Enterate por qué el Gobierno apuesta todo a los Precios Claros

El programa macrista busca despegarse de los esquemas establecidos durante el kirchnerismo para mantener controles y, en paralelo, ofrecer alternativas a los consumidores.

Precios Cuidados fue el emblema del kirchnerismo para combatir la inflación, algo que la nueva administración extendió pero en la era Macri deshacerse de la “herencia K” es la ley. Así es como entra en escena Precios Claros, que se mueve en la difusa línea entre una útil app para comparar precios y un moderno control sobre los comerciantes.

En esa especie de transición se mantendrá Precios Cuidados, un programa que ha sido remodelado bajo la administración macrista.

Lo más novedoso es que a partir de este sábado se conocerá una segunda etapa que se extenderá hasta septiembre próximo.

¿Y en qué consiste esta segunda etapa?

Precios Cuidados: una nueva etapa

Se sumarán varios productos más, entre ellos artículos perecederos, adelantó el director de Defensa del Consumidor, Fernando Blanco Muiño.

En el pasado la canasta sumó 500 artículos, pero la actual tiene 317 productos. La idea es volver a incorporar perecederos, como carnes y verduras.

Eso no es todo: los nuevos Precios Cuidados tendrán un recargo de 5%, en promedio.

Por eso, en paralelo a la nueva etapa de Precios Cuidados, el Gobierno avanza en su propio programa, que busca convertirlo en el sello de la gestión macrista, el sistema de Precios Claros.

Precios Claros, la competencia

Mediante una aplicación celular los consumidores podrán conocer en línea los valores de todos los productos comercializados en los supermercados, que entrará en funcionamiento a partir del próximo 13 de mayo.

No es una exageración…

El nuevo sistema relevará el precio de más de 23.000 productos que se comercializan en 2.268 puntos de ventas en todo el país y servirá a los consumidores para buscar dónde se vende el producto más barato y más cerca de su domicilio.

El parecido con Precios Cuidados es sorprendente, al menos en su presentación, porque incluso cuenta con su propia página web: www.preciosclaros.gob.ar

Dos sistemas hermanos

Las semejanzas llegan al punto de que, al igual que sucedió con Precios Cuidados en su momento, se le compara con un moderno sistema de control de precios, desde el punto de vista de la fiscalización ciudadana.

Desde la Dirección de Defensa del Consumidor han aclarado que el objetivo es que el consumidor sepa a qué precio comprará y tome su decisión. “No es la política antinflacionaria del Gobierno, pero sí una herramienta de política pública de largo plazo que busca un cambio de cultura”.

Sin embargo, pese a los esfuerzos gubernamentales, no es un sistema alternativo.

Todo comercio con una facturación de 600 millones de pesos, con lo cual en una primera etapa figurarán como mínimo los principales 17 supermercados del país.

Para los comercios que tengan menos de ese nivel de facturación el sistema no es obligatorio, pero se pueden adherir para competir con las grandes cadenas.

De ahí que los representantes de pequeños comercios denuncien que la herramienta sólo fomentará la publicidad de grandes cadenas, con posibilidad de hacer irresistibles ofertas, en detrimento de otros que estén confinados a una cercanía geográfica con el consumidor.

¿Cómo funcionará Precios Claros?

El primer paso será escoger una ubicación a través de un sistema de geolocalización. Luego se despliega una lista de la totalidad de productos existentes en los 30 puntos de venta más cercanos al lugar elegido.

Lo siguiente es aún más simple…

El usuario filtra a partir de diferentes categorías, como lácteos, y podrá compararse el precio de un rubro con otro similar en todos los supermercados cercanos.

Una opción más avanzada es confeccionar listas de productos con sus respectivos precios. Se destacarán aquellos con menor valor. Será como llevar el viejo ticket de compra.

Lo mejor de Precios Claros es que se actualizará cada día a las 6 am y no podrá cambiarse en el transcurso del mismo.

Además, se agregan variaciones a partir de pagos con tarjeta de crédito o beneficios como cupones. El sistema también aclarará cuando alguno de los productos no se encuentre en las opciones de puntos de venta.

Cambios de hábito

Si bien las medidas no pretenden luchar contra la inflación, sí buscan reactivar el consumo afectado por una aceleración de precios desbocada.

Consultoras privadas y Gobierno coinciden en ese punto…

De hecho, simultáneamente ambas sacaron estudios donde se indica que los consumidores se inclinan por las segundas marcas.

Desde la Defensa de Usuarios y Consumidores se explicó que por la diferencia de precios los consumidores van a comprar a negocios de barrios periféricos en función de la diferencia de precios.

Esto no sólo supone un cambio de hábito, sino una baja en la calidad del consumo.

En números, el estudio hecho por la consultora CCR muestra que las ventas bajaron 3,6% en abril y 63% de los encuestados se mostró dispuesto a resignar la compra de marcas líderes y aceptar otras.

Más allá del sistema de Precios Claros, como inversores debemos tener en claro si el panorama actual permite invertir en acciones vinculadas al consumo. Para tener una respuesta te invitamos a leer el Informe Especial que Inversor Global preparó gratuitamente para vos.

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