8 Tips para entender a las calificadoras de riesgo

Si no entendés bien el rol que cumplen estas agencias en la dinámica de las inversiones del globo, a continuación conocerás los datos claves para aclarar tus dudas. 

1. Conocer a qué se dedican y su historia

Las Calificadoras de Riesgo son compañías especializadas que se dedican, fundamentalmente, a analizar las emisiones de renta fija, con el fin de evaluar la certeza de pago puntual y completo de capital e intereses de las emisiones, así como la existencia legal, la situación financiera del emisor y la estructura de la emisión, para establecer el grado de riesgo de esta última.

La calificación de valores se originó en los Estados Unidos hacia finales del siglo XIX, en donde se había desarrollado un sistema de información crediticia que era utilizado por inversionistas e instituciones financieras. A principios del siglo XX, con el desarrollo de la industria ferroviaria, las empresas de ese sector se convirtieron en las principales emisoras de obligaciones (bonos), hecho que dio pie a la creación de otras empresas dedicadas a estudiar la calidad de dichos instrumentos. En la medida en que el mercado se desarrollaba y la oferta de instrumentos crecía, las agencias calificadoras evolucionaban también.

2. Saber que las calificaciones recaen sobre la emisión y no sobre el emisor

Muchos inversores creen, erróneamente, que las calificadoras de riesgo califican a la empresa emisora de los bonos en su totalidad en cuanto a su estructura crediticia. La verdad es que la calificación recae sobre la potencial capacidad de la empresa emisora para cumplir con la obligación puntual que se esté analizando (por ejemplo, un bono emitido a 10 años de plazo).

3. Comprender los rangos de calificaciones

De BBB a AAA: Si una emisión es calificada con BBB o más significa que su emisor posee características de solvencia financiera que supera cualquier vulnerabilidad, por lo cual es altamente probable que honre sus obligaciones (investment grade).De BB a D: Si una emisión es calificada con BB o menos, significa que su emisor posee características vulnerables que pueden disminuir la probabilidad de pago. BB indica mínimo grado de vulnerabilidad de este grupo mientras que CC indica el máximo grado de vulnerabilidad. D significa Default. Estas categorías pueden cambiar según la calificadora, pero en líneas generales el significado sigue siendo el mismo.

4. Tener en cuenta los conflictos de intereses

Cuando las calificadoras afirman que un país es propenso al riesgo y rebajan su calificación, ello presupone graves consecuencias, ya que a partir de ese momento el país en cuestión deberá pagar una prima de riesgo más alta sobre sus deudas. La pregunta fundamental acá es si estas agencias son totalmente imparciales o, por el contrario, tienen intereses creados. Muchos analistas opinan que ya que sus acciones generan repercusiones que tienen que ver con lo público, sus fondos deberían ser públicos también.

5. El timing de las bajas y subas de calificaciones puede variar en las crisis

Algunos meses antes de entrar en default, los bonos de la empresa Enron eran considerados “Grado de Inversión”. Algo parecido pasó con los bonos estructurados de hipotecas. Las críticas que llueven sobre las agencias calificadoras tienen que ver con que siempre llegan con demora al siniestro, y cuando deciden bajar la calificación ya es demasiado tarde para que los inversores puedan vender sus tenencias (dado que deberían asumir una pérdida importante para poder hacerlo). En este sentido, son acusadas de ser como un bombero que siempre llega cuando el fuego se extinguió para declarar “aquí hay un incendio, tengan cuidado”.

6. Evaluar quién es el dueño del circo

La mayoría de la gente no sabe quiénes están detrás de las agencias, es decir, quiénes son sus dueños. Por más que, como propaganda para vender sus servicios, se autoproclamen como transparentes, están vinculadas a grandes inversores financieros. El 17% de Moodys pertenece al inversor estadounidense Warren Buffet, mientras que su competidor Fitch Ratings es propiedad del millonario francés Marc de Lacharrière y Standard & Poors es parte de la corporación mediática McGraw-Hill, según informó recientemente en una nota periodística el diario alemán Tageszeitung. Sabiendo que Buffet tiene intereses creados en varias empresas grandes de los EE.UU, ¿Qué pasaría si Moodys debe rebajar la calificación de una de sus empresas, por ejemplo, Goldman Sachs?

7. Pensar en los incentivos de la relación calificadora-empresa calificada

Muchos analistas piensan que el modelo de negocio está diseñado de tal forma que sólo cobren por la calificación en caso de que el emisor del producto financiero la utilice, lo que invita a dar la máxima puntuación posible. Además, el equipo que se ocupa de calificar una emisión ofrece, al mismo tiempo, servicios de asesoramiento sobre la estructura de los activos. Así, al conocer internamente el funcionamiento de los modelos de calificación aplicados, es más fácil diseñar estructuras que, utilizando dichos modelos, obtienen la máxima nota.

8. Aprender del pasado

Arthur Andersen y Enron. Arthur Andersen LLP fue hasta el año 2002 una de las cinco grandes compañías auditoras del mundo. Su sede se encontraba en Chicago. Además de la auditoría, ofrecía servicios de asesoramiento fiscal y jurídico. En 2002, Arthur Andersen se vio involucrado en el escándalo financiero Enron, lo que motivó el cese de sus actividades. A partir de entonces, las sociedades de Arthur Andersen, en los diferentes países, se fueron disolviendo y sus equipos profesionales se fusionaron o fueron absorbidos por otras empresas del sector.

El final de Arthur Andersen ocurrió cuando la compañía, como auditores de Enron Corporation, fue sentenciada por los Tribunales Federales de Houston el sábado, 16 de junio de 2002, por delitos de obstrucción a la Justicia, y de destrucción y alteración de documentos relacionados con la quiebra de Enron y las irregularidades cometidas por dicha corporación. La multa impuesta fue de unos 500.000 dólares, y además se privó a la compañía de poder seguir ejerciendo sus funciones de auditoría y asesoría para las sociedades registradas en la Bolsa de valores de los Estados Unidos.

Deja tu respuesta