Inflación o desocupación: ¿qué preocupa más a los argentinos?

La inseguridad parecía ser el principal motivo de estrés para la población durante 2015, pero la economía ocupa toda la escena y las prioridades han cambiado.

La inflación alcanza nuevos récords mes a mes convirtiéndose en una pesadilla difícil de manejar para los argentinos. Igual de recurrente es el escuchar una conversación  sobre los despidos, en entes públicos o privados, un problema que trastoca toda la gestión de Mauricio Macri.

Los números de Roberto Bacman, titular del Centro de Estudios de Opinión Pública (CEOP), afirman esta preocupación, quien advirtió que la inflación y la desocupación son las principales temáticas que asustan a los argentinos.

Del estudio también se desprende una buena noticia: la inseguridad -que hasta el año pasado reinaba en las encuestas como principal preocupación- hoy bajó unos 30 puntos, relegada totalmente ante los aspectos económicos.

“Desde que la economía logró ocupar el centro de la escena, es una preocupación negativa para la gente. De una u otra manera, temas como la economía, la inflación o la percepción de desocupación contribuyen al mal humor social de hoy”, sostuvo Bacman.

Inflación o desocupación: qué se dice

Este no es el primer estudio que habla del fenómeno.

Según las consultoras D’ Alessio IROL y Berensztein, la inflación y desocupación son la preocupación central, con una primacía del incremento de precios. “Entre los factores que originan este desasosiego están el aumento en las tarifas de luz y gas y sus consecuencias en la economía personal”.

Además de la suba de precios, la encuesta sostiene que la desocupación viene ganando espacio en cada medición desde el 2015 y es una preocupación para el 57% de los consultados.

Estos factores han contribuido a que los indicadores de imagen y gestión de Mauricio Macri hayan empezado a bajar en los últimos meses. “Lejos quedaron los días felices de cuando asumía, que tenía un saldo positivo de 20 puntos”, manifestó Bacman.

El eje en los despidos

Además, según la consultora CCR, el 86% de los argentinos está preocupado por la economía, esencialmente por la inflación. Con 74% de los votos, el empleo quedaría en el segundo puesto del ranking.

La desocupación se puso en la cabeza de la agenda política con la discusión en el Congreso de una ley que prohíbe los despidos. Son dos asignaturas pendientes fuertes para el Ejecutivo, claramente.

Pero son también, los ejes con los que la Casa Rosada piensa cambiar las expectativas de los argentinos para mitad de año.

Consumo en caída libre

El dato económico de la semana es la caída del consumo. En abril, según el mismo estudio de CCR, las ventas de alimentos y otros bienes envasados que despachan supermercados cayeron 3,6%, productos que representan al 455 del total del consumo.

Si bien es cierto que la venta de segundas marcas creció 20%, la gente no deja de comprar comida. En cambio, en el resto de los rubros, la situación es peor aún.

¿Por qué cae el consumo?

La incertidumbre es el primer factor que marcan las encuestas. Ahí pesa el temor a perder el empleo y a un empeoramiento de la situación económica en general. “La gente ve que se recortan horas extra, que se habla de despidos, que hay suspensiones, y eso genera preocupación.

Pero hay datos más concretos, que no pasan sólo por la sensación de despidos, sino referidos a la caída del poder adquisitivo de los salarios.

Según datos de la AFIP, que releva los sueldos en blanco a partir de aportes previsionales, en febrero el alza salarial fue de 32%, y en marzo, 33%. Pero la inflación acumulada en los últimos 12 meses fue del 41,1%, según el estudio Bein. Esa pérdida es suficiente para explicar lo que sucede en las góndolas de los supermercados.

La explicación en números

Pero ¿por qué preocupa tanto la inflación?

Con la finalidad de reducir el déficit fiscal, el Gobierno ha buscado modos de bajar los gastos del Estado. Durante años, el kirchnerismo mantuvo fuertes subsidios sobre el precio de servicios públicos como agua, gas, electricidad o incluso el transporte público.

El único modo para reducir esos subsidios es que se pague más por lo que realmente se consumió, así que el presidente Mauricio Macri dictaminó una suba en todas las tarifas, que a su vez impactaron en la inflación de los primeros meses del año.

Visto así, la inflación de San Luis fue de 4,2% en enero; de 2,7% en febrero y de 3% en marzo. En cuanto a abril las principales consultoras estiman que será superior al 7% por impacto de la suba de tarifas.

Paralelamente, desde el Ejecutivo se ha esgrimido que el kirchnerismo abultó la cantidad de empleados pertenecientes al Estado durante los últimos años, de modo que para volver a un estado de normalidad, tuvo que pasar por una polémica etapa de despidos.

La Cámara Argentina de la Mediana Empresa (CAME) contabiliza que en los primeros cuatro meses de 2016, se han ejecutado 140.000 despidos, tanto en el área pública como estatal.

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