Inversiones para principiantes: ¿sabés armar una cartera de inversión?

La mayoría de los inversores individuales siempre tiene una duda central: si están armando, siguiendo y revisando correctamente su portafolio. 

Lo que hay que tener en cuenta es que siempre existe una parte de la cartera que se denomina táctica que pretende sacar provecho de movimientos a corto plazo con la flexibilidad que le pueda permitir la coyuntura pero, para el largo plazo, lo más importante es estar posicionado estructuralmente conforme a su perfil de riesgo/rendimiento. Aquel que posea una cuenta en un banco del exterior muy posiblemente se sienta seguro de que tiene al alcance de su mano las distintas alternativas escritas por los mejores profesionales. Pero, muchas veces, éstas estuvieron equivocadas, se realizan en inglés, no se adecuan a la realidad o bien a la posibilidad del inversor doméstico.

Por otro lado, aquel que la haya abierto en un broker online quizás esté mejor informado que el cliente del banco, pero seguramente se sentirá menos asesorado o atendido en forma personalizada. Es ahí donde juega la capacidad de cada uno para poder procesar las distintas clases de activos y los distintos instrumentos financieros e incorporar lo mejor para uno. El armado de una cartera de inversiones se hace en base a detectar las necesidades específicas de cada uno, como por ejemplo incluir bonos chilenos, ya que se encuentran desgravados de cualquier impuesto a la riqueza o a la renta en la Argentina si el objetivo es minimizar la carga fiscal. Las fricciones entre el cliente y su asesor financieros muchas veces suceden cuando la persona se da cuenta de que la operación que hizo no responde adecuadamente a lo buscado una vez consumado el hecho; que muchas veces se trata de una pérdida ya que cuando hay ganancias todos están conformes. A modo de ejemplo, todos los activos que se conocen como de “renta fija” incorporan en los rendimientos del dinero aplicado a las distintas circunstancias, de calidad de crédito y, también, de divisa y de plazo (o duration, es decir en función del esquema de repago del capital e intereses).

Estos cambian constantemente de precio, unos en relación con otros en función de modificaciones producidas en la oferta-demanda, en las perspectivas económicas, y en el sentimiento inversor a favor de mayor apetito o mayor aversión al riesgo. Como es un componente muy importante de toda cartera equilibrada, es fundamental que el inversor tenga claro a qué está expuesto, y a las distintas consecuencias que puede tener para el rendimiento ajustado por riesgo de su portafolio, ya que la posibilidad de un default del emisor existe, al igual que la depreciación de una moneda y la volatilidad en el precio para emisiones de elevada duration.

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Los “Si o Si” de las inversiones

Para quienes tienen dudas sobre qué medidas se deben tomar antes de empezar a invertir, existen algunos puntos que no se pueden pasar por alto, para evitar futuros dolores de cabeza. Por eso, es importante seguir algunos pasos antes de lanzarse a colocar su dinero en los mercados.

#1

Grado de aversión al riesgo El primer punto importante a considerar es determinar el perfil de riesgo del inversor, es decir, qué tolerancia tiene a perder dinero si la operación que realizó no sale como tenía previsto. Esto puede hacerse a través de un simple cuestionario, pero en la mayoría de los casos se trata de variables muy difíciles de medir, por lo que la experiencia financiera misma es la que provee dicha información. También, existe una solución matemática complementada con curvas de indiferencia, a lo largo de las cuales a la persona le es igual optar entre una alternativa u otra: a mayor riesgo se asume más riesgo, pero en una combinatoria diferente a otro más amante o más averso a las operaciones inciertas. La determinación de este perfil no es una cuestión estática: es más difícil tentar a un joven con una rentabilidad baja o a un anciano con una que sea más alta porque se sabe que es un activo riesgoso si los mercados lo arbitran Por eso, se los divide en cinco niveles que parten del ultra conservador al más agresivo.

#2

Retorno esperado Es un aspecto íntimamente vinculado con el primer asunto si es que los activos son líquidos y se encuentran arbitrados en los mercados. El inversor doméstico posee un envidiable training en materia de inversiones que le han dado los constantes cambios de reglas de juego y de escenarios macroeconómicos, pero dicha gimnasia lo habilita e incita muchas veces a tomar más riesgo de la cuenta. ¿Puede uno vivir con un retorno esperado del 5% anual en dólares? Ésa es la rentabilidad que lo dejará dormir tranquilo. Tengan en cuenta que en épocas de tasas de referencia “cero” o despreciables por la política laxa y el accionar de los principales bancos de inversión mundiales para hacer frente a la crisis, los rendimientos de las operaciones en renta fija libre de riesgo se encuentran en un mínimo histórico. Si se quiere un retorno mayor tendrá que asumir más riesgos. Ningún asesor financiero debe dejar de mencionarle los peligros inherentes a todo negocio, por más seguro que parezca, ya que todos quieren ganar más plata, pero nadie busca enfrentarse a la realidad de una pérdida que no era capaz de asumir antes de colocar el dinero, salvo si se puede jugar con el siguiente (tercer) factor.

