¿Por qué los grandes bancos se alejan de los países emergentes?

Entre 2008 y 2015, las 10 entidades financieras más globalizadas estaban en un promedio de 65 países, pero ahora esa cifra se redujo a 55. ¿Cómo afecta a las pequeñas economías?

Es el fin de la expansión bancaria. Las entidades financieras más grandes empiezan a replantearse su rol en los mercados emergentes por las regulaciones impuestas a raíz de la crisis financiera de 2008 y las normativas para combatir el blanqueo de capitales.

Tan grande es el problema que lo ha advertido la propia directora del Fondo Monetario Internacional, Christine Lagarde, al alertar que los mercados emergentes corren cada vez un mayor riesgo de sufrir una crisis financiera debido a que las costosas regulaciones y preferencias empresas obligan a los bancos de Occidente a poner fin o suspender sus relaciones con jurisdicciones extranjeras más pequeñas.

Es algo que el FMI ha alertado desde hace un tiempo

Entre 2009 y 2015, tanto bancos estadounidenses como europeos han reducido sustancialmente su presencia en Latinoamérica, retirándose completamente o redimensionando sus operaciones.

Dos ejemplos: el Banco Santander cerró sus oficinas en Chile y Colombia, mientras el estadounidense Citigroup, que también se fue de al menos 11 países, o el británico HSBC que se retiró  de Chile, México o Panamá.

//

¿Por qué es preocupante?

Cuando América Latina experimente una fase de crecimiento probablemente esta involucre proyectos con grandes necesidades de financiación, como la infraestructura, y será un desafío costearlo solo a través de los mercados domésticos.

Según el FMI, las economías insulares y los mercados emergentes están cada día más cerca de sufrir una crisis financiera debido a las costosas regulaciones.

Esta situación ha golpeado a varios países caribeños. Hasta mayo al menos 16 bancos en cinco países habían perdido todas o parte de sus relaciones bancarias subsidiarias. El problema es particularmente agudo en Belice.

Además, las relaciones bancarias correspondientes permiten que el dinero se mueva a escala nacional o internacional entre emisores y receptores de dinero que utilizan distintos bancos, tipos de cuentas y múltiples divisas.

Esos países son particularmente vulnerables porque a menudo dependen del envío de remesas de trabajadores en el extranjero y que, en el mejor de los casos, tienen acceso mínimo a servicios financieros. De hecho, las implicaciones de estos trastornos pueden volverse sistémicos de no abordarse.

//

Grandes bancos: una tendencia global

De acuerdo con el estudio global de la consultora estadounidense McKinsey & Co., elaborado a pedido de The Wall Street Journal, se encontró que en 2008, los 10 bancos más globalizados estaban presentes, en promedio, en 65 países.

Durante 2015, ese mismo estudio localizó que esa cifra se redujo a 55 países. Evidentemente, ese ritmo se ha acelerado…

No se trata solo de Latinoamérica. Barclays PLC anunció a inicios de este año la venta de sus negocios en África, mientras que HSBC Holdings PLC dejará Brasil próximamente, una de las 83 plazas que ha dejado en el mundo desde el año 2011.

El mal de las regulaciones locales

Lo que sucede es que los bancos de la talla del Citigroup deben ajustarse cada día a regulaciones más estrictas, con lo que se ven obligados a reducir su presencia geográfica y salir de una serie de negocios que demandan mucho capital o generan escasas ganancias.

En el caso de entidades europeas como Barclays, Credit Suisse Group AG o Deutsche Bank están inmersos en procesos de reestructuración y repliegue que algunos accionistas han criticado por no ser suficientemente radicales.

Esto es una consecuencia directa de la crisis financiera de Estados Unidos en 2008. Antes el rendimiento del capital promedio de las grandes entidades bancarias era de 14%, pero hoy esa cifra es cercana al 7%, es decir, apenas la mitad.

Por ejemplo, J.P. Morgan fue el mejor parado de la última crisis financiera y desde entonces ha registrado interesantes retornos porque, en promedio, solo 40% de los negocios que realiza en un país son locales. El resto son servicios de asesoría o financiamiento que vienen del extranjero.

“La pérdida de relaciones bancarias subsidiarias en países en desarrollo mientras las grandes entidades tratan de limitar su exposición al riesgo podría marginar a pequeñas economías y provocar trastornos sistémicos a sus mercados financieros”, sostuvo el FMI.

//

El próximo gran paso de los grandes bancos

Durante las últimas décadas, los bancos se creían blindados. Creyeron que podrían ahorrar dinero al ofrecer una amplia gama de servicios. Enfatizar en la diversificación para disminuir el riesgo e inspirar la sensación de que sus enormes dimensiones garantizaban la seguridad de sus casas matrices.

Lo que pretenden hacer las grandes entidades financieras de ahora en adelante es separar las operaciones de banca de inversión y las de minorista. En otras palabras, segregarán sus labores.

Esa idea cobró especial popularidad en la contienda electoral estadounidense una vez que el excandidato Bernie Sanders, llevara adelanta esta propuesta.

Después de todo, los estudios bancarios indican que los retornos en lugares distantes a la casa matriz son mediocres. En el caso de la banca de inversión, la actividad entre regiones solo ha generado entre 20% y 25% de los ingresos por venta en los últimos 20 años.

Ahora hablemos de los bancos como inversión. En el siguiente Informe Especial te contamos por qué tenés que entrar en este negocio de inmediato. El acceso es totalmente gratuito.

Deja tu respuesta