7 errores que todos cometemos con el dinero

Si el dinero se esfuma de tus manos tan rápido como llega, entonces estás haciendo algo mal. No tropieces con la misma piedra dos veces. Identificá lo que has hecho mal.

Estamos a mitad de 2016 y la economía no está en su mejor momento: no lograste ahorrar lo que querías –es más, el dinero se esfumó de tus manos casi como te llegó-, aumentaron tus deudas y no has alcanzado a comprar todo lo que querías.

Pero cualquier momento es bueno para revisar dónde estuvieron tus errores para no cometerlos lo que resta del año.

Las finanzas personales no son algo independiente a la vida cotidiana, dado que éstas dependerán de que se cumplan o no tus metas. No tropieces con la misma meta dos veces, identificá qué errores cometiste y limpiá tu historial.

 1. No ahorrar o dejarlo para último momento

Si no ahorrás tendrás menos dinero para tus metas. En caso de que suceda una emergencia no tendrás modo de enfrentarla, lo que posiblemente te lleve a pedir dinero prestado.

No hay pretextos para no ahorrar. No es necesario fijar una cantidad de tu ingreso, porque hacerlo provocaría una barrera, pero podés hacerlo al menos una vez al mes.

2. No todo es crédito

Es una tentación cargar la tarjeta de crédito de un lugar a otro. Probablemente busques el modo de no tener el resumen de tu tarjeta de crédito mes a mes pagando la deuda completa –todos sabemos que abonar el mínimo es un error-, pero si en vez de eso has dejado de pagar con ella, te hacés un favor sin saberlo.

La verdad es que no necesitás gastar mes a mes para conseguir un buen récord crediticio. Lo único que tenés que hacer es mantener tus tarjetas activas.

Lo que podés hacer, para que te sientas cómodo, es planificar unas pocas compras y pagar el total de tus consumos cada mes.

3. No tener un fondo para emergencias

Tenés que estar preparado. Hay situaciones inesperadas, pero debemos conservar un plan de contingencia. ¿Qué tanto dinero deberías tener ahorrado para esto? Calculá cuánto necesitas cada mes para vivir –alimentos, medicinas, gastos de recreación- y reuní de a poco hasta tener lo equivalente a seis meses.

Probablemente dos tercios de la población no podrán cubrir todas sus necesidades durante el tiempo en que ahorrás estas cantidades. Quizá tengas que sacrificar algunas otras cosas, pero la clave es empezar hoy, de cero.

Colocá aparte una pequeña parte de tu dinero cada mes para estar totalmente seguro. No toques ese dinero. A largo plazo lo agradecerás.

4. No guardar para tu retiro

Algún día realmente te sentirás arrepentido si no guardás suficiente dinero antes de tu jubilación.

De hecho, una de cada cinco personas alrededor de los 40-50 años no ha empezado a ahorrar aún para los días más complicado. Lo más tentador es dejar esta responsabilidad para dentro de algunos años y dedicarte a otras responsabilidades como el pago de facturas o impuestos, pero no es lo más aconsejable.

5.Quedarse sin dinero para proyectos futuros

Es cierto, tenés que guardar dinero para cuando estés jubilado antes de asistir a otras personas.

De hecho, lo más recomendable es asegurar el dinero para tu retiro antes de otros proyectos. Por ejemplo, los norteamericanos guardan parte de su mensualidad para pagar la universidad de sus hijos.

Claro, la ventaja es que Estados Unidos es un país con bajos niveles de inflación, de modo que ahorrar a largo plazo es posible, pero vos podés hacerlo también.

El Mercado Bursátil es una excelente opción una vez que podés multiplicar tu dinero sin mayor esfuerzo y con pequeños ahorros.

6. Mantener secretos financieros

El dinero puede ser un tema bastante delicado, especialmente si hablamos de una pareja o un matrimonio. Es esencial ser totalmente honesto para que resulte en algo saludable para tus finanzas.

Es cierto, probablemente sea incómodo mantener deudas con tu tarjeta de crédito, pero lo peor que podés hacer es fingir que eres ciego, pero es mejor –y más saludable- informar a tu pareja sobre todas estas cuestiones, antes de que se vuelva más grave.

Hay estudios que indican que 30% de las generaciones más jóvenes han experimentado de esta “infidelidad financiera”. La consecuencia es visible: uno de cada cinco parejas han terminado como resultado.

7. No te bebas todo el vaso

Tus consumos en cuestiones suntuarias no deben sobrepasar el 30% de lo que producís cada mes. Si estás sentado ahí sintiéndote culpable, tené en cuenta que casi la mitad de la población incurre en algún gasto excesivo durante cualquier mes.

Cada día te encontrará con ofertas, promociones y descuentos. Es muy fácil caer en ellas si no tenés claro qué necesitás y lo separás de lo que deseas. Si cada mes se realiza la tarea financiera correctamente, las personas podrían darse un premio que calme sus impulsos de compra inmediata.

Deja tu respuesta