Fuga de capitales vs blanqueo: vos podés aprovechar la contienda

Durante los primeros tres meses del gobierno de Mauricio Macri escaparon del sistema unos 3.200 millones de dólares, a pesar de la mayor confianza en su proyecto.

Las crisis en la Argentina son recurrentes. Hay una constante  ineficiencia por parte de los diferentes gobiernos a la hora de diseñar políticas para combatir la economía informal, lo que ha alimentado una impresionante fuga de capitales de 130.000 millones de dólares en los últimos 14 años.

No te hablamos únicamente del gobierno de Cristina Kirchner. Incluso el ánimo levantado por la nueva administración, a cargo de Mauricio Macri, fue insuficiente…

Durante los primeros tres meses de 2016, se fugaron 3.200 millones de dólares, a pesar de medidas de relajamiento para la economía como el levantamiento del cepo cambiario, la eliminación a la retención de las exportaciones, la reducción de la presión tributaria sobre los asalariados y las medidas que benefician a las pymes.

Todo esto disminuyó el nivel de subsidios a las empresas proveedoras de servicios públicos y también se honró la deuda con los holdouts, que exigió un fallo judicial después de pasar por todas las instancias posibles.

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Un período de fugas

Los números que te presentamos no son productos de estudios privados. Fueron difundidos por el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC).

Si pensás que estos son los niveles normales, te recordamos cómo era esta situación antes de la peor crisis política en la historia reciente argentina. En 1995, cuando países como México entraban en una severa crisis económica, los activos externos de los argentinos se estimaban en 64.420 millones de dólares.

Ese monto era inferior en unos 23.000 millones de dólares al monto total de la deuda externa del país.

Claro, esa brecha negativa se intensificó mientras el país se encaminaba hacia la crisis de 2001, porque el desequilibrio de las finanzas públicas se pagaba con la toma de endeudamiento externo.

Ese cuadro de inestabilidad mantuvo activas las fuentes de escape de capitales del sistema institucionalizado, porque anticipaba confiscaciones, como repetidamente ocurrió en la Argentina, aunque a un ritmo menor: 32.500 millones de dólares.

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Fuga de capitales durante el cepo cambiario

Si hablamos solo del año pasado, los argentinos sacaron 8.000 millones de dólares del sistema a pesar de las restricciones cambiarias impuestas por el kirchnerismo en el poder.

La fuga de capitales durante el año pasado representó 158% más que los 3.605 millones de dólares que escaparon del sistema en el año 2014.

Lo que es más significativo: durante el cepo cambiario se fugaron 30.583 millones de dólares, es decir, 23,5% de los dólares refugiados en el extranjero durante los últimos 14 años.

Fuga de capitales: la razón escondida

No solo el cepo cambiario movió a los argentinos a trasladar sus recursos fuera del país. Tras la crisis de 2001, que provocó el default, una mega devaluación y la pesificación asimétrica entre activos y pasivos, se pasó a una quita deuda con acreedores que posibilitó una baja normal del endeudamiento externo en más de 60.000 millones de dólares, un estado de caos que incentivó la fuga de capitales.

Otra de las causas fue el incentivo a evadir las garras del fisco, que provocó una política que entre 2007 y 2015 promovía únicamente el consumo, en vez de la inversión.

Blanqueo de capitales: la recuperación

El blanqueo de capitales proyectado por el Gobierno prevé captar 20.000 millones de dólares, 15,3% del capital fugado al extranjero.

La finalidad del blanqueo es simple: reforzar el ingreso de divisas para que los vencimientos de deuda del resto de fin del año puedan cubrirse sin apelar a nuevas colocaciones de bonos.

Las personas que mantengan fondos fuera del radar del fisco tendrás varias alterativas para declarar sus capitales, pero deberán pagar un costo en todos los casos, que fluctuará de acuerdo con el destino que se le dé al dinero.

Si bien lo principal es la incorporación de dólares que se encuentren fuera de la economía formal, también se busca movilizar el ahorro privado otorgando un estímulo para canalizar el capital no declarado y transformarlo en nuevas inversiones que generan empleo y reactiven el consumo.

Pero hoy podés aprovechar esta contienda…

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¿El Boom inmobiliario?

La esperanza de los inversores es que a través de esta nueva oportunidad de blanquear dinero se destine un gran volumen a inversiones en real state. Sin embargo, tal como está planteado al día de hoy, no hay incentivos que puedan inducir a blanquear el capital directamente a la compra de inmuebles.

En otras palabras, el dinero blanqueado solo podría dirigirse hacia inversión inmobiliaria una vez que cumpla los tiempos mínimos de permanencia en cuentas o colocaciones exigidas por la ley.

Según Reporte Inmobiliario, los efectos que la ley de blanqueo de capitales pueden derivar en inversión directa hacia el sector inmobiliario, serán limitados y concentrados y no se materializarán hasta luego del primer trimestre del próximo año.

Entonces ¿vale la pena entrar al real estate con el blanqueo de capitales? Te lo contamos en el siguiente Informe Especial elaborado gratuitamente para vos.

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