Todos los ojos puestos en Brasil: se aprobó el impeachment contra Dilma Rousseff

La primera mandataria brasileña fue suspendida de su cargo por decisión del Senado. ¿Cómo impacta esta noticia en los mercados y en la Argentina?

Después de 20 horas de debate, el Senado de Brasil decidió que la presidenta Dilma Rousseff será sometida a juicio político y por 180 días reemplazada por el vicepresidente brasileño, Michel Temer. La resolución fue consecuencia de  55 votos a favor, 22 en contra, una abstención  y tres senadores ausentes.

La sesión especial, que comenzó ayer a la mañana, fue abierta por el presidente del Senado Renan Calheiros. En la apertura, le pidió a sus compañeros encarar la jornada con “sobriedad” y “rapidez”. Pero más allá de la petición de Calheiros para acabar con el tema de la manera más ordenada y sintética posible, apartar a un Presidente de su cargo tiene consecuencias contundentes y para nada ligeras.

¿Cuáles son los efectos de esta noticia sobre los mercados?, ¿cuáles serán las repercusiones en la Argentina?

Un pequeño repaso

Antes de responder las preguntas en cuestión, haremos un repaso del caso que implica a Dilma Rousseff.

La acusación que podría costarle el cargo a la Presidenta no es sobre el escándalo de sobornos en Petrobras que salpica a su gobierno. Tampoco es sobre el presunto dinero desviado que recibió de la estatal durante su campaña en 2014.

En realidad, la acusan de violar normas fiscales y maquillar el déficit presupuestario que causó una gran fisura en Brasil, separando a quienes creen justo destituir a la presidenta, por quienes consideran que sería una injusticia o hasta un golpe de Estado.

La denuncia alude en particular a lo que en Brasil se denomina “pedaladas fiscales”, que implica el uso de fondos de bancos públicos para cubrir programas de responsabilidad del Gobierno.

El argumento es que esa práctica está prohibida por una ley de responsabilidad Fiscal, pero el Gobierno, según la denuncia, lo habría hecho para exhibir mayor equilibrio entre ingresos y gastos.

Si Brasil se enferma, la Argentina se resfría

En los próximos 180 se intentará comprobar y llegar a un veredicto sobre esta cuestión. Mientras tanto, en la Argentina, nos preguntamos cómo nos afectará esta noticia.

En esta línea, Sebastián Maril, editor de Mercado en 5 Minutos explicó que todo lo que sea apartar a un presidente que está implicado en casos de corrupción de un cargo político, es positivo.

“Para nosotros también es una noticia positiva porque somos el principal socio comercial de Brasil. Cuando Brasil se enferma, la Argentina se refría; y Brasil estaba efectivamente enferma. Ahora empezó el proceso de recuperación así que son buenas noticias para nosotros también”, afirmó el especialista.

Además hizo hincapié en otra consecuencia directa: la cotización de Petrobrás.

“Si bien es una acción que un día sube 10% y al otro baja 6%, a largo plazo va a evidenciar una suba sostenida debido a que el escándalo del petrolão ensuciaba las manos del ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva”, aseguró.

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¿Se repite la historia?

Un dato curioso comprarte el sitio www.RuarteReports.com: en la Cámara de Senadores alguien experimentó el proceso por el que está pasando Rousseff…

Se trata de Fernando Collor de Mello, que fue el primer presidente elegido por voto popular luego de reinstalada la democracia en Brasil y asumió sus funciones en marzo de 1990 pero fue suspendido en octubre del año 1992 para no regresar más al poder.

El declive de Collor de Mello comenzó en mayo de 1992, cuando su hermano denuncia malversación de fondos en su actividad pública y da inicio a un paulatino desmoronamiento de su imagen y de su poder político que culmina el 29 de diciembre con la renuncia a su cargo.

En ese entonces, la Bolsa brasileña se desplomaba en el segundo semestre del año, pero con la noticia de la suspensión de la presidencia, posterior renuncia de Collor el 29 de diciembre y la asunción de su vicepresidente Itamar Franco, la Bolsa de Brasil generó un punto de inflexión histórico, el fin de su caída y el comienzo de un vigoroso mercado alcista.

Según Roberto Ruarte, muy pocos tenían fe en Itamar Franco, sin embargo, logró terminar satisfactoriamente su mandato y además a lo largo de éste la prosperidad del Bovespa fue espectacular, marcando rendimientos de tres dígitos desde que reemplazara a Collor hasta el fin del mandato.

En ese caso, la salida de Collor de Mello coincidió con el piso del mercado y fue una oportunidad histórica de compra para la Bolsa brasileña. Ese es un fenómeno que se ha dado en numerosos países con diferentes renuncias o remociones presidenciales. En todas las oportunidades estas eclosiones políticas significaron fuertes recuperaciones bursátiles posteriores.

Y ésta podría no ser la excepción.

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Cautela para los inversores

Para aprovechar el futuro alcista que aparentemente le espera a la Bolsa brasileña, y a los activos de ese país que cotizan en nuestro Índice, hay una recomendación muy importante que no debe ignorar.

Para los inversores acostumbrados a obtener ganancias inmediatas, se sugiere tener presente que los activos vinculados al vecino país podrían no ofrecer retornos representativos hasta pasados unos años. Se trata de un elemento de gran importancia a considerar, independientemente de que las oportunidades coticen en oferta.

Aún cuando se vislumbra un cambio de gobierno en el futuro cercano, el historial brasileño en sobrecontrol de ciertos sectores productivos de la economía es extenso, como es el caso del rubro de energía eléctrica, donde existen fuertes regulaciones de precios minoristas.

Con el objeto de invertir con relativa seguridad, usted puede analizar en detalle las recomendaciones que el economista Jefe de Inversor Global y editor de Crisis & Oportunidad, Diego Martínez Burzaco, establece en torno a los negocios en Brasil. Además, puede suscribirse en nuestro Newsletter gratuito de Inversor Global y también recibir recomendaciones de inversión. Para eso, deje su mail en el cuadro a continuación:

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