¿Por qué no llegan aún las grandes marcas a la Argentina?

Desde que asumió Mauricio Macri se anunció la llegada de grandes inversiones extranjeras, pero los avances han sido tímidos y hay una razón oculta que descubrirás en esta nota.

¡Más de 40 grandes marcas extranjeras evalúan arribar a la Argentina!, rezaban titulares decembrinos cuando Mauricio Macri contaba sus días en el poder, pero han transcurrido los meses y continúan ausentes pese a que prometían volver este año con la nueva administración.

El kirchnerismo hizo del lema “vivir con lo nuestro” un dogma de fe, que tuvo su origen en la escasez de dólares producto del cepo cambiario y que empujó al gobierno a cerrar la economía más y más al punto que se impidió girar divisas.

La huida de las grandes marcas

La consecuencia fue inmediata: se ahuyentaron las inversiones extranjeras y muchas bajaron sus persianas y dejaron el país.

Fue el caso de compañías como Emporio Armani, Polo Ralph Laurent, Louis Vuitton, Calvin Klein o Carolina Herrera. Otras como BMW o Harley Davidson congelaron sus operaciones.

Uno de los símbolos más representativos de “vivir con lo nuestro” fueron las Declaraciones Juradas Anticipadas de Importación (DJAI), un régimen ideado para administrar la totalidad de las compras al mundo, algo que incluso valió una denuncia de Estados Unidos, la Unión Europea y Japón. Argentina perdió ese juicio en enero.

Regreso al mundo

Cuando Macri llegó al poder intentó dar previsibilidad al comercio exterior y a la economía en general, para captar más inversiones y generar divisas con medidas como el desarme del cepo, la posibilidad de girar dólares y la eliminación del control de importaciones.

Fue así como 40 empresas admitieron sus intenciones de querer desembarcar en la Argentina. La primera fue Forever 21. La lista incluye H&M, TopShop, Gas, Zara Home, Bershka, Burberry, Dolce Gabbana, Gucci, Broocks Brothers, Pizza Hut o Domino´s Pizza y propuestas como Carl´s Cinnabon o Cheesecake Factory.

Pero nada de esto ha sucedido… ¿Por qué?

//

 Desespero por las franquicias

Un dato cierto es que la relación de franquicias argentinas en comparación con las extranjeras es la más alta de la región, con un ratio de 90-10, pero no hay impedimentos a que existan nuevas oportunidades.

El caso emblemático es el de Juan Valdez, la tradicional cadena de cafés colombiana, que está presente en Chile, Bolivia y Paraguay, pero sigue sin llegar al país.

El atractivo para las marcas extranjeras se compone está compuesto por un mercado de 42 millones de habitantes, un país que cuenta con 125 centros comerciales y tiendas a cielo abierto. Se trata de un sistema que mueve 75.200 millones de pesos.

El último dato disponible de facturación es un récord que incluso desplazó a la suma reunida por la industria automotriz, con 66.500 millones de pesos, según la evaluación hecha por la Asociación Argentina de Marcas y Franquicias (AAMF).

//

Grandes marcas: buen prospecto

Si nos atrevemos a un poco más y tomamos estadísticas del Departamento de Comercio de Estados Unidos, nos podemos dar cuenta que solo 23% de los negocios independientes iniciados una década atrás llegaron con vida al 2016, pero cuando son franquicias, 92% de los negocios siguen en pie.

Si la proporción se mantiene en otras partes del mundo, hay una latente oportunidad de negocios que espera por ser explotada.

Además, emplea a más de 200.000 personas de forma directa y motoriza alrededor de 75 sectores e industrias. Sin embargo, así como tiene su lado atractivo, también tiene sus contras…

  1. Caída del consumo
  2. Trabas persistentes para importar
  3. Resistencia de la industria que vivió protegida

Esas son, en resumen, las razones que explicarían la ausencia de las grandes marcas internacionales que se esperaba llegaran o volvieran a la Argentina durante 2016, bajo el manto macrista.

Las grandes firmas demandas terrenos extensos para sus tiendas, por lo que su llegada suele conocerse por su impacto en el mercado inmobiliario, pero no hay una sola noticia al respecto.

Lo que ocurre es que hay una contracción del mercado interno en la economía producto de los fuertes ajustes aplicados sobre servicios como agua, electricidad o transporte, así como consecuencia inmediata de la devaluación producida en diciembre de 2015.

Frente a este cuadro, el Gobierno implementó la Agencia de Promoción de Inversiones, adscrita al Ministerio de Producción, que estará a cargo de Marcelo Elizondo, exdirector de la Fundación ExportAR y el encargado de Macri para atraer dólares a la Argentina.

Desde 2010, la Argentina no cuenta con una oficina de estas características, luego de que Cristina Kirchner decidiera disolver la unidad que era comandada por la economista Beatriz Nofal.

El objetivo de la Agencia es captar nuevos proyectos productivos y, además, favorecer la radicación de marcas en el país.

Si bien se espera que en el mediano plazo esta situación cambie, probablemente las empresas esperan un mejor momento para establecerse y así evitar mayores riesgos.

Además, los procesos destinados a la importación aún no están aceitados, sobre todo en sectores sensibles donde el empleo es central y donde el Gobierno no quiere que se registren impactos, pero aún persisten algunas trabas sobre la economía, ¿querés saber cuáles son? Te las contamos en el siguiente Informe Especial hecho gratuitamente para vos.

Comment 1

  1. Carlos Canudas Rivell

Deja tu respuesta