#3

Horizonte de inversión Cuanto más larga es la perspectiva de la inversión, más chances tendrá la persona de cumplir con su objetivo y, seguramente, será más agresivo en la elección de los activos. Un buen ejemplo para tomar en cuenta es la familia de ETF que buscan obtener resultados basados en una fecha específica o “target”, que también combinan bonos y acciones en mayor o menor proporción según la distancia en el tiempo que se coloque. Así por ejemplo, el que cuenta con una meta fija en 2010 (TZD) es mucho más conservador que uno que la fijó el año 2025 (TZI) o 2040 (TZV). La idea básica es que uno pueda “matchear” su objetivo con un instrumento con igual maturity. Pero, dado que quieren evitar pagarle la comisión a un administrador activo, luego de evaluar correctamente el grado de aversión al riesgo, la tarea debe caer en sus manos. Puede ponerse un objetivo de trading de activos de corto plazo para una cartera de activos volátiles como acciones o commodities pero, también, de largo si se cuenta con el tiempo que requiere una operación para madurar, especialmente si no se quiere realizar la pérdida y se pasa dicho negocio a una cartera de largo plazo.

#4

Activos para incluir en el portafolio Una vez definidos los tres parámetros anteriores, el siguiente paso a tener en cuenta es que se debe partir de la mejor combinatoria posible de activos financieros tradicionales para armar una cartera balanceada, es decir: efectivo, bonos y acciones, entre otros. Pero también se pueden incluir en forma indirecta participaciones en oro y otros commodities como petróleo, o bienes inmuebles como objetos de arte. Se supone que esto debe ser realizado por expertos en esos campos, pero hoy en día se encuentran al alcance de la mano a través de ETF o fondos comunes de inversión específicos con administradores especializados en la materia. Un excelente trabajo realizado por un banco suizo concluye que existen 13 clases de activos distintas para invertir, tomando en cuenta la liquidez: al ampliar el espectro de posibilidades donde colocar el dinero la relación riesgo/retorno mejora. No escatime a la hora de hacerlo, aunque la cantidad de clases disminuye a 9 cuando se incorporan los costos de transacción.

#5

El principio de diversificación Los beneficios de la diversificación tienen que tomar en cuenta, dentro de cada clase de activos, qué tan lejos se puede ir en la clasificación de las inversiones para poder mejorar la relación riesgo/retorno. Dicho de otra manera, en qué regiones o tipo de países se permitirá colocar el dinero, en qué moneda, con qué calificación como mínimo en caso de renta fija, si son acciones de Estados centrales o emergentes en el caso de renta variable, etc. Muchas veces la limitante es la cuenta de inversión que se encuentra o no habilitada para operar todo el rango de productos financieros, así como los criterios de liquidez que se quieran aplicar como filtro. La manera más simple de diversificarse siendo autodidacta, hoy en día, es operando con ETF, es decir, fondos que replican a otros instrumentos en forma pasiva. Últimamente, han aparecido varios con características muy similares a las de los fondos comunes de inversión. Se trata de unos que son activos, o sea, manejados por un administrador que decide qué comprar o vender y en qué momento preciso hacerlo. En todo momento se trata de una inversión activa y no pasiva que replica a un benchmark y, por lo tanto, debería ser analizado como tal, aunque su costo de administración es sumamente bajo comparado con fondos comunes tradicionales. Son los llamados ETF “híbridos”, es decir la inversión combinada de acciones y bonos. Dentro de ellos, están los de distribución conservadora (AOK), moderada (AOM), de crecimiento (AOR) o agresiva (AOA).

#6

La moneda A mayor aversión al riesgo, mayor será la cantidad de renta fija que uno debería incorporar, por lo que la política de inversiones deberá poner el foco en qué moneda hacerlo. Muchas veces, los cupones que pueda pagar un bono en una divisa exótica se evaporan con la depreciación de la que uno se encuentra posicionado si se mide el rendimiento en una moneda dura. Es crucial poder determinar la evolución futura de los tipos de cambio, ya que el dólar irá dejando a futuro de ser la divisa tan predominante como hoy en el mundo de las inversiones, lo que aumenta la obligación de encontrar cuáles serán las ganadoras a mediano plazo.

#7

Asignación estratégica de activos en el largo plazo Una vez definidos los puntos anteriores, una persona tiene los elementos necesarios para comenzar el proceso de inversión. Para eso, deberá determinar lo que se denomina asignación estratégica o asignación de mediano (con un objetivo específico) y largo plazo (para un retiro, por ejemplo). Ella reflejará la cartera que mantendrá, en promedio, en cada clase de activo en un período prolongado independientemente de las operaciones de corto plazo, que vendrá dado por el perfil de riesgo.

Hay, sin embargo, 3 items extra que desarrollamos en éste informe especial provisto directamente por nuestros especialistas. Es imperdible.

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