Impresión monetaria: la clave de Macri para bajar la inflación

La cantidad de dinero que circula en la economía es de 625.000 millones de pesos, lo cual equivale al nivel de emisión más bajo en los últimos 15 meses.

El Banco Central (BCRA) redujo la emisión de pesos al nivel más bajo en 15 meses, un factor clave para que en el mediano o largo plazo la inflación se acerque a las metas planteadas por Mauricio Macri.

Pero ¿sabés cómo funciona la impresión monetaria y cómo incide en la inflación?

Para mantener el elevado gasto del Estado, los gobiernos suelen financiarse mediante la impresión de billetes –y así no se endeudan-, agregan más dinero a la economía y se genera una ilusión de que se puede consumir en lo inmediato cuando es todo lo contrario.

A continuación un ejemplo para verlo con claridad: si existen 5 manzanas y 5 pesos, el valor será de un peso cada fruta, pero si decide duplicarse la cantidad de billetes y la cosecha se mantiene igual, entonces manzanas costarán dos pesos.

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La inflación explicada

¿Qué entendemos por esto?

Los precios suben porque baja el valor del peso por un exceso en la impresión de billetes y una pérdida del poder de compra, el concepto mismo para describir a la inflación.

¿Y qué hacen las autoridades cuando la inflación empieza a desbordarse?

Toman decisiones apresuradas. Aplican paños de agua fría a la economía. El problema se vuelve más grave. Las autoridades buscan soluciones sin controlar el gasto público e intentan encadenar a la inflación.

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Consecuencias de la impresión monetaria

De ahí surgen medidas como los controles de precio, el cepo cambiario, presiones a comerciantes y productores o prohibiciones a importaciones.

En paralelo, la emisión monetaria sigue alimentándose y en medio de un contexto controlado, los productores ven caer su rentabilidad y disminuyen su rendimiento, hay desabastecimiento de rubros en los mercados y suben más los precios.

Es justo lo que sucedió durante el previo Gobierno. Cristina Fernández de Kirchner no paraba de imprimir dinero para financiar el gasto público. La expansión del dinero en circulación –conocido como base monetaria- llegó al 40%.

Si bien varía en cada economía, lo que recomiendan los bancos centrales es que esos niveles no estén por encima del 5% anual para así controlar los niveles inflacionarios.

En la Argentina, desde que Macri asumió el poder en diciembre esos niveles han descendido hasta el 25%, pero no es suficiente…

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¿Cómo se controla la inflación?

El Banco Central realiza una fuerte absorción de pesos mediante la compra de Letras de deuda. La mayoría de las veces lo hace con intervenciones en el mercado secundario de Lebac, en las que envía señales sobre los movimientos de las próximas licitaciones.

Su mesa de dinero necesita retirar liquidez del mercado para evitar los pesos que inyecta en la economía mediante la compra de dólares y la asistencia al Tesoro.

Durante las últimas semanas, mostró que puede hacerlo a pesar de las presiones que recibiría del Ministerio de Hacienda para bajar las tasas de interés, lo cual viene sucediendo desde hace más de 45 días.

Los rendimientos de las Letras más cortas (35 días que coloca semanalmente en el mercado, y que sirven de referencia a toda la economía, se redujeron del 38% al 32,25% anual.

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¿Cuánto dinero circula en la economía?

Con todo esto, la cantidad de dinero circulante en la economía es de 625.000 millones de pesos –al 14 de junio-, equivalente a 2,5% más bajo que el récord que tocó a mitad de diciembre por una emisión que el Gobierno anterior.

Lo que critican los analistas es que se bajó de forma prematura las tasas y hay un relajamiento en política monetaria. Lo que sucedió en este lapso es que el Central profundizó su recorte de tasas e hizo fuertes compras de divisas para evitar que el dólar se desplomara muy por debajo de los 14 pesos.

El problema reside en que la solución para los tres problemas: inflación, retraso cambiario y la recesión entran en conflicto entre sí. La prioridad, como ha demostrado antes, es vencer a la aceleración de precios, que durante las últimas semanas ha empezado a desacelerar.

Lo que ha pasado es que el dólar se mantiene firme en su tendencia bajista, que ha amenazado con recortar la competitividad obtenida tras la devaluación. Los precios también comenzaron a desacelerar con fuerza desde la segunda quincena de mayo.

Desde entonces, la inflación semanal oscila entre 0,1% y 0,5%, y confirma que, para este mes, la economía mejorará su registro, un escenario en el que se puede actuar con mayor firmeza.

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