Todo sobre el impuesto a la herencia: el sustituto de Bienes Personales

El gravamen tiende a que los contribuyentes opten por el consumo en desmedro del ahorro, por lo que inicialmente podría desalentar la inversión.

En su afán por modificar las reglas del Impuesto sobre los Bienes Personales, el Gobierno dio con una irremediable conclusión: el gravamen tiende a distorsionarse con el pasar del tiempo por efecto de la inflación, y por eso decidió actuar en consecuencia. Para eso, pensó reemplazarlo por el impuesto a la herencia.

La última actualización de Bienes Personales fue en 2007 cuando se llevó el mínimo a 305.000 pesos, en ese momento equivalentes a 100.000 dólares. Con un par de devaluaciones a cuestas y una inflación galopante, el tipo de cambio hoy ronda en torno a 14.

Bienes Personales en extinción

Lo cierto es que 305.000 pesos al último de diciembre de 2015 eran apenas 21.000 dólares. Cualquier persona con un pequeño departamento debe pagar el impuesto sin que eso signifique riqueza.

En otras palabras, se ha desnaturalizado por el efecto nocivo de la inflación y su sustituto es el impuesto a la herencia, algo que la Argentina ya conoce perfectamente.

La idea es subir progresivamente el mínimo no imponible hasta que en 2019 el impuesto sobre los bienes personales desaparezca totalmente del vocabulario argentino.

El impuesto, que hoy se debe pagar por bienes que superen los 305.000 pesos, a partir del año próximo serían 800.000 pesos. Luego se saltaría a los 950.000 en 2017 y a 1.050.000 en 2018.

Impuesto a la Herencia: ¿dónde se aplica?

El impuesto a la herencia es de común aplicación en Estados Unidos, Reino Unido, Japón, España, Francia o Suecia y otros más cercanos como Brasil, Uruguay y Chile. Argentina perteneció a ese grupo de países hasta 1976 cuando fue derogado.

Finalmente volvió en 2009 en la provincia de Buenos Aires bajo el nombre de impuesto bonaerense a la transmisión gratuita de bienes, cuyo principal cuestionamiento es que afecta a transacciones chicas desde los 50.000 pesos en caso de no ser parientes cercanos y cuenta con pocas exenciones.

¿Cómo funciona?

Un impuesto a la herencia es un gravamen a la transmisión gratuita de bienes, entre las cuales se incluyen: donaciones, legados, beneficios por fideicomiso, otros originados por cobro de seguros cuando quien los contrató no es el beneficiario.

Uno de los problemas que experimenta el impuesto en la provincia de Buenos Aires es que actualmente se superpone a impuestos nacionales como Ganancias o Bienes Personales, con lo que alguien puede llegar a dejar hasta 50% de sus ahorros en abonar tributos.

En el caso de Buenos Aires, se coincide en que la principal maniobra para eludirlo es el cambio de domicilio, pero como sería nacional, esta quedaría sin efecto.

Otra forma de eludir el impuesto podría ser aportar bienes situados en la Provincia a sociedades domiciliadas en otras jurisdicciones.

¿Es bueno o malo para la inversión?

Cuando los contribuyentes empezaron a tomar conciencia del peso del impuesto optaron por el consumo en desmedro del ahorro, por lo que inicialmente desalentaría la inversión.

De hecho, todos los estudios referidos al impuesto a la herencia indican que genera un efecto sobre el ahorro y la acumulación de capital y sobre la iniciativa privada. Sin embargo, hay casos en los que sucede que ante la proximidad de la muerte y el conocimiento de que su patrimonio será gravado tenderá a aumentar su ahorro con el fin de poder dejar esa cuantía a los herederos una vez descontado el impuesto. En definitiva, el efecto neto en la decisión de ahorro de las personas es incierto.

Desde el estudio Lisicki, Litvin & Asoc, han comentado que muy probablemente el impuesto sea inadecuado y que debe ser debatido en el marco de una reforma integral del sistema tributario, de una baja de la presión fiscal y de la inflación que distorsiona el sistema tributario.

En contramano, permite que un individuo invierta sin problemas durante su vida sabiendo que no le van a cobrar un impuesto a su patrimonio, y después el problema será de sus herederos.

La condición, dicen los especialistas, es que no tengan impuesto a la herencia las provincias para que no haya doble imposición. Para eso deberá ser coparticipable y se deberá entrar en un tiempo razonable en la discusión.

Además, si bien existe en otros países, tiene una estructura diferente y toma en cuenta que la legislación argentina ha ignorado históricamente, como la salud, edad o patrimonio previo del heredero o de quien recibe la donación.

Por ello, un impuesto a la herencia razonable debería tener un mínimo muy alto: medio millón de dólares, como en los Estados Unidos, pero en la provincia d Buenos Aires es de 14.000 dólares, aproximadamente.

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