87% en el mercado Nasdaq. Esta empresa es la mayor fabricante de armas cortas en Norteamérica, con ventas registradas por 211 millones de dólares en su último trimestre, y una valoración bursátil que asciende a 1.220 millones de dólares.

SMITH & WESSON

Fuente: Google Finanzas

Durante 2015, las acciones de esta empresa tuviern un meteórico ascenso: ganaron 80%. Si S&W hubiera integrado el índice S&P 600, se hubiera quedado detrás del gigante de streaming Netflix.

¿Cómo interpretar estos números?

Más allá del terrorismo

Lo que conocemos es que el número de armas en posesión de los estadounidenses, es decir 319 millones de personas, no ha parado de crecer y, en 2012, los civiles tenían a su disposición 114 millones de pistolas, 110 millones de rifles y 86 millones de escopetas, según el Servicio de Investigación del Congreso.

Pero no se trata únicamente de la amenaza terrorista…

Corea del Norte sacude constantemente los nervios de los alados estadounidenses. El país dispara misiles constantes desde sus costas como mecanismos de prueba como parte de un sistema antimisiles que puso en marcha Corea del Sur apenas días antes.

Además, China y Rusia también desarrollan aviones de combate táctico de última generación destinados a desafiar el dominio aéreo que hoy preserva Estados Unidos, es decir, mayor competencia.

Otra cuestión que se interpretan de estos números es que los gastos en defensa continuarán exacerbándose. No se trata solo de Estados Unidos. Sus aliados en Europa u Oriente Medio representan una quinta parte d las ventas de Lockheed.

Por ejemplo, en mayo se aprobó la venta de 475 millones de dólares en armamento hacia los Emiratos Árabes Unidos, según la Agencia de Cooperación de Defensa.

Si te parece interesante podés invertir en este sector. En este Informe Especial encontrarás la guía para hacerlo. Recordá que acceder a la información es totalmente gratuito.

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