Tarifas aéreas: ¿qué pasa con los vuelos de cabotaje?

Empresas como Ryanair, Pacific Ocean, Vía Bariloche y Avianca buscaban competir en el mercado interno con vuelos de bajo costo, pero el Gobierno no está dispuesto a reducir el piso de los pasajes.

Con la asunción de Mauricio Macri se prometieron ingentes inversiones en la Argentina, mientras en la otra acera criticaban que una apertura desmedida al mundo duplicaría la tasa de desempleo. Sin embargo, lo cierto es que el Gobierno parece buscar un punto intermedio.

Muchos fueron los sectores que desde el “vamos” manifestaron su interés de participar en la Argentina macrista.

Vuelos de cabotaje a “low cost”

Uno fue el grupo irlandés Ireland Aviation, dueño de la aerolínea de bajo costo Ryanair, con filiales de distinto nombre en países como Colombia, México o Canadá, que formalizó su interés de ingresar al mercado de cabotaje argentino –vuelos internos-, a través de la provincia de Córdoba.

De hecho, ya habrían tenido reuniones con potenciales inversores locales, como la empresa de transporte Andesmar y un fondo de inversión. También mostraron interés en la situación de la aerolínea Sol, que está sin volar desde principios de año y tiene a su personal sin cobrar desde marzo.

Ryanair no es la única interesada en los vuelos de cabotaje. El Gobierno ha escuchado propuestas de diferentes grupos para competir contra Aerolíneas, Austral y Lan respecto a los vuelos en Argentina. También están anotados en la lista Pacific Ocean (de London Supply), Vía Bariloche e incluso Avianca.

Para obtener el permiso necesario para realizar vuelos de cabotaje, hay dos caminos: comprar una aerolínea local que ya tenga las rutas o esperar un llamado del Gobierno, pero la última vez que ocurrió fue durante la presidencia de Néstor Kirchner.

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Entre trabas e incentivos

Un primer paso para destrabar el sector lo dio el presidente Macri al decretar en febrero pasado la eliminación de las tarifas máximas para los vuelos en Argentina por lo que desde ese momento las empresas comenzaron a fijar libremente el precio de los viajes. Tras ese decreto, solo quedaron vigentes las tarifas de referencia de clase económica.

Pero, simultáneamente, colocaron una nueva traba a los potenciales inversores…

Joe Mohan, director de la aerolínea canadiense Allegiant, una filial del grupo Ryanair, le había consultado al ministro de Transporte, Ricardo Dietrich, la posibilidad de tocar el piso tarifario para permitir una mayor competitividad en el mercado.

Los dueños de Ryanair buscan que si libere el piso de las tarifas aéreas porque eso le permitiría jugar con planes de precios mucho más bajos que los de Aerolíneas Argentinas, Austral, LAN o Andes.

En contra de Aerolíneas

Pero esta decisión conllevaría a que la estatal Aerolíneas Argentinas perdiese competitividad mientras reduce su multimillonario déficit.

De hecho, Aerolíneas Argentinas enfrenta un oscuro panorama: el Gobierno le dará este año subsidios por solo 260 millones de dólares y no por 422 millones como había pedido inicialmente, por lo que bajar los pisos en las tarifas aéreas sería una estocada a la firma reestatizada en 2008.

Sin embargo, desde el Ministerio del Transporte ya llegó la respuesta…

Se mantiene el piso tarifario

El Gobierno anunció que no bajará el piso de tarifas aéreas en el mercado de cabotaje, por lo cual las compañías extranjeras que quieran ingresar al país deberán respetar los precios mínimos.

Según Dietrich, la política tarifaria para el negocio aerocomercial está bien definida y el piso de precios no sufrirá modificaciones. “No se le bajó el pulgar a ninguna empresa. Todas las que quieran ingresar al país tendrán que competir respetando las normas vigentes”.

En su respuesta, Dietrich manifestó el interés del Gobierno al ingreso de nuevos operadores aéreos de cabotaje –confiando en los próximos años se incremente entre 50% y 100% el empleo en el sector-, pero aclaró que las restricciones impuestas en la legislación se mantendrán vigentes.

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Disyuntiva inconclusa

Tras la polémica decisión, Guillermo Dietrich parece convertirse en el aliado perfecto de Isela Constantini, quien está al frente de Aerolíneas Argentinas, en su proyecto de mejorar las cuentas de la empresa estatal, sin tener que recurrir a despidos masivos ni levantamientos de las principales rutas y garantizando así la posición dominante de la estatal en el mercado de vuelos en Argentina.

Ahora desde Ryanair revisan la intención de instalarse en Córdoba, porque inicialmente deseaban ofrecer vuelos a precios de remate y voltea su mirada hacia Perú, donde podría instalar su modelo de bajos costos, mientras continúa con sus operaciones en Colombia y México.

La batalla por los vuelos de cabotaje aún no está cerrada, pero todo parece indicar que, por primera vez desde que Macri asumió, desalentará los planes de las aerolíneas por volar hacia Argentina en aras de mantener el negocio estatal.

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