Viernes 13: la superstición nunca fue amiga de la Bolsa

Los mitos se esparcen en todos los ámbitos de la vida y el universo de las inversiones no es una excepción. Si estás dando tus primeros pasos en el mundo bursátil, vas a agradecer saber que estos dichos son puro cuento.

Para vos que estás comenzando a dar tus primeros pasos en las inversiones, puede ser que los mercados te parezcan un mundo ajeno, con reglas propias y arbitrarias.

“La Bolsa sólo es para ricos y economistas”, “todo lo que baja, vuelve a subir” y “hay que dejar de lado las emociones…” son frases que se escuchan todos los días en la plaza bursátil. Y que tal vez vos te llegás a creer.

Muchos inversores novatos se hacen la pregunta: ¿son realmente leyes de las finanzas o sólo se trata de mitos?

En esta nota de Inversor Global, desentrañamos este misterio y le explicamos por qué algunas reglas del mundo bursátil son mucho más que cuentos. Analizamos el top 5 de los mitos de la Bolsa y en un imperdible recuadro final le explicamos cuáles aplican para el mercado argentino.

Comencemos…

#1 Invertir en la Bolsa es una “timba”

Seguramente es la frase más escuchada por aquellos que quieren comenzar a ganar dinero a partir de la compra de acciones.

Y lo peor de todo es que no hay nada más alejado de la realidad.

La diferencia entre las acciones y el casino, es que éste se basa en una regla de suma cero, donde el ganador obtiene sus ganancias a partir de las pérdidas del otro.

No hay un margen para crear valor en lo que se obtiene a partir del juego. Nada tiene que ver esto con los mercados, donde uno compra porque ve que algo está barato y espera lograr sus ganancias en el largo plazo.

En el mercado hay una relación de oferta y demanda que hace variar el precio y que es, consecuentemente, lo que hace que uno gane o pierda.

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#2 Invertir es sólo para millonarios

Este es otro de los grandes mitos del mercado: sólo pueden los invertir los Warren Buffett o los gurúes de la estrategia financiera.

A este mito ayuda el hecho de que muchos especialistas tienden a no ser muy precisos con sus recomendaciones de inversión, como los doctores que nunca quieren explicar de qué se trata la enfermedad diagnosticada.

El fácil acceso a las herramientas que nos brinda Internet con respecto a finanzas son muchísimas, por lo que si uno se capacita y aprovecha toda la data de inversiones que provee la red, las posibilidades de comprensión aumentarían notoriamente.

Aunque usted no lo crea, el inversor individual tiene un beneficio muy grande por sobre el institucional: puede apostar al largo plazo. Los fondos de inversión tienen la presión y la necesidad de lograr retornos para sus clientes lo más rápido posible, mientras que un inversor individual puede comprar, sentarse y esperar a que algún día esa acción suba.

#3 Los ángeles caídos vuelven al cielo tarde o temprano

Que una acción esté barata no necesariamente es sinónimo de que tendrá un alza descomunal.

El peor error que puede cometer un inversor amateur es comprar una acción que se encuentre cerca del piso de sus últimas 52 semanas. Tener un papel de ese tipo en la cartera lo único que va a darle es dolor de cabeza.

Comprar acciones solamente porque tuvieron una caída significativa de su precio es un pecado financiero. Muchas personas piensan que están haciendo  value investing o análisis técnico, pero están lejos de eso.

La primera técnica consiste en buscar empresas sólidas que estén subvaluadas por el mercado, mientras que el análisis técnico, si bien se basa en estadísticas pasadas de precio, utiliza métodos más complejos para el análisis.

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#4 Hágase rico y gánele al mercado

En verdad, la mayoría de los inversores no se hacen ricos en el mercado de valores. Acudir a él puede ser muy útil para proteger su riqueza y ayudarlo a mantener el poder adquisitivo de su dinero, pero no es un lugar propenso para hacer una gran fortuna.

Por eso, según MarketWatch, no hay que tratar de ganarle al mercado tomando decisiones riesgosas. Por el contrario, es necesario asignar los activos de una manera consistente con sus metas financieras, sin exponer su cartera a niveles perjudiciales de riesgo.

Vencer la batalla contra el mercado es probablemente, no sólo inalcanzable para la mayoría, sino también un camino turbulento y complicado.

#5  Invertir es riesgoso y abajo del colchón la plata está más segura

Este es otro gran mito que queremos desterrar de una buena vez. Si bien tener ahorros guardados en su casa conlleva un riesgo innegable, lo importante en este punto es la pérdida económica del valor de su dinero.

En esta línea, existe un “costo de oportunidad” muy elevado. Es decir, la pérdida que implica no usar esos dólares en alternativas rentables, dentro del umbral de riesgo que cada inversor tolere.

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