¿Qué sucede cuando una gran empresa absorbe a otra?

Microsoft compró LinkedIn para acelerar su crecimiento al ligarla a productos existentes, una combinación enfocada a explotar el mundo laboral.

En la mayor transacción de su historia, Microsoft Corp. adquirirá LinkedIn Corp. por 26.200 millones de dólares en efectivo y una prima de 50% sobre el valor de la empresa de social media.

Al tratarse de una adquisición tan enorme hace preguntarse ¿qué sucede cuando una gran empresa absorbe a otra? Es decir, ambas son respetables, una en el mundo tecnológico y la otra en redes sociales, ¿cómo le va a sus cotizaciones?

La integración de la oferta de Microsoft y LinkedIn ampliará el alcance de ambas, mejorará su utilidad y creará servicios líderes de mercado, de acuerdo con las compañías.

Lo que sucede una vez que una empresa adquiere a otra es que se abren tres posibilidades, enumeró Diego Martínez Burzaco, economista jefe de Inversor Global y editor de Academia de Inversores:

  1. Microsoft absorbe a LinkedIn y pasan a cotizar bajo el nombre de la primera
  2. Pueden cotizar por separados como vienen haciendo, pero una va atada a la otra
  3. Cuando hay fusiones se forma una nueva empresa. No es el caso.

¿Cuál es el caso?

Tras cerrar el trato, Microsoft indicó que LinkedIn “retendrá su marca, cultura e independencia” y el actual presidente ejecutivo, Jeff Weiner, seguirá al frente de la empresa y reportará a Satya Nadella, presidente ejecutivo de Microsoft.

Esta compra de acuerdo con la firma permitiría ahorrar unos 150 millones de dólares en costos anuales hacia 2018.

¿Qué persiguen con esta adquisición?

Con esta operación, la firma fundada por Bill Gates desembarca en el mundo de los contactos corporativos online.

El objetivo es acelerar el crecimiento de LinkedIn ligándola a productos como Microsoft Office 265 y Dynamics, para ganar presencia en redes sociales.

Una buena combinación al tener en cuenta que los dos negocios están muy enfocados en el mundo laboral. Según un análisis de la agencia Bloomberg, muchos usuarios no ven la razón de chequear sus cuentas de LinkedIn muy seguido.

Pero Microsoft no cree que sea así…

De acuerdo con la teoría, muchas personas comenzarían a usar ambos si estuviesen conectados.

¿Cómo se conectan los servicios?

La conexión directa entre LinkedIn y Office permitiría a los asistentes de una reunión, por ejemplo, aprender más sobre los demás asistentes a través de invitaciones en sus calendarios.

Los representantes de ventas también podrían recoger información y datos útiles sobre clientes potenciales a través de datos de LinkedIn.

Microsoft apuesta a que la combinación de los servicios de ambas compañías aumente la productividad de los trabajadores, al revelar conexiones y datos que de otro modo llevaría un tiempo. Esto podría aumentar el valor de Office para los clientes.

¿Cómo le va a Microsoft con operaciones similares?

Es la principal inversión realizada por Microsoft desde su fundación en los años 70 por Bill Gates y Paul Allen.

La empresa lleva años haciendo grandes comprar para diversificar su negocio, unas con mejores resultados que otras, como los 7.500 millones de dólares que pagó en 2014 por la división de teléfonos móviles de Nokia.

En 2011 también desembolsó 8.500 millones de dólares para controlar Skype y, más recientemente, abonó 2.500 millones de dólares por el estudio de videojuegos Mojang, fabricante del popular Minecraft.

Muchas otras son menos conocidas y otras tantas resultaron en fracasos…

¿Por qué tanto interés en LinkedIn?

La red social cuenta con más de 430 millones de usuarios y oficinas en 200 países. El año pasado tuvo 166 millones de dólares en pérdidas y una facturación cercana a los 3.000 millones de dólares.

En Wall Street no le fue nada mal. Empezó a cotizar en 2011 con un precio de 45 dólares por acción y sus títulos alcanzaron su nivel más alto en febrero del año pasado, con 245 dólares. Sin embargo, ha perdido casi la mitad de su valor por las dudas que despierta su capacidad de seguir facturando con publicidad.

¿Y en cuál invertir?

Según Martínez Burzaco, lo que sucede en estos casos es que las acciones del comprador bajan estrepitosamente tras el cierre de la operación, pero se abre una ventana para adquirir los papeles de la otra que empiezan a subir del mismo modo.

Muchas veces se cambian las acciones de la empresa que vos compraste por papeles de la compañía que absorbió la otra. Las acciones desaparecen, pero no hay pérdidas. En esta ocasión, parece no ser el caso.

En cambio, podés aprovechar la coyuntura. Es prometedora, por lo que conviene destinar una porción pequeña de la cartera al riesgo de esta acción.

Más allá de LinkedIn, hay otras redes sociales que pueden o no resultar buenas inversiones. ¿Es un sector al que conviene entrar? Te lo respondemos en el siguiente Informe Especial elaborado de forma total gratuita.

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