8 claves para invertir como Warren Buffett

Empresario, filántropo y poseedor de una fortuna de más de US$ 70 mil millones, es uno de los inversores más exitosos de la historia y aqui están las claves de su exito según Nery Persichini.

1. Su filosofía de inversión. Warren Buffett es uno de los máximos exponentes de la escuela de value investing o “inversiones de valor”. Esta disciplina mira el valor intrínseco de las acciones: el poder real de las empresas de generar beneficios futuros. Así, deja de lado las cuestiones de corto plazo, el análisis técnico y el trading. Su gran maestro en ese camino fue Benjamin Graham, cuya obra “El inversor inteligente” es la piedra angular del pensamiento de Buffett y de la visión de su empresa, Berkshire Hathaway.

2. “Precio es lo que paga, valor es lo que recibe”. Esta frase es la que define la lógica de Buffett y diferencia conceptos que suelen confundirse: precio y valor. Mientras que el primero se define por la oferta y la demanda en el mercado, el valor intrínseco requiere un ejercicio más profundo. Implica entender la información financiera de las empresas, especialmente la del balance y del estado de resultados. De los mismos se derivan sus fundamentals. Esta idea de valor se contrapesa con la cotización vigente de las acciones para hallar oportunidades de compra.

3. “Nunca invierta en un negocio que no pueda entender”. Es un mandamiento primordial y no se basa en ningún cálculo, sino en el sentido común. Gracias a eso, Warren Buffett evitó lo peor de la crisis de las “Puntocom” de 1999 y 2000. Como desconocía el modelo de negocio de esas efervescentes firmas tecnológicas, no invirtió allí. Por el contrario, se inclinó por compañías de hardware, como IBM. Esto rescata un aspecto muchas veces olvidado en los mercados, en especial cuando se forman burbujas: quienes compran papeles se vuelven accionistas. Por lo tanto, esa sociedad requiere conocimiento por parte del inversor. Buffett suele decir “compre un negocio, no alquile una acción”.
4. “Concéntrese en el retorno de la inversión, no en las ganancias por acción”. El Oráculo de Omaha se enfoca en ratios como el ROE (Return on Equity) y el ROA (Return on Assets). El primero muestra la rentabilidad del capital propio o patrimonio neto, mientras que el segundo señala los retornos de los activos de la empresa. Cuanto más grandes sean estos indicadores, más rentable es la compañía. Otro indicador que complementa los anteriores es el de Precio sobre Valor Libros. Muestra la relación entre la cotización de mercado y el valor contable de la firma. Cuanto menor es, más retrasado está el precio de la acción y más atractiva es la empresa.
5. “Compre compañías con buen historial de beneficios y con una posición dominante”. Otra de sus premisas es buscar empresas con una trayectoria estable de ganancias. Son preferibles aquellas que tengan 20 años de utilidades modestas pero constantes que firmas con ganancias superlativas sólo en un puñado de años. También, el Oráculo de Omaha entiende que las mejores empresas son aquellas que tienen una ventaja comparativa en el mercado, ya sea por su historia, el prestigio de su marca, barreras al acceso de nuevos competidores o “fórmulas secretas”. Algunas acciones que cumplen con estos dos requisitos y que forman parte de su cartera son Wells Fargo, Coca-Cola, American Express e IBM.
6. “El tiempo es amigo de los negocios maravillosos y enemigo de los mediocres”. Con esto, deja en claro su preferencia por el largo plazo y toma distancia de lo que la mayoría de los inversores está haciendo. Incluso, a veces, parece ir en contra de la corriente. Pero lo que en verdad hace es poner el ojo en empresas que están en condiciones de generar dinero en forma permanente y sostenida. De la mano de esta estrategia de buy-and-hold, hizo que sus inversiones le sacaran años luz de diferencia a los índices de Wall Street. Por ejemplo, el S&P 500 creció 17 veces (1.700%) desde 1980. Pero en el mismo lapso, la cotización de las acciones Berkshire Hathaway se multiplicó 830 veces.

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7. “La diversificación es la protección frente a la ignorancia. No tiene sentido si sabe qué está haciendo”. Si bien él aboga por “no poner todos los huevos en una misma canasta”, es consciente de lo perjudicial que es la diversificación excesiva. ¿La explicación? Una cartera con activos de todos los sectores tendrá beneficios de ciertos segmentos que serán compensados por pérdidas en otros. Por eso, según Buffett, es preferible analizar una o dos industrias bajo los lineamentos del value investing e invertir en los sectores más rentables. En resumidas cuentas, con la “sobrediversificación” no perderás mucho pero tampoco ganarás mucho porque desperdiciarás el potencial de las empresas más rentables.
8. Su indicador favorito: capitalización bursátil sobre PBI. Ésta es la medida de largo plazo que más le gusta para determinar si el mercado accionario en su conjunto está caro o barato. Según Buffett, “si el porcentaje cae a la zona del 70% u 80%, es probable que le vaya bien comprando acciones. Si el ratio se acerca a 200% (como ocurrió en la burbuja de las “Puntocom”), está jugando con fuego”. Así, el “Indicador Buffett” tiene un gran poder de anticipación porque muestra en qué zonas el mercado puede tener un cambio de tendencia y volverse alcista o bajista. El dato se consigue fácilmente en la web y se lo conoce habitualmente como “Market Cap-to-GDP Ratio”

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