¿Por qué nos afecta a todos la suba del costo de la construcción?

El índice subió por el incremento de la mano de obra, así como el valor de los materiales y el aumento alcanzado por las paritarias en el sector obrero.

El Índice del Costo de la Construcción registró una suba de 9,1% durante abril. Si bien puede sonar como un dato aislado alejado de nuestra economía, pero en realidad puede estar afectando tu bolsillo.

Te explicamos por qué:

En primer lugar, te contamos que la suba se explica básicamente por el incremento del costo de la mano de obra –que registró un alza del 15%-, aunque también se produjo un aumento del 2,1% en el costo de los materiales y 6,4% en gastos generales.

Tras la suba del costo de la construcción

Estas subas obedecen al aumento alcanzado en las paritarias entre el gremio (Uocra) y las cámaras empresariales.

Con el dato de abril, el sector de la construcción acumuló en los primeros cuatro meses del año un incremento del 15,5%, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC).

Si bien los datos del Costo de la Construcción toman mayor predicamento luego de que el Gobierno dispusiera que se tomen como una de las referencias para fijar los valores con los que se reajustarán los contratos de las obras públicas, lo que realmente afecta tu bolsillo es algo más…

Créditos hipotecarios de riesgo

Se trata de los nuevos créditos hipotecarios del Gobierno, cuyo ajuste es muy volátil y riesgoso para los argentinos, denominados como Unidades de Vivienda (UVI), que aumentan al ritmo de la inflación, porque se actualizan con base en el Coeficiente de Estabilización de Referencia (CER), el cual replica la aceleración de precios en el mercado.

Ya de por sí es algo riesgoso que los créditos hipotecarios aumenten al ritmo de una inflación que en abril fue de 7%, la mayor en 14 años.

Pero se le suma picante tras conocer que el Senado dio media sanción a un proyecto que podrá cambiarlo todo…

Un proyecto distorsionador

De acuerdo con el proyecto, la Unidad de Vivienda, que ajustará las cuotas mensuales de los nuevos créditos determinados por el Índice del Costo de la Construcción, en lugar de por el CER,

Entonces ¿cómo leemos los datos? Si se repitiera en el futuro el aumento en el costo de la construcción –como se ve en series históricas más largas-, este efecto estacional tendría un fuerte impacto en la capacidad de pago de los tomadores de nuevos créditos para vivienda que lanzó el Gobierno.

La diferencia entre los dos índices arroja datos que preocupan. La suba acumulada del ICC fue cercana al 15% en apenas cuatro meses y ya supera la evolución del CER para el mismo período, ubicado en 13%, porque ante la falta de un índice de precios nacional, el Ministerio de Hacienda resolvió considerar la inflación de San Luis.

Además, la fuerte volatilidad y estacionalidad que parecen caracterizar al ICC, año a año, quedó confirmada con el salto del último mes, impulsado porque el nivel d sueldos es uno de los tres componentes principales del indicador.

Vamos a verlo con ejemplos claros: quien hubiera pagado a fines de abril una cuota de 1.000 pesos, en mayo habría tenido que abogar 90 pesos más, si su préstamo se midiera con el Índice del Costo de la Construcción, pero apenas 27 pesos más si se hubiera realizado con el CER.

El lado positivo

Otra novedad que vendría con una modificación a la ley establece el reemplazo del artículo 2.189 del nuevo Código Civil y Comercial, en vigencia desde 2015, que virtualmente impedía constituir una hipoteca como garantía de un préstamo a largo plazo.

El artículo establece que una garantía real debía establecerse en dinero y por un monto máximo. El capital garantizado no podría ajustarse ni por indexación, como propone la nueva Unidad de Vivienda, ni por una tasa variable, un gran problema en un país con historia inflacionaria.

UVI vs Banco Nación

Más allá de la controversia, se ha abierto un debate. Mientras bancos como el Ciudad o el Macro ya han otorgado algunos créditos, el Banco Nación lanzó su propia línea “Nación tu casa”, que combinará una tasa fija negativa (menor a la inflación) con otra variable a partir del cuarto año.

El sistema de créditos de Sturzenegger parte del supuesto de que el Gobierno contendrá la inflación y llevarla al 5% en 2019. Además, esa estabilidad se mantendrá durante los años que dure el préstamo.

Si bien es arriesgado, también dispone una gran venta: la cuota no puede representar más del 30% del ingreso al tomar el crédito, mientras que el Banco Nación pretende prestar hasta 2 millones de pesos para financiar el 80% del inmueble, un monto que es superior al que puede conseguirse con la UVI.

El Nación también le puso un tope salarial a la tasa. El interés a partir del cuarto año se ajustará una vez cada 12 meses de acuerdo con la Tasa de Referencia para la Vivienda del BNA.

